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ALGO MÁS QUE UN RUMOR SACUDIÓ EL SALÓN MOTOH!
celebrado, con gran éxito –más de 220.000 visitantes– la semana pasada en Barcelona.
Una vez confi rmado al frente de la DGT, al inefable Pere Navarro le ha faltado tiempo,
y ese era el rumor, para enviar una carta a Industria y otra a Hacienda pidiendo
que se revoque la norma que ha permitido que las motos paguen su impuesto de
matriculación igual que los coches, es decir en función de sus emisiones. Tanto
contaminas, tanto pagas. En un momento de crisis económica, con subidas de precios
y caída de consumo generalizada, el mercado de la moto se revitalizó el mes pasado
con el estímulo de la generalizada bajada de precios fi nales, algo que, tras haber
homologado reglamentariamente las marcas sus emisiones, le correspondía a casi
todos sus modelos. Hasta 1.600 euros menos pueden costar ahora algunas motos y un
ocho por ciento es la bajada media de los precios –ver nuestro informe, que es portada
en este número– con el nuevo impuesto.
Esta medida llega en un momento de gran preocupación económica y puede dar
estabilidad al sector de la moto, aunque sus ventas, a pesar de ello, seguirán
cayendo en 2008, se estima por Anesdor que un 13 por ciento. Pero esto no debe
ser sufi ciente para el director de la DGT y por ello estaría intentando convencer a
Industria y Hacienda, a pesar de la decisión que esta última tomó reconociendo,
tras la reclamación de un lector de esta revista, que todos los ciudadanos somos
iguales ante la ley, independientemente de si vamos en coche o en moto. Y no le
gusta a la DGT porque el plan que tiene trazado, como ya ha quedado demostrado al
suprimir arbitrariamente el tramo de edad de ciclomotor de 14 a 15 años, y endurecer
y difi cultar el acceso a la moto, es el de intentar reducir la siniestralidad a base de
disminuir el parque de motos en circulación. Cuantas menos motos se vendan, mejor
para la DGT que, con una increíble cortedad de miras, se está aplicando a fondo en
ello, discriminando los muertos en moto cada fi n de semana, intimidando con los
paneles de las carreteras, vinculando constantemente la palabra moto con muerte o
con paraplejia y con la presunta irresponsabilidad por nuestra parte: «La carretera
no es un circuito» rezan los paneles de la DGT fi nalizando su macabra letanía sobre
la moto. Menudo circuito sería, todavía, a fecha de hoy, absolutamente infestado de
guardarraíles no homologados. La DGT, por fi n, ha lanzado una buena campaña para
que nos vean y respeten los turismos, pero no les ha recordado a estos, como sí hizo
Linea Directa en la reunión que trató sobre siniestralidad de la moto organizada en
MotOh!, que el 70% de nuestros accidentes siguen siendo por culpa de un turismo. En
el otro 30% están incluidas barreras letales en el caso de las peligrosas salidas de vía
y trampas de todo tipo en el asfalto, y no tanta irresponsabilidad como una y otra vez
se le achaca a las víctimas en moto. Nosotros, los usuarios, podemos y debemos poner
todo de nuestra parte para evitar accidentes, pero no está únicamente en nuestras
manos evitarlos, como insidiosamente hace creer a la sociedad la DGT para así
ocultar la irresponsabilidad de una Administración que aspira a reducir siniestros
reduciendo motos en circulación, atacando ahora sus precios o eliminando tramos de
edad en el ciclomotor sin razón, ni benefi cio alguno. Podrían fi jarse en Noruega, donde
esta semana se inauguró un tramo de carretera en el que se recoge todo lo que se
puede hacer en una carretera para mejorar nuestra seguridad, sin comprometer la de
los otros usuarios de la vía. Estaremos atentos a los posibles movimientos de la DGT
acerca de las emisiones y si el rumor sigue adelante, no nos vamos a quedar callados y
el colectivo y el sector motociclista seguro que tampoco. |