Honda Africa Twin Morocco Epic Tour, así fue la aventura

Nuestro compañero Mariano Urdín fue uno de los afortunados que vivió en primera persona la primera edición del Africa Twin Morocco Epic Tour. Recordamos su experiencia.
Mariano Urdín -
Honda Africa Twin Morocco Epic Tour, así fue la aventura

Honda es el mayor fabricante mundial de motos y con sus casi 70 años de vida, es como un gran patriarca con cientos de hijos que son los modelos fabricados. Como todo buen padre los quiere por igual, pero es inevitable que tenga su “ojito derecho”. La Honda Africa Twin, desde que nació, es sin duda uno de ellos. Desde que lanzaron el actual modelo a principios del año pasado, he visto por parte de la marca un mimo y un cuidado especial por hacer las cosas bien. Se han esmerado en su puesta en escena, insistiendo en que además de ser una moto polivalente apta para ir a todas partes (como reza su eslogan “go anywhere”), también puede ser muy divertida y una excelente compañera de aventuras. Y esto es lo que ha querido demostrar y lo ha conseguido sobradamente, esta primera edición del Morocco Epic Tour.
 

Día 0: Verificaciones y travesía hasta Melilla

Llegué a Granada, me estaban esperando en el aeropuerto Jose Peiró de Honda y mi compañero Luis Morales de Barcelona. Llegamos al concesionario Honda Towca de Granada y el ambiente ya era sensacional. 60 motos alineadas (Honda se había encargado de transportarlas hasta allí, desde cualquier punto de la península a todos los clientes/participantes que lo hubieran solicitado, sin coste alguno) y comenzamos los trámites administrativos. Un check control como el de cualquier raid oficial, pasamos por distintos puntos de verificación de documentación, pasaporte, datos médicos (una entrevista con los dos doctores que nos acompañarían durante todo el viaje), etc. Luego la zona técnica, se verificó cada vehículo, indumentaria y el equipaje que viaja en un furgón directamente a los hoteles. Primera comida de la expedición y primer briefing general al que asistió el Presidente de Honda Motor España, el Sr. Marc Serruya, nos dedicó unas palabras, dio la salida oficial del Tour y nos deseó suerte a todos.

Día 3: Midelt/Arfoud. 295 km

El panorama cambia por completo, ahora el terreno se vuelve abrupto, seco y pedregoso, el recorrido largo y polvoriento puso a prueba nuestras fuerzas y la robustez de nuestra moto. El primer tramo de pista fue divertido, atravesamos las aldeas de Bouredine y Almou, esta última casi un recuerdo medieval, donde la pista discurre entre estrechas callejuelas y vericuetos repletos de niños que salían siempre a saludarnos. Hay que tener cuidado con ellos y con los animales sueltos, al mismo tiempo ves ancianos sentados en el suelo, que parecen no dar importancia al tiempo, ni a estos locos extranjeros que atraviesan sus calles montados en esos espectaculares cacharros.
Llegamos al Sahara y para darnos la bienvenida nos preparó una sorpresa en forma de tormenta de arena. Yo las había visto en las películas, pero no vivida en primera persona. Fue en Tazouguerte, cerca del cauce del río Oued Guir, el segundo tramo de pista con las primeras lenguas arenosas. Mis compañeros y yo nos agrupamos cerca de Chimy para no perdernos de vista, a punto estuvimos de hacer un redondel con las motos y ponernos en el centro para protegernos. La visibilidad era casi nula y así recorrimos los últimos 60 km. Llegamos cansados a media tarde, pero la noche acechaba a los grupos de los últimos participantes. Algunos tuvieron problemas, pinchazos, caídas, etc... y llegaron al hotel Xaluca muy entrada la noche. Pero el enorme compañerismo, la ayuda entre ellos, las ganas de pasarlo bien, los ánimos y la excelente actuación de la organización, hicieron que esta experiencia se convirtiera en su gran aventura que no olvidará ninguno de ellos.
 

