¿Cómo y dónde usar una moto de cross?

Si tenéis una moto de cross y no sabéis dónde usarla, o, mejor dicho, si queréis saber dónde montar con vuestra futura moto de cross, estáis de enhorabuena, porque en España hay una gran oferta de circuitos de cross.
Marcos Abelenda. Fotos: MPIB. -
¿Cómo y dónde usar una moto de cross?
¿Cómo y dónde usar una moto de cross?

Por el contrario de lo que se piensan muchos guionistas de Hollywood, las motos de cross no se han concebido como un vehículo con el que hacer el mal, robar y delinquir, y luego poder escapar como si nada de las autoridades locales, atravesando mercados y sembrando el caos en la ciudad. Esa es solo la falsa imagen que nos agencian en casi todas las películas, en las que, además de por eso, la ignorancia de los cineastas también queda bien inmortalizada en su recurrente error de asignar a cierta moto un sonido inverosímil con su tipo de motor -ya sabéis, la Honda XR sonando como una 2T, e incluso alguna Yamaha DT «aullando» como un Fórmula 1…-. La auténtica razón de ser de las motos de campo está en su uso para la práctica de diversas modalidades de deporte como lo son el motocross, el enduro o el trial. Simplemente eso, herramientas para practicar un deporte, como lo puede ser un balón de fútbol o un bate de baseball, pero que, igual que estos dos últimos, hay que saber dónde se puede «jugar» con ellos y cómo usarlos cívicamente. En este artículo os explicamos cómo y dónde usar vuestra moto de cross, pero en próximas entregas también le dedicaremos atención a las motos de enduro y de trial. Lo enfocaremos como una guía para usuarios que quieren practicar motocross a modo de ocio y diversión, puesto que, obviamente, los que ya están compitiendo entendemos que ya saben lo que hacen.

Dónde practicar moto cross

Una de las grandes particularidades de las motos de cross es que son vehículos no homologados y, por lo tanto, su uso está prohibido en vías públicas y se restringe únicamente a terrenos o circuitos privados. Esto parece algo obvio, pero por lo visto existen no pocos agentes de la ley que lo desconocen y no dudan en exigir «la documentación y la itv de esa moto que llevas en el remolque».

Así pues, lo primero que necesitamos para dar uso a nuestra moto de cross, es encontrar un circuito donde hacerlo. Hace años -aunque en realidad no tantos-, los circuitos solían ser propiedades de la administración local del pueblo donde estuvieran situados. Eran, por lo tanto, circuitos públicos, a los que cualquiera podía acudir con su moto de cross y montar tranquilamente. Estos circuitos todavía existen actualmente, pero como nadie se encarga de mantenerlos, el terreno se queda muy roto y bacheado, y pocos aficionados quieren ir a montar en ellos, ya que además, dependiendo del propietario del terreno, puede ser hasta ilegal -no obstante, ya os confesamos nosotros que uno de los secretos de los pilotos «pro» es entrenar en dichas condiciones…-. En los mejores casos, dicha pista estaba gestionada por un motoclub y que, con los ingresos de organizar alguna carrera, de hacer una «recolecta» entre los usuarios más frecuentes o estableciendo alguna tasa anual, se encargaban de instalar servicios y reacondicionar el trazado al menos una vez al año.

Pero, como antes señalamos, dicha situación ha cambiado muchos en los últimos años, en los que se ha llegado a un método más profesional -y comercial-, con la práctica de «pagar por montar». Un sistema tan sencillo como pagar una cantidad x de dinero para poder disfrutar durante un tiempo determinado unas instalaciones deportivas que, de esa manera, se pueden mantener, reacondicionar y mejorar continuamente. Vamos, lo mismo que para ir a jugar al paddel, entrar en un gimnasio, ir a esquiar o disfrutar con nuestra moto de carretera en un circuito de velocidad. Una filosofía que, indudablemente, ha favorecido un notable aumento de la oferta de circuitos disponibles para cualquier aficionado en toda España. Y en MOTO VERDE podemos dar fe de ello, pues desde que en 2012 estrenamos en nuestra revista la sección «Dónde montar» con solo cinco circuitos, en la actualidad la lista ha crecido hasta los más de sesenta circuitos. Más de medio centenar de pistas, dispersas además en más de treinta provincias diferentes, así que, por mera estadística, si os apetece practicar motocross es muy probable que tengáis un circuito disponible en apenas una treintena de kilómetros.

En dichos circuitos, el precio por montar ronda entre los 15 y los 30 euros, según cada uno. El horario de apertura suele ser de seis horas como poco, e incluso puede abarcar todo el día. Lo habitual es que abran en horario matinal, de 9 a 14 horas, por ejemplo, aunque en épocas calurosas se suele establecer un horario de tarde -desde las 18:00 hasta que se ponga el sol-. Incluso hay algunos que abren por la noche, gracias al empleo de iluminación artificial, bastante habituales en zonas muy calurosas, como en el centro de la península -en Madrid, Toledo y Valladolid hay varios-. En cuanto al calendario de apertura, lo más habitual es que abran los fines de semana, tanto sábado como domingo, aunque también es frecuente que abran un día de entresemana -martes, miércoles o jueves-. Por supuesto, estamos hablando de forma un poco generalizada, ya que también existen circuitos de cross que nos permitan montar todos los días de la semana y otros que solo abren un día al mes o un mes al año. La individualización también afecta a la época del año, siendo los meses de octubre a mayo los más fuertes en la «campaña de motrocoss» -excepto en el norte del país, que es casi al revés-.

