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Con base en la enorme Suzuki Boulevard M109R –Intruder 1800 en Europa– Suzuki, con la ayuda de Cobra Engineering, ha transformado esta gran custom para hacer de ella una Café Racer al estilo americano, es decir, muy muy a lo grande.

Por José Benavente
La idea del proyecto sólo se entiende si esta procede de la mente de un norteamericano. Se trata de transformar una de las custom más monstruosa y pesada del mercado en una Café Racer. No solo debía ser más ligera que el modelo del que procede, sino que estéticamente debía parecer incluso liviana…
La base de la moto es el gigantesco propulsor bicilíndrico de casi 1.800 cc con doble árbol de levas en cabeza sobre el que apenas se ha trabajado, pues ya proporciona una inmensa cantidad de par desde el mismo ralentí. Los escapes son de cambio obligado y pasan a ser dos sencillos tubos muy directos y gruesos que han de proporcionar un sonido tan espectacular como el motor del que procede.
El chasis ha sido el elemento que más trabajo parece haber recibido del creador de esta moto, Cobra Engineering, pues ha dejado de ser un doble viga de acero para pasar a ser aluminio con la misma estructura haciendo evidente el objetivo de la disminución de peso.
Las demás mejoras han seguido ese camino y se han centrado tanto en aligerar el peso total del conjunto como en aligerar su aspecto, es decir, no solo pesa menos sino que parece serlo, incluso mucho.
Buena muestra de ello es el tren delantero. Mantiene la misma horquilla invertida, a la que se le ha quitado los anclajes y la pinza de freno derechos. La llanta, que pasa a ser de palos muy finos, pierde el disco de freno derecho y el aspecto global, llega a parecer hasta frágil.
La óptica delantera es de tipo «Brutale» aunque en esta moto parece pequeña y discreta. El manillar que también es de origen ver reducidos sus mandos a la mínima expresión y el enorme cuadro de mandos que tiene esta Suzuki de serie queda reducido a un mínimo tacómetro.
El tren trasero merece un capitulo aparte. Despojado de todo lo superfluo aparece a la vista el largo basculante original. Mantiene el cardan, mientras que por el lado contrario encontramos una pinza de freno que se ha reducido hasta casi desaparecer tras el propio basculante dejando a la vista la enorme rueda con llanta lenticular. La suspensión original que discurre bajo el motor deja un enorme hueco entre la rueda y el chasis que acentúa el aspecto que se pretende.
Se mantiene el gran depósito original y la trasera es ahora monoplaza con un mastodóntico colín de fibra. Esta Suzuki Cobra Boulevard, como se ha denominado el modelo, está decorada con la gama de colores de la GSX-R 750 20º aniversario. De ésta hereda además de la estética, la posición deportiva que ahora tiene y que le será necesaria cuando los 1800 cc de esta moto empujen a esta aligerada, pero grande, Boulevard.
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