Día 4: Arfoud/Erg Chebbi. 100 km

Parecía que estábamos al lado, pero 100 km por las dunas en un grupo que nadie excepto Chimy, las habíamos pisado nunca, dan para mucho. Me pareció que el Erg Chebbi estaba en el fin del mundo, cuando por fin vi las jaimas de nuestro bivouac incrustadas en las rojas dunas del Erg, me pareció un oasis paradisíaco. La enorme tormenta del día anterior aminoró su fuerza, pero no cesó hasta entrada la mañana, seguía soplando el Chergui (viento frío del Este), que dejó las dunas perfectamente peinadas y las pistas llenas de fina arena que hace si cabe más emocionante acercarse a ellas. Atravesamos la zona de Fogaras de Jorf, entramos en las rápidas pistas de polvo rumbo Sur, hasta llegar a la antigua prisión portuguesa de Landouar, también conocida como La Momia. Es una rara formación rocosa circular a modo de cráter, donde se han rodado numerosas películas de cine como La Momia, Sáhara, etc... trepamos con nuestras motos y llegamos cerca de la cumbre a una cornisa cortada al ras que oficiaba de impresionante mirador no recomendable para los que padecen de vértigo. Desde allí contemplamos el esplendor del desierto y horizontes grandiosos que se pierden de vista y se juntan con el cielo. Por la noche, fiesta, tambores y música berebere con sus repetitivos compases y ese son tan característico. El cielo estrellado con la luna brillando dan una claridad y una paz que sobrecogen. Allí se ve el firmamento como en ninguna otra parte, no te lo puedes imaginar, ni te lo puedo describir, tienes que ir. He de confesar que lo único que faltaban eran chicas, en la caravana fueron tres acompañantes de participantes y la verdad es que esa noche les miré con cierta envidia. 
Contemplamos el esplendor del desierto y horizontes grandiosos que se pierden de vista y se juntan con el cielo

Día 5: Erg Chebbi/Merzouga. 60 km

En esta jornada la organización preparó una grata sorpresa, tras el desayuno nos hicieron salir al parque de trabajo con una excusa trivial y de las dunas del Erg Chebbi, aparece por sorpresa una Africa Twin navegando gas a fondo. Pasa como un trueno a nuestro lado y nos deja a todos con la boca abierta, se para, se quita el casco y es Paulo Gonçalves, piloto oficial de HRC Campeón del Mundo de Raids, invitado por Honda para compartir las tres últimas jornadas con todos nosotros. Paulo es un crack, pero también es el tío mas afable y sencillo que te puedas imaginar, no escatimó tiempo para fotografiarse y charlar con todo el mundo. También demostró sobre el terreno lo que se puede hacer con una Africa Twin de estricta serie. Aunque los participantes del grupo 1 con mi amigo Xavi Arenas a la cabeza y sus compañeros/clientes del concesionario Impala, me demostraron su gran nivel sobre las dunas. Requiere una técnica especial, tienes que aprender a leerlas y atacarlas por la zona dura, la que peina el viento, no cortar gas y echar el peso hacia atrás, para luego surfearlas en la bajada por la ladera blanda.
Por mi parte, a pesar de llevar casi 50 años montando en moto, las dunas no las había catado nunca, pero en esos tres días te puedo decir que me “jharté”, no sé la cantidad de parcelas que me compré, si las juntara todas, medio Sahara es mío. No es nada fácil te lo aseguro, pero cuando lo consigues la sensación de disfrute es total. 
Paulo Gonçalves compartió con nosotros tres jornadas del Morocco Epic Tour


