Prueba de la TM MX 85 2014

Igual que ocurre con los mejores perfumes, que se venden en frascos pequeños, la pequeña MX 85 es desde luego una de los modelos más exclusivos entre las monturas infantiles.
Marcos Abelenda / Fotos: Jaime De Diego / Colabora: Oscar Peinado. -
Prueba de la TM MX 85 2014
Prueba de la TM MX 85 2014

La renovada TM infantil afronta su segundo año de vida en el mercado, con una versión 2014 que ya está a la venta en nuestro país. No ha habido tiempo suficiente para que los resultados deportivos encumbren, o no, a la pequeña MX 85 –aunque alguna se hizo notar en el Europeo de 85 de 2013, como la pilotada por el sanmarinense Andrea Zanotti, quinto absoluto-. Pero ni eso, ni tampoco las cifras de ventas, ha sido nunca el principal motivo de orgullo para las máquinas de Pésaro, sino su personalidad única y su halo de exclusividad. Pues, de eso, a raudales, sí que puede presumir la más pequeña de las TM.

MINIATURA

Nuestra protagonista es digna de admirar por su belleza, de esas monturas que se disfruta casi tanto en parado como encima de ellas. Ya lo dijimos hace unos meses, cuando la «catamos» por primera vez, que la carrocería inspirada en sus hermanas mayores le queda incluso mejor a la MX 85, quizá por sus diminutas formas. Nos reiteramos ahora en ese parecer, desde luego, incluso con la nueva decoración con mayor presencia de blanco y que, junto a pequeños retoques en el motor y las suspensiones, son las novedades del modelo 2014. Pero más allá de un diseño lindo y bien proporcionado, la italiana capta la atención de cualquiera por sus detalles técnicos. Nos referimos a elementos como el conjunto de escape HGS, las bombas hidráulicas de freno y embrague Brembo «de moto grande», las tijas y los bujes mecanizados, las estriberas de gran tamaño, los discos de freno Braking lobulados, el acabado de las suspensiones o el kit «holeshot» de serie. Y, por encima de todo, destaca la presencia de su bastidor en aluminio, de tipo perimetral que, junto a los otros componentes ya mencionados, distinguen a la TM entre las motos de su categoría.

Claro que, también hacen que su precio se aparte del de las otras notablemente. La transalpina tiene una tarifa de 5.808 euros, lo que supone 800 euros más que la segunda más cara –la KTM SX, a 4.999 €-, y hasta 1.500 euros más que la más barata –la Yamaha YZ, a 4299 euros; mientras que la Kawasaki KX y la Suzuki RM están en 4.499 y 4.850 euros, respectivamente-. ¿Está justificado el mayor valor de la TM? En realidad, repasando de nuevo sus componentes, las cuentas casi pueden salir; pues entre el escape, las tijas, los bujes, las estriberas y los frenos de gran tamaño –piezas que se cambian habitualmente en las motos preparadas-, ya casi nos acercamos al millar de euros. Ahora bien, ¿cómo afecta el exotismo de la TM en plena acción? Vayamos a ello.

DE RAZA

La primera impresión es desde luego muy buena, gracias la fabulosa posición de conducción que ofrece la italiana. La estrechez del bastidor y la carrocería resulta notable, así como el buen diseño, colocación y dimensiones de los pedales, tanto el de freno trasero -generosa puntera-, como el del cambio e incluso el de arranque. Mismos elogios merecen las manetas y el manillar, siendo este bastante alto, aunque algo estrecho; mientras