Arata Oono, CEO de CrossHelmet: “Nosotros empezamos de cero, Skully se tenía que adaptar”

¿Quieres saber quién está detrás del proyecto CrossHelmet? Hemos hablado con su fundador para que nos aclare algunas dudas.
Carlos Domínguez -
Arata Oono, CEO de CrossHelmet: “Nosotros empezamos de cero, Skully se tenía que adaptar”
Fotos: Crosshelmet

Es prácticamente lo primero que te viene a la mente cuando ves los vídeos y la campaña en Kickstarter de Crosshelmet, ¿esto no lo he vivido yo ya? Estás en lo correcto, hubo otra compañía, Skully, que prometió una auténtica revolución en el sector de los cascos. Tan fuerte pegó que recaudó un 979% más fondos de los que necesitaban en un principio para comenzar a producirlos. Pasaron rápido del cuarto de millón que pretendían reunir, llegando finalmente a casi 2,5 millones de dólares a través de IndieGogo, además de otros 19 de dos inversores. Es probable que ese éxito inesperado fuera eventualmente lo que les llevó por el mal camino hasta echar el cierre el pasado verano.

Con esta experiencia en mente uno sólo puede ser escéptico cuando ve algo tan parecido. Al mismo tiempo, viendo que el producto promete, no se puede evitar darle el beneficio de la duda también. Por esto mismo nos pusimos en contacto con sus creadores para darles la oportunidad de defender su casco ante aquellos que lo tildan del Skully 2.0 o de producto de ciencia ficción que dificilmente llegará a buen puerto.

Damos rápidamente con Arata Oono, CEO de la propia CrossHelmet y de la empresa que está detrás de ella, Borderless Inc. Es aquí donde empiezan las principales diferencias. Arata es licenciado en Diseño Industrial por la Universidad de Tokyo, donde poco después se unió a GK Design Group formando parte del equipo responsable de la FJR1300A, la Yamaha MT-09 y la Yamaha Tracer 900, proyectos que le valieron en 2014 un premio Red Dot y otro iF. Tras aquel éxito fundó su propia compañía, Borderless, con la que se enfrenta ahora a su mayor reto. Bajo este techo, por cierto, se encuentran otros profesionales que han estado involucrados en proyectos de Sony o Nikon.

Pregunta: Desde el punto de vista técnico, ¿cuánto difiere este casco del que vimos presentado por Skully?

Uno de los obstáculos que tuvo Skully durante su desarrollo es que estuvo intentando adoptar esa tecnología a una carcasa ya hecha. Con Crosshelmet hemos empezado de cero; nuestro casco ha sido diseñado en torno a sus funciones centrales. Nuestra HUD o pantalla head-up es un recubrimiento bifocal localizado en la parte alta del visor de modo que no obstruye la vista del piloto. Su posición es similar a la de un espejito de un coche, permitiendo al usuario adaptarse de forma intuitiva. Comparado con Skully, el CrossHelmet es capaz también de filtrar sonidos ambientales, cancelando ese ruido no deseado mientras mantiene aquellos que los pilotos utilizan para evaluar el estado del entorno. Muchos usuarios sufren pérdida auditiva debido a bombardeo constante durante sus trayectos; amortiguar sonidos de altos decibelios, como el viento, ayuda a prevenir ese daño en el oído.

P: Y desde el punto de vista administrativo, ¿qué hace a CrossHelmet distinto?

Somos un equipo pequeño establecido en Tokyo, Japón. A diferencia de Skully, cuyo núcleo estaba formado por hombres de negocios, nuestro equipo está compuesto por ingenieros y diseñadores con años de experiencia en la industria automotriz. Esto nos permite superar rápidamente los obstáculos que nos encontramos en el desarrollo de nuevas soluciones. Estamos ya conversando con nuestro partners para la fabricación del casco, limitando la tirada para asegurar que cada unidad que enviamos mantiene la calidad por la que nos esforzamos.

A diferencia de Skully, nuestro núcleo está formado por diseñadores e ingenieros, no hombres de negocios.

P: Según el material que nos hacéis llegar, este casco estará disponible en Europa bajo certificación ECE. Me pregunto cómo ha rendido en pruebas de choque o si ha sido probado por organizaciones como SHARP. 

La mayoría de las certificaciones requieren una calota final para sus pruebas. Planeamos utilizar esta financiación para crear ese producto para producción en masa. Con la asistencia de un fabricante de cascos ya bien establecido y de sus ingenieros estructurales, nos hemos asegurado de que nuestro casco pasará los test (ECE 22.05, DOT, and JIS) allí donde pensamos comercializarlo.