Día 1: Melilla/Ifrane. 430 km

Desembarcamos del Ferry Joaquín Sorolla en Melilla tras una noche de travesía por el mar de Alborán. Pasamos los tediosos trámites aduaneros que nos hicieron perder casi la mañana y empezamos un largo tramo de enlace por asfalto hasta el Medio Atlas y la ciudad de Ifrane. Nuestro grupo lo componíamos tres periodistas invitados, Luis, Vitor (compañero portugués) y un servidor, además José y Lorenzo de comunicación y post-venta de Honda. Nuestro guía asignado era un motorista granadino bregado en tierras africanas que respondía al nombre de Chimy, un tipo encantador. Como salimos tarde, cuando empezamos el primer tramo off road en las inmediaciones de los lagos de Dayet Aoua, en pleno corazón del Parque Nacional de Ifrane, se nos hizo casi de noche. Una lástima porque era una pista sinuosa muy divertida entre un bonito bosque de encinas, pero disfrutamos del espectáculo de ver las luces de las Africa Twin apareciendo en la oscuridad. El único incidente es que Chimy y yo perdimos a nuestros compañeros de grupo en un cruce que ellos no acertaron a ver y se lo pasaron de largo. Llegamos a la zona de asistencia que tenía preparada la organización, con carpas, iluminación, taller, lavado de motos... como en los mejores raids africanos, y ellos no venían. Estábamos empezando a preocuparnos, es difícil perderse, todos llevamos GPS con el Track, cuando íbamos a salir a buscarlos aparecieron, dos horas tarde (dieron un rodeo de la leche), pero sanos y salvos. 


Día 2: Ifrane/Midelt. 210 km

La jornada la empezamos temprano después de un buen desayuno. El recorrido marcado por la organización, atraviesa de Norte a Sur el Parque Nacional de Azrou, cruza todo el bosque de cedros milenarios y realizamos la obligada visita al famoso Cedre du Goureau, árbol emblemático que desafortunadamente se ha secado en estos últimos años y parece un enorme perchero. Esta etapa, en apariencia corta se vuelve intensa, el Atlas es un sistema montañoso que separa el mar del Sahara, algunos de sus picos tienen más de 4.000 m. El paisaje es espectacular, parece centroeuropa, todo es verde, arbolado, salpicado de valles y montañas nevadas. Escalamos por pistas y caminos forestales a más de 2.600 metros de altitud, muchas veces atravesando riachuelos y torrenteras con abundantes zonas nevadas. Mi moto, con cambio normal y ABS desconectable no me sorprendió en absoluto, se desenvolvía como pez en el agua, parece mentira que se trate de una mil.
Durante la etapa, visitamos varios asentamientos nómadas en la zona de Oum Rbia y Bakrit, que nos muestra una imagen de Marruecos poco conocida para el turista normal, con una enorme riqueza cultural. Llegamos a Cirque du Jaffrar, donde no quedó otro remedio que atravesar el cauce crecido del rio Oued Moulouya y hubo alguno se quitó el polvo del camino con un involuntario chapuzón. Por fin llegamos a media tarde al Hotel Taddart de Midelt, donde nos esperaba el equipo de asistencia con todo el parque de trabajo montado para la revisión y puesta a punto diaria de nuestras motos
Mi moto con cambio manual y ABS desconectable se desenvolvía como pez en el agua


Día 3: Midelt/Arfoud. 295 km

El panorama cambia por completo, ahora el terreno se vuelve abrupto, seco y pedregoso, el recorrido largo y polvoriento puso a prueba nuestras fuerzas y la robustez de nuestra moto. El primer tramo de pista fue divertido, atravesamos las aldeas de Bouredine y Almou, esta última casi un recuerdo medieval, donde la pista discurre entre estrechas callejuelas y vericuetos repletos de niños que salían siempre a saludarnos. Hay que tener cuidado con ellos y con los animales sueltos, al mismo tiempo ves ancianos sentados en el suelo, que parecen no dar importancia al tiempo, ni a estos locos extranjeros que atraviesan sus calles montados en esos espectaculares cacharros.
Llegamos al Sahara y para darnos la bienvenida nos preparó una sorpresa en forma de tormenta de arena. Yo las había visto en las películas, pero no vivida en primera persona. Fue en Tazouguerte, cerca del cauce del río Oued Guir, el segundo tramo de pista con las primeras lenguas arenosas. Mis compañeros y yo nos agrupamos cerca de Chimy para no perdernos de vista, a punto estuvimos de hacer un redondel con las motos y ponernos en el centro para protegernos. La visibilidad era casi nula y así recorrimos los últimos 60 km. Llegamos cansados a media tarde, pero la noche acechaba a los grupos de los últimos participantes. Algunos tuvieron problemas, pinchazos, caídas, etc... y llegaron al hotel Xaluca muy entrada la noche. Pero el enorme compañerismo, la ayuda entre ellos, las ganas de pasarlo bien, los ánimos y la excelente actuación de la organización, hicieron que esta experiencia se convirtiera en su gran aventura que no olvidará ninguno de ellos.
 


