Texto: Pere Casas
Fotos: Joan Carles Orengo
FÃjate: la primera etapa nos llevó desde Aiguablava, junto a Begur y en el corazón de la Costra Brava catalana, hasta Vielha, la capital de la Val d’Aran, atravesando transversalmente el Principat de Catalunya por la Garrotxa desde el Empordà , tras recorrer los mejores puertos de montaña posibles en moto, las mÃticas «collada de Toses», el «Port del Cantó», y el «Port de la Bonaigua».
Al dÃa siguiente, tras entrar en el Reino de Aragón por las inmediaciones del Aneto, y pasar rozando el Monte Perdido, nos permitió alcanzar Ainsa para remontar hasta Sallent de Gállego y pasar noche en Formigal, al pie de las pistas de esquÃ. Una bella tercera jornada, a pesar de que por supuesto Navarra nos recibió con un achuchón de lluvia que puso a prueba nuestros trajes de agua, nos llevó VÃa Jaca pasando por el Valle de Ansó y el Cañón de Añisclo hasta Roncesvalles, donde pudimos comprobar que el Camino de Santiago en moto, si ésta es buena, es mucho menos duro que a pie o en bicicleta –no te dan el perdón de los pecados, la «compostelana» en Buell, que conste-…De ahÃ, de nuevo por los valles navarros hasta descender por el Bidasoa hasta Irún y de ahà hasta la bella Donostia. Todo ello en hoteles de 4 estrellas, con guÃa y asistencia técnica por parte de Buell y, siempre el mejor comer imaginable.
Para este evento Buell nos preparó lo mejor de su casa cosecha 2006: sé que ya las conoces puesto que no son última novedad en la prensa especializada, y ya las hemos probado «a fondo» en MOTOCICLISMO, pero para afilarte los dientes, te diré que los cinco viajantes elegidos saltamos moto a moto desde la Ulyisses, la trail de la marca y toda una revolución en una marca que, como cito, era hasta ahora la de «las Harley deportivas», hasta la Firebolt, con manillares bajos y sem¡carenados, pasando por las dos versiones de la Lightning, la SS «long» y la corta…
Buell prepara una nueva edición de esta travesÃa para el año que viene ya abierta a todos sus clientes y usuarios, pero para perfeccionar todos y cada uno de sus detalles, prefirió que nosotros, sufridos «probadores» hiciéramos honor a nuestro duro trabajo pasando por todos y cada uno de los puertos, degustando cada uno de los platos y disfrutando de cada uno de los paisajes. Y, todo, a lomos de las mejores motos de la gama Buell…
En fin, que para el año que viene en la «Dos Mares Buell 2007» quedan ya sólo «n-1» plazas libres…