P: Hablando del casco, ¿cómo conseguís ampliar el ángulo de visión sin comprometer la seguridad?

Estructuralmente nuestro casco se encuentra entre uno jet y un integral. Creemos que la previsión del accidente es tan importante como lo bien que el casco rinde en caso de que ocurra. El CrossHelmet está orientado a moteros urbanos, gente que se desplaza para ir al trabajo en moto que necesita ser consciente de las acciones, más o menos peligrosas, que realizan otros usuarios. Por eso hemos ampliado el ángulo de visión, para que, junto con nuestra cámara trasera, el motorista sea consciente de lo que ocurre a su alrededor sin despegar los ojos de la carretera.

También hemos incorporado espesores variables en nuestra calota, algo bastante nuevo en esta industria. Esto añade fuerza a la estructura del CrossHelmet y funciona muy bien junto con la integración de nuestros componentes y el cableado interno.

P: En caso de accidente, ¿interfieren de algún modo en la protección que debe ofrecer el casco? Por ejemplo, ¿podría la arder la batería? ¿sufrir alguna fuga?

Como con la mayoría de los dispositivos actuales, lo más peligroso en caso de accidente es la batería. Fugas, explosiones y fuego son nuestra algunas de esas preocupaciones puesto que nuestro producto está pensado para proteger la cabeza del piloto. Por eso mismo hemos implementado baterías de litio-cerámica. Esto es una nueva tecnología de estado sólido que no contienen líquidos, haciendo imposible que tengan fugas, exploten o ardan, incluso cuando se aplastan, doblan, pinchan o cortocircuitan.

Hemos añadido espesores variables a la calota, algo relativamente nuevo.

P: Pongamos que el casco se nos cae y se rompe la cámara, ¿se tratará de un dispositivo abierto a reparaciones hechas por uno mimos o más bien uno cerrado?

El CrossHelmet será un sistema cerrado debido a la complejidad del cableado que incluye micrófonos, altavoces, cámara, panel táctil y pantalla. Ofreceremos al menos 2 años de garantía en reparaciones para cualquier tipo de fallo.

P: Veo que sólo hay dos tallas disponibles, ¿se podrá cambiar el interior para adaptarlo a distintas cabezas?

Ofreceremos dos tallas distintas, cada una de ellas con tres niveles de almohadillado. Estas dos tallas, L y M, cubren desde la M a la XXL ofrecidos por otras compañías.

Estas baterías ni prenden ni tienen fugas aunque las pinches, dobles, o aplastes.

P: Entiendo pero, ¿presentasteis el proyecto a marcas? ¿por qué no trabajar con ellos directamente?

Los fabricantes de cascos tienen mucho que ofrecer en una relación de este tipo: conocimiento, experiencia y recursos. A cambio, sin embargo, tendríamos que haber cedido el control creativo, algo que representa nuestras principal pasión como ingenieros y diseñadores. Muchas de esos fabricantes necesitarían utilizar un casco ya hecho, parecido a lo que Skully hacía con Jarvish. Tener el control creativo nos permite conseguir lo que nos esforzamos por crear y asegurarnos de que no caemos en algo más convencional y tradicional. Estamos muy agradecidos por haber encontrado un fabricante con larga experiencia que puede ayudarnos a llevar el CrossHelmet al mercado sin perder ninguna de nuestras bases.

P: Siguiendo con el tema de los fabricantes, ¿por qué crees que el sector apenas ha avanzado en esta década?

Los cascos siempre han servido con una única función. Mientras la ergonomía y comodidad de llevarlos ha mejorado muchísimo, el statu quo de las marcas de cascos ha sido siempre seguir el camino más seguro económicamente hablando. Ha sido sólo hasta hace relativamente poco que las tecnologías portátiles e inalámbricas han avanzado significativamente. Las baterías ahora duran varias veces más que hace un puñado de años y somos más eficientes a la hora de utilizarlas.

Junto a ese avance de la tecnología, para startups como no la nuestra el crowdfunding ha sido viable sólo en los últimos años. Estas plataformas, como Kickstarter, están encontrando su sitio a nivel internacional. Sólo con la ayuda de la masa podremos traer una nueva revolución en la industria.

P: ¿Qué planes tenéis para el futuro?

