Ruta en moto de Albacete a Alcaraz

La provincia de Albacete trae a la mente la imagen de inacabables llanuras, pero si rebuscamos encontramos montañas de solitarias carreteras y parajes sorprendentes para ir en moto sólo o acompañado.

Lugar del comiento de la ruta:  Albacete

Lugar de llegada de la ruta:  Alcaraz

Kilómetros aproximados:  250 km.

Comunidad Autónoma:  Castilla-La Mancha

Provincia:  Álbacete

Localidad:  Albacete

A muy pocos kilómetros del circuito de Albacete hay un paisaje completamente diferente al que te brinda la Mancha para llegar hasta aquí por las autovías centrales. Toma nota de este rutómetro para hacer el primer tramo: Albacete, Circuito Albacete, Casas de Juan Núñez, Jorquera, Alcalá de Júcar.

El corto tramo entre Albacete y el circuito es, sin duda, uno de los más transitados por los motoristas, pues en él confluyen todos los que acuden a ver las diferentes carreras y los cursillos que en él se celebran. Siguiendo esta misma carretera una recta de casi 30 kilómetros lleva a Juan Núñez donde hay que tomar el desvío hacia el norte en busca de Jorquera, población medieval de fantástico emplazamiento rodeada casi por completo por las aguas de los ríos Júcar y el arroyo Abengibre.

A continuación, la carretera baja rápidamente hasta el fondo del valle por donde se viaja hacia el este. Alcalá de Júcar, de singular emplazamiento en una de las hoces del Júcar alejada de las principales vías de comunicación, le convierte en uno de los pueblos menos conocidos y más interesantes de la provincia. Su intensa historia medieval está ligada al marquesado de Don Juan Manuel. Desde su castillo tienes excepcionales vistas y el pueblo se completa con un catálogo monumental en el que se cita la Iglesia de San Andrés, el puente Romano, y las singulares cuevas del Diablo.

De regreso hacia el interior, no está mal desviarse hasta Chinchilla, bastión del Reino de Murcia y antigua capital provincial. La ciudad fortificada de estructura medieval está catalogada como conjunto histórico artístico: Ayuntamiento, Iglesia parroquial de Santa María del Salvador, Cárcel, Palacios de Núñez Robres, Familia Barnuevo y de la Calle de la Obra Pía, museo de la cerámica, Castillo, Hospital de San Julián, baños árabes, convento de Santo Domingo, casa de la Tercia y las Cuevas del Agujero así lo confirman.

En busca de la montaña, la carretera se retuerce buscando Ayna, una pequeña localidad de blancas casas arracimadas y construidas con toba y yeso. Esta zona es denominada por algunos como La Suiza Manchega, por sus bosques y el verdor permanente de sus campos. Otros pueblos interesantes son Elche de la Sierra, Lietor y Molinicos, todos ellos buena base para excursiones campestres.

Las carreteras, a veces con firmes irregulares y trazados muy sinuosos de media montaña, te dejan de cuando en vez junto a miradores de amplia panorámica. Mirador Royo-Odrea, Mirador del Diablo.

Poco más adelante se alcanzan las Fábricas de Riopar donde hay que desviarse hacia el nacimiento del río Mundo, que nace desde una grieta en la ladera rocosa y se despeña en varias cascadas con más de cien metros de desnivel. Siempre merece el esfuerzo de las sinuosas carreteras para encontrar tan privilegiado rincón.

Por último Alcaraz, antigua villa de histórico valor estratégico militar durante la reconquista y tradicional puerta de entrada a la sierra albaceteña cuando se viene por el camino más corto que no es nuestro caso. El notable auge artístico que vivió durante el s. XVI se hace patente en la Lonja del Corregidor o Santo Domingo, la Lonja de la Regatería, la Lonja del Ahori, el arco de Zapatería, las torres gemelas del Tardón y la iglesia, la Casa de la Inquisición. Para finalizar el viaje, nada como el próximo Santuario de Nª Sª de Cortes y sus panorámicas.

Viajar en invierno tiene sus ventajas, como la de disfrutar de una potente gastronomía como el Atascaburras. Difícil de encontrar otro nombre más llamativo para este singular plato de la cocina albaceteña. Sólido y nutritivo, el bacalao desalado se cocina con patatas, ajos y aceite y se adorna con huevo duro y nueces. Las migas, el plato más clásico de Albacete, toman diferentes apellidos según la comarca visitada, de pastor, de aldea, mulero. Por último, el "Ajo mataero" es un plato típico en fechas de matanza, en tanto que el pisto manchego se ha ganado el reconocimiento de toda la España culinaria. Para acompañar, y si no vas a montar en unas cuantas horas, vinos denominación de origen La Mancha, Jumilla y Almansa.