Suzuki tiene la llave de media parrilla del Mundial de Superbike 2018

Equipos y pilotos están esperando la posible llegada de la marca de Hamamatsu.
Nacho González -
Suzuki tiene la llave de media parrilla del Mundial de Superbike 2018
Toni Elías ha llevado a Suzuki a conquistar el MotoAmerica Superbike (Fotos: Suzuki / Gold & Goose)

Suzuki está deseando volver al Campeonato del Mundo de Superbike en la próxima temporada 2018, pero no tiene pensado hacerlo entrando como equipo ‘Factory’. No están dispuestos a realizar tamaña inversión, pero a cambio sí lo están a suministrar sus motos a un equipo que les ofrezca garantías en el desarrollo y que, evidentemente, aporte una buena parte del presupuesto necesario para competir en el campeonato de las motos de serie.

Está claro que la nueva Suzuki GSX R-1000 ha pasado las pruebas de competición en los diferentes cameonatos nacionales. En MotoAmerica ha arrasado a la que ha sido la dominadora de los últimos años en la categoría de Superbike: la Yamaha YZF-R1 del Graves Motorsport, especialmente a cargo de Cameron Beaubier. El español Toni Elías se ha proclamado campeón del nacional estadounidense de forma contundente, con su compañero Roger Hayden como subcampeón, rubricando así un doblete histórico para el Yoshimura Suzuki.

También están brillando en la JSB1000, la categoría reina del All Japan Road Race Championship. Allí, el probador de la marca, Takuya Tsuda, no ha conseguido ganar todavía (todas las victorias han quedado repartidas entre Takumi Takahashi con la Honda y las Yamaha de Kohta Nozane y Katsuyuki Nakasuga); pero a falta de sólo dos carreras lidera el campeonato merced a su gran regularidad.

Por último, el francés Sylvain Guintoli cruzó la última frontera y, después de un año bastante complicado con la nueva montura, por fin le dio a la nueva deportiva de los de Hamamatsu su primer triunfo a nivel europeo imponiéndose en la segunda manga de la cita del British Superbike en Assen.

Campeón y subcampeón en Estados Unidos, líderes en Japón y ya ganando en Gran Bretaña, parece lógico que el próximo paso ya sólo puede ser el Mundial de Superbike.

Los distintos equipos del campeonato lo saben, y hay varios negociando con Suzuki para convertirse en su plataforma en su retorno a la máxima categoría del WorldSBK. Y, a su vez, eso implica que la parte del mercado que afecta prácticamente la mitad de la parrilla está parada. Sobre todo porque, con las motos favoritas ocupadas, el proyecto de Suzuki se antoja como lo más ilusionante para la gran mayoría de los pilotos que todavía no han resuelto su futuro.

Por el momento, no hay ni una decena de pilotos confirmados para Superbike 2018, si bien sí que lo están las parejas de Kawasaki (Jonathan Rea y Tom Sykes), Ducati (Chaz Davies y Marco Melandri) y Yamaha (Alex Lowes y Michael van der Mark); así como Eugene Laverty en el Milwaukee Aprilia, donde parece que Lorenzo Savadori seguirá un año más.

A partir de ahí, solamente Toprak Razgatlioglu parece tener asegurada una moto en el Puccetti Kawasaki, que intenta firmar a Sylvain Guintoli. También parece que Leon Camier está a punto de dejar MV Agusta para irse a Honda; mientras que esas dos marcas ya han sido vinculadas al futuro del francés Loris Baz, que busca moto en Superbike tras quedarse sin sitio en MotoGP.

Ahí terminan los equipos vinculados a una marca. En el resto, y salvo el mencionado Puccetti y seguramente el Barni –que seguirá con Ducati y donde Michael Ruben Rinaldi podría llegar, con o sin Xavi Forés-, prácticamente todos los demás equipos podrían cambiar a Suzuki.

Tres suenan por encima del resto: el GoEleven, que actualmente tiene una Kawasaki con Román Ramos como piloto; el Grillini, también con Kawasaki y con Ayrton Badovini y Ondrej Jezek como pilotos en este 2017; y el Althea, que podría dejar BMW y en el que ahora militan Jordi Torres y Raffaele De Rosa.

Tampoco sería descabellado pensar en el Pedercini, el Guandalini, o incluso en el Ioda, sobre todo si el Nuova M2, actual equipo del Europeo de Superstock 1000, logra el apoyo de Aprilia para dar el salto a Superbike.

Prácticamente la mitad de los equipos de la categoría reina del WorldSBK verían con buenos ojos cambiar a Suzuki, lo cual resulta comprensible, ya que para muchos de ellos supondría un gran crecimiento en lo que a implicación de una marca se refiere. Es decir, pasar de las medianías de la parrilla, o incluso de la cola, a poder soñar con acercarse al podio.