Sentimos que la industria del casco está lista para innovar. Recibimos peticiones a diario de aficionados de distintos sectores, desde snowboarders a buceadores o empleados de la construcción o bomberos, que nos piden tecnología similar para sus campos. Con algunos cambios en el diseño y los sensores, nos gustaría explorar qué otros estilos podríamos llamar propios de CrossHelmet.

Es prácticamente lo primero que te viene a la mente cuando ves los vídeos y la campaña en Kickstarter de Crosshelmet, ¿esto no lo he vivido yo ya? Estás en lo correcto, hubo otra compañía, Skully, que prometió una auténtica revolución en el sector de los cascos. Tan fuerte pegó que recaudó un 979% más fondos de los que necesitaban en un principio para comenzar a producirlos. Pasaron rápido del cuarto de millón que pretendían reunir, llegando finalmente a casi 2,5 millones de dólares a través de IndieGogo, además de otros 19 de dos inversores. Es probable que ese éxito inesperado fuera eventualmente lo que les llevó por el mal camino hasta echar el cierre el pasado verano.

Con esta experiencia en mente uno sólo puede ser escéptico cuando ve algo tan parecido. Al mismo tiempo, viendo que el producto promete, no se puede evitar darle el beneficio de la duda también. Por esto mismo nos pusimos en contacto con sus creadores para darles la oportunidad de defender su casco ante aquellos que lo tildan del Skully 2.0 o de producto de ciencia ficción que dificilmente llegará a buen puerto.

Damos rápidamente con Arata Oono, CEO de la propia CrossHelmet y de la empresa que está detrás de ella, Borderless Inc. Es aquí donde empiezan las principales diferencias. Arata es licenciado en Diseño Industrial por la Universidad de Tokyo, donde poco después se unió a GK Design Group formando parte del equipo responsable de la FJR1300A, la Yamaha MT-09 y la Yamaha Tracer 900, proyectos que le valieron en 2014 un premio Red Dot y otro iF. Tras aquel éxito fundó su propia compañía, Borderless, con la que se enfrenta ahora a su mayor reto. Bajo este techo, por cierto, se encuentran otros profesionales que han estado involucrados en proyectos de Sony o Nikon.

Pregunta: Desde el punto de vista técnico, ¿cuánto difiere este casco del que vimos presentado por Skully?

Uno de los obstáculos que tuvo Skully durante su desarrollo es que estuvo intentando adoptar esa tecnología a una carcasa ya hecha. Con Crosshelmet hemos empezado de cero; nuestro casco ha sido diseñado en torno a sus funciones centrales. Nuestra HUD o pantalla head-up es un recubrimiento bifocal localizado en la parte alta del visor de modo que no obstruye la vista del piloto. Su posición es similar a la de un espejito de un coche, permitiendo al usuario adaptarse de forma intuitiva. Comparado con Skully, el CrossHelmet es capaz también de filtrar sonidos ambientales, cancelando ese ruido no deseado mientras mantiene aquellos que los pilotos utilizan para evaluar el estado del entorno. Muchos usuarios sufren pérdida auditiva debido a bombardeo constante durante sus trayectos; amortiguar sonidos de altos decibelios, como el viento, ayuda a prevenir ese daño en el oído.


P: Y desde el punto de vista administrativo, ¿qué hace a CrossHelmet distinto?

Somos un equipo pequeño establecido en Tokyo, Japón. A diferencia de Skully, cuyo núcleo estaba formado por hombres de negocios, nuestro equipo está compuesto por ingenieros y diseñadores con años de experiencia en la industria automotriz. Esto nos permite superar rápidamente los obstáculos que nos encontramos en el desarrollo de nuevas soluciones. Estamos ya conversando con nuestro partners para la fabricación del casco, limitando la tirada para asegurar que cada unidad que enviamos mantiene la calidad por la que nos esforzamos.

A diferencia de Skully, nuestro núcleo está formado por diseñadores e ingenieros, no hombres de negocios.

P: Según el material que nos hacéis llegar, este casco estará disponible en Europa bajo certificación ECE. Me pregunto cómo ha rendido en pruebas de choque o si ha sido probado por organizaciones como SHARP. 

La mayoría de las certificaciones requieren una calota final para sus pruebas. Planeamos utilizar esta financiación para crear ese producto para producción en masa. Con la asistencia de un fabricante de cascos ya bien establecido y de sus ingenieros estructurales, nos hemos asegurado de que nuestro casco pasará los test (ECE 22.05, DOT, and JIS) allí donde pensamos comercializarlo.

P: Hablando del casco, ¿cómo conseguís ampliar el ángulo de visión sin comprometer la seguridad?