El nivel de dificultad de los circuitos también es muy variable, pudiendo rodar en trazados en los que se disputan habitualmente carreras internacionales, nacionales o regionales, y otros de configuración más fácil y pensados para todos los públicos, incluso gente que se inicia. Las tandas suelen ser en formato de entrenamiento libre, de forma que cada usuario rueda cuando quiere y cuanto le apetece. Esto provoca el hecho de que en pista puedan juntarse pilotos de distintos niveles, lo cual es menos peligroso que en otras modalidades del motor, ya que en una pista de motocross existen múltiples trazadas, y porque los pilotos «buenos» están muy acostumbrados a doblar a otros mucho más lentos que ellos. Aun así, como en cualquier otra actividad, conviene actuar con sentido común y actitud vigilante, prestando especial atención a los saltos, que casi siempre suponen un punto ciego y en los que, una vez en el aire, poco se puede hacer para esquivar a nadie. Eso sí, en la mayoría de instalaciones actuales, no falta un circuito específico para niños separado del trazado de adultos.

Logística

Suponemos que sobra aclarar que antes de nada tenéis que comprar una moto de cross, y que tampoco hace falta explicaros la alta importancia de usar el equipamiento adecuado. Nuestro compañero de LA MOTO, Luis López, lo explicaba perfectamente hace unas semanas en su columna, y os podemos que asegurar que todo ello es perfectamente aplicable a la práctica del motocross, en la que, ya sea más o menos fuerte, besar el suelo es relativamente frecuente -aunque sea caídas «tontas» por perder el equilibrio en una curva muy lenta-. Pero sí hace falta tener un poco claros otros elementos de la logística necesaria para practicar moto cross.

Uno de los más importantes es el de cómo llevar la moto hasta el circuito. Como en marcha está prohibido, las dos soluciones más lógicas son el empleo de un remolque o una furgoneta. La primera opción resulta más económica, puesto que un remolque para una moto puede costar nuevo unos 500 euros, y porque además podemos remolcarlo con nuestro coche habitual -si tiene gancho, o instalarlo por unos 200 euros-. La opción de hacernos con una furgoneta es claramente más cara, por la adquisición de la misma, y también el seguro, mantenimiento, párking, etc… Aunque también resulta más cómoda, por poder tener el equipo de montar guardado, así como otros elementos imprescindibles como el caballete y el bidón de gasolina. Ya sea cualquiera de los dos casos, y volviendo a la pregunta de nuestro amigo, el agente de la ley, os aclaramos que una moto de cross no tiene documentación ni «papeles», aunque sí os recomendamos que, cuando la transportéis, llevéis con vosotros al menos un contrato de compraventa o la factura del concesionario, ya que os ahorraréis muchas molestias, esperas y malos entendidos.

Hemos mencionado varios elementos a llevar siempre con nosotros en nuestra jornada de motocross, como lo son el bidón de gasolina, y el caballete o triángulo para aparcar la moto cuando descansemos. Hombre, en caso de urgencia, siempre se puede apoyar la moto «contra algo» y llevarla con el depósito lleno de gasolina, aunque ya os garantizamos nosotros que alguna jornada de diversión puede terminar incluso antes de que empiece -además, es posible adquirir un bidón y un caballete por no más de 50 euros-. También resulta muy recomendable el disponer de herramientas para realizar algunas reparaciones, aunque sean básicas, como un juego de carraca, llaves para tensar la cadena e incluso cambiar la cámara de la rueda. En los circuitos de motocross suele haber muy buena camaradería e incluso alguien que siempre lleva de todo -el problema es cuando falta ese «alguien», así que sed previsores-. Mismo consejo, en cuanto a llevar un mínimo de repuestos, al menos el más básico, como un juego de manetas, unas cámaras, pastillas de freno y los lubricantes/líquidos más utilizados –aceite de cadena, desengrasante, multiusos…-.

Por último, un último aspecto a tener en cuenta a la hora de practicar motocross, es el poseer algún tipo de seguro que nos garantice la asistencia médica en caso de sufrir algún accidente, y sin el cual, los circuitos directamente ni nos dejan montar. La opción más económica es contratar un seguro de accidente específico para la práctica del motocross en circuitos privados, los cuales se ofrecen por una cuota anual desde 100 euros en adelante. También es posible que, en algunos circuitos, nos ofrezcan la posibilidad de contratar un seguro para una sola jornada, aunque el precio es proporcionalmente mayor –en torno a 20 euros por un día-. También existe la posibilidad de hacernos con la licencia de competición, bien de ámbito regional o nacional, lo cual también nos permitirá participar en competiciones, aunque su precio es más elevado.

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