Evidentemente, esto repercute en el mercado de pilotos. Con menos de una decena con moto asegurada, son muchos los candidatos a hacerse con alguna de las motos restantes. Entre ellos los tres españoles presentes, especialmente Torres y Ramos; e incluso alguno más que podría llegar procedente del Campeonato del Mundo de Moto2.

Suzuki está deseando volver al Campeonato del Mundo de Superbike en la próxima temporada 2018, pero no tiene pensado hacerlo entrando como equipo ‘Factory’. No están dispuestos a realizar tamaña inversión, pero a cambio sí lo están a suministrar sus motos a un equipo que les ofrezca garantías en el desarrollo y que, evidentemente, aporte una buena parte del presupuesto necesario para competir en el campeonato de las motos de serie.

Está claro que la nueva Suzuki GSX R-1000 ha pasado las pruebas de competición en los diferentes cameonatos nacionales. En MotoAmerica ha arrasado a la que ha sido la dominadora de los últimos años en la categoría de Superbike: la Yamaha YZF-R1 del Graves Motorsport, especialmente a cargo de Cameron Beaubier. El español Toni Elías se ha proclamado campeón del nacional estadounidense de forma contundente, con su compañero Roger Hayden como subcampeón, rubricando así un doblete histórico para el Yoshimura Suzuki.

También están brillando en la JSB1000, la categoría reina del All Japan Road Race Championship. Allí, el probador de la marca, Takuya Tsuda, no ha conseguido ganar todavía (todas las victorias han quedado repartidas entre Takumi Takahashi con la Honda y las Yamaha de Kohta Nozane y Katsuyuki Nakasuga); pero a falta de sólo dos carreras lidera el campeonato merced a su gran regularidad.

Por último, el francés Sylvain Guintoli cruzó la última frontera y, después de un año bastante complicado con la nueva montura, por fin le dio a la nueva deportiva de los de Hamamatsu su primer triunfo a nivel europeo imponiéndose en la segunda manga de la cita del British Superbike en Assen.


Campeón y subcampeón en Estados Unidos, líderes en Japón y ya ganando en Gran Bretaña, parece lógico que el próximo paso ya sólo puede ser el Mundial de Superbike.

Los distintos equipos del campeonato lo saben, y hay varios negociando con Suzuki para convertirse en su plataforma en su retorno a la máxima categoría del WorldSBK. Y, a su vez, eso implica que la parte del mercado que afecta prácticamente la mitad de la parrilla está parada. Sobre todo porque, con las motos favoritas ocupadas, el proyecto de Suzuki se antoja como lo más ilusionante para la gran mayoría de los pilotos que todavía no han resuelto su futuro.

Por el momento, no hay ni una decena de pilotos confirmados para Superbike 2018, si bien sí que lo están las parejas de Kawasaki (Jonathan Rea y Tom Sykes), Ducati (Chaz Davies y Marco Melandri) y Yamaha (Alex Lowes y Michael van der Mark); así como Eugene Laverty en el Milwaukee Aprilia, donde parece que Lorenzo Savadori seguirá un año más.

A partir de ahí, solamente Toprak Razgatlioglu parece tener asegurada una moto en el Puccetti Kawasaki, que intenta firmar a Sylvain Guintoli. También parece que Leon Camier está a punto de dejar MV Agusta para irse a Honda; mientras que esas dos marcas ya han sido vinculadas al futuro del francés Loris Baz, que busca moto en Superbike tras quedarse sin sitio en MotoGP.


Ahí terminan los equipos vinculados a una marca. En el resto, y salvo el mencionado Puccetti y seguramente el Barni –que seguirá con Ducati y donde Michael Ruben Rinaldi podría llegar, con o sin Xavi Forés-, prácticamente todos los demás equipos podrían cambiar a Suzuki.

Tres suenan por encima del resto: el GoEleven, que actualmente tiene una Kawasaki con Román Ramos como piloto; el Grillini, también con Kawasaki y con Ayrton Badovini y Ondrej Jezek como pilotos en este 2017; y el Althea, que podría dejar BMW y en el que ahora militan Jordi Torres y Raffaele De Rosa.

Tampoco sería descabellado pensar en el Pedercini, el Guandalini, o incluso en el Ioda, sobre todo si el Nuova M2, actual equipo del Europeo de Superstock 1000, logra el apoyo de Aprilia para dar el salto a Superbike.

Prácticamente la mitad de los equipos de la categoría reina del WorldSBK verían con buenos ojos cambiar a Suzuki, lo cual resulta comprensible, ya que para muchos de ellos supondría un gran crecimiento en lo que a implicación de una marca se refiere. Es decir, pasar de las medianías de la parrilla, o incluso de la cola, a poder soñar con acercarse al podio.

Evidentemente, esto repercute en el mercado de pilotos. Con menos de una decena con moto asegurada, son muchos los candidatos a hacerse con alguna de las motos restantes. Entre ellos los tres españoles presentes, especialmente Torres y Ramos; e incluso alguno más que podría llegar procedente del Campeonato del Mundo de Moto2.


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