Estructuralmente nuestro casco se encuentra entre uno jet y un integral. Creemos que la previsión del accidente es tan importante como lo bien que el casco rinde en caso de que ocurra. El CrossHelmet está orientado a moteros urbanos, gente que se desplaza para ir al trabajo en moto que necesita ser consciente de las acciones, más o menos peligrosas, que realizan otros usuarios. Por eso hemos ampliado el ángulo de visión, para que, junto con nuestra cámara trasera, el motorista sea consciente de lo que ocurre a su alrededor sin despegar los ojos de la carretera.

También hemos incorporado espesores variables en nuestra calota, algo bastante nuevo en esta industria. Esto añade fuerza a la estructura del CrossHelmet y funciona muy bien junto con la integración de nuestros componentes y el cableado interno.

P: En caso de accidente, ¿interfieren de algún modo en la protección que debe ofrecer el casco? Por ejemplo, ¿podría la arder la batería? ¿sufrir alguna fuga?

Como con la mayoría de los dispositivos actuales, lo más peligroso en caso de accidente es la batería. Fugas, explosiones y fuego son nuestra algunas de esas preocupaciones puesto que nuestro producto está pensado para proteger la cabeza del piloto. Por eso mismo hemos implementado baterías de litio-cerámica. Esto es una nueva tecnología de estado sólido que no contienen líquidos, haciendo imposible que tengan fugas, exploten o ardan, incluso cuando se aplastan, doblan, pinchan o cortocircuitan.

Hemos añadido espesores variables a la calota, algo relativamente nuevo.

P: Pongamos que el casco se nos cae y se rompe la cámara, ¿se tratará de un dispositivo abierto a reparaciones hechas por uno mimos o más bien uno cerrado?

El CrossHelmet será un sistema cerrado debido a la complejidad del cableado que incluye micrófonos, altavoces, cámara, panel táctil y pantalla. Ofreceremos al menos 2 años de garantía en reparaciones para cualquier tipo de fallo.

P: Veo que sólo hay dos tallas disponibles, ¿se podrá cambiar el interior para adaptarlo a distintas cabezas?

Ofreceremos dos tallas distintas, cada una de ellas con tres niveles de almohadillado. Estas dos tallas, L y M, cubren desde la M a la XXL ofrecidos por otras compañías.

Estas baterías ni prenden ni tienen fugas aunque las pinches, dobles, o aplastes.


P: Entiendo pero, ¿presentasteis el proyecto a marcas? ¿por qué no trabajar con ellos directamente?

Los fabricantes de cascos tienen mucho que ofrecer en una relación de este tipo: conocimiento, experiencia y recursos. A cambio, sin embargo, tendríamos que haber cedido el control creativo, algo que representa nuestras principal pasión como ingenieros y diseñadores. Muchas de esos fabricantes necesitarían utilizar un casco ya hecho, parecido a lo que Skully hacía con Jarvish. Tener el control creativo nos permite conseguir lo que nos esforzamos por crear y asegurarnos de que no caemos en algo más convencional y tradicional. Estamos muy agradecidos por haber encontrado un fabricante con larga experiencia que puede ayudarnos a llevar el CrossHelmet al mercado sin perder ninguna de nuestras bases.

P: Siguiendo con el tema de los fabricantes, ¿por qué crees que el sector apenas ha avanzado en esta década?

Los cascos siempre han servido con una única función. Mientras la ergonomía y comodidad de llevarlos ha mejorado muchísimo, el statu quo de las marcas de cascos ha sido siempre seguir el camino más seguro económicamente hablando. Ha sido sólo hasta hace relativamente poco que las tecnologías portátiles e inalámbricas han avanzado significativamente. Las baterías ahora duran varias veces más que hace un puñado de años y somos más eficientes a la hora de utilizarlas.

Junto a ese avance de la tecnología, para startups como no la nuestra el crowdfunding ha sido viable sólo en los últimos años. Estas plataformas, como Kickstarter, están encontrando su sitio a nivel internacional. Sólo con la ayuda de la masa podremos traer una nueva revolución en la industria.

P: ¿Qué planes tenéis para el futuro?

Sentimos que la industria del casco está lista para innovar. Recibimos peticiones a diario de aficionados de distintos sectores, desde snowboarders a buceadores o empleados de la construcción o bomberos, que nos piden tecnología similar para sus campos. Con algunos cambios en el diseño y los sensores, nos gustaría explorar qué otros estilos podríamos llamar propios de CrossHelmet.


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