Día 4: Arfoud/Erg Chebbi. 100 km

Parecía que estábamos al lado, pero 100 km por las dunas en un grupo que nadie excepto Chimy, las habíamos pisado nunca, dan para mucho. Me pareció que el Erg Chebbi estaba en el fin del mundo, cuando por fin vi las jaimas de nuestro bivouac incrustadas en las rojas dunas del Erg, me pareció un oasis paradisíaco. La enorme tormenta del día anterior aminoró su fuerza, pero no cesó hasta entrada la mañana, seguía soplando el Chergui (viento frío del Este), que dejó las dunas perfectamente peinadas y las pistas llenas de fina arena que hace si cabe más emocionante acercarse a ellas. Atravesamos la zona de Fogaras de Jorf, entramos en las rápidas pistas de polvo rumbo Sur, hasta llegar a la antigua prisión portuguesa de Landouar, también conocida como La Momia. Es una rara formación rocosa circular a modo de cráter, donde se han rodado numerosas películas de cine como La Momia, Sáhara, etc... trepamos con nuestras motos y llegamos cerca de la cumbre a una cornisa cortada al ras que oficiaba de impresionante mirador no recomendable para los que padecen de vértigo. Desde allí contemplamos el esplendor del desierto y horizontes grandiosos que se pierden de vista y se juntan con el cielo. Por la noche, fiesta, tambores y música berebere con sus repetitivos compases y ese son tan característico. El cielo estrellado con la luna brillando dan una claridad y una paz que sobrecogen. Allí se ve el firmamento como en ninguna otra parte, no te lo puedes imaginar, ni te lo puedo describir, tienes que ir. He de confesar que lo único que faltaban eran chicas, en la caravana fueron tres acompañantes de participantes y la verdad es que esa noche les miré con cierta envidia. 
Contemplamos el esplendor del desierto y horizontes grandiosos que se pierden de vista y se juntan con el cielo

Día 5: Erg Chebbi/Merzouga. 60 km

En esta jornada la organización preparó una grata sorpresa, tras el desayuno nos hicieron salir al parque de trabajo con una excusa trivial y de las dunas del Erg Chebbi, aparece por sorpresa una Africa Twin navegando gas a fondo. Pasa como un trueno a nuestro lado y nos deja a todos con la boca abierta, se para, se quita el casco y es Paulo Gonçalves, piloto oficial de HRC Campeón del Mundo de Raids, invitado por Honda para compartir las tres últimas jornadas con todos nosotros. Paulo es un crack, pero también es el tío mas afable y sencillo que te puedas imaginar, no escatimó tiempo para fotografiarse y charlar con todo el mundo. También demostró sobre el terreno lo que se puede hacer con una Africa Twin de estricta serie. Aunque los participantes del grupo 1 con mi amigo Xavi Arenas a la cabeza y sus compañeros/clientes del concesionario Impala, me demostraron su gran nivel sobre las dunas. Requiere una técnica especial, tienes que aprender a leerlas y atacarlas por la zona dura, la que peina el viento, no cortar gas y echar el peso hacia atrás, para luego surfearlas en la bajada por la ladera blanda.
Por mi parte, a pesar de llevar casi 50 años montando en moto, las dunas no las había catado nunca, pero en esos tres días te puedo decir que me “jharté”, no sé la cantidad de parcelas que me compré, si las juntara todas, medio Sahara es mío. No es nada fácil te lo aseguro, pero cuando lo consigues la sensación de disfrute es total. 
Paulo Gonçalves compartió con nosotros tres jornadas del Morocco Epic Tour


Día 6: Merzouga/Arfoud. 125 km

Es posible que el cansancio hubiera empezado a calar en casi la totalidad de los participantes. Además creo que muchos comenzamos a padecer el “síndrome de Gran Hermano”, cada vez queda menos para que cada cual vuelva a su casa y el grupo se disgregue, nos daba mucha pena. Esta etapa discurrió por pistas rotas, zonas de minas, cauces secos cruzando el lago de Merzouga y finalmente, la última sorpresa del Tour, el fes fes que rodea el lago de Tinehgrass, es como una enorme explanada de polvos de talco, que literalmente engulle a motos y motoristas en una enorme nube blanca.
Atravesamos por asfalto el palmeral de Risanni y llegamos pronto al Hotel Xaluca para descansar por la tarde y disfrutar de sus instalaciones. Cenamos temprano y la sobremesa fue muy emotiva, una velada con entrega de recuerdos a todos los participantes y la primera visualización de una magnífica selección de fotos realizadas durante el Tour por esos dos artistas que son Francesc y Ula. Noche de abrazos, parabienes, breves discursos, reconocimientos y alegrías. 


Día 7: Arfoud/Nador. 600 km

La última jornada parecía la más sencilla, pero me resultaron duros esos 600 km por esas carreteras marroquís, con sus incidencias indeterminadas, cabras, burros, camellos, carros, moto-carros, peatones... etc. Salimos de Arfoud hasta Nador y Melilla, superar otra vez los trámites aduaneros, embarcar en el ferry Sorolla y volver a casa.
 
Me siento orgulloso de haber participado y completado el Morocco Epic Tour, además de tremendamente feliz y satisfecho, en conjunto el balance del viaje no puede ser mejor. Quiero felicitar a la empresa Sport-Adventure por la organización de este evento, con un despliegue de medios y una profesionalidad que ha brillado a un altísimo nivel, sin dejar absolutamente nada al azar y siempre con una solución alternativa, rápida y eficaz ante cualquier incidente o eventualidad. Y a Honda por hacer que 50 de sus clientes estén todavía más convencidos de que la compra de su Africa Twin ha sido un acierto total y le ha proporcionado momentos inolvidables. Y como dije al final de la cena, quiero sobre todo felicitar a todos y cada uno de los participantes por haber construido un grupo fenomenal de motoristas auténticos, con un enorme espíritu de colaboración, compañerismo y convivencia. Puedo presumir de tener 50 nuevos amigos repartidos por toda la Península.
 
Fijate hasta donde llega nuestro sentido del compañerismo, que lo demostramos hasta en el noble juego del Mus. Estábamos Javi, de Madrid y dos vascos, José Luis de Irún y Óscar de Donosti, este último, cortador de jamón, ¡manda huevos! Pues nos intercalamos para igualar la cosa, porque si jugamos juntos los madrileños contra los guipuzcoanos, habría sido como quitar un caramelo a un niño, ja, ja, ja... ¡Un abrazo para todos!


Te recomendamos

¿A qué esperas para tener la moto soñada? BMW pone al alcance de todos excelentes mot...

Es muy difícil resumir la vida de Ángel Nieto en un solo libro, pero desde MOTOCICLIS...

Hace unas semanas dos lectores de la revista LA MOTO tuvieron la ocasión de probar el...

No hay duda de que Bridgestone se ha convertido en la firma de neumáticos más activa ...

También te puede interesar

Honda y Touratech se unen para que tu Africa Twin esté totalmente preparada para la aventura. Una gama de accesorios bautizada como "Tr...

Comenta el artículo

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, mostrarte contenido relacionado con tus preferencias y recopilar información estadística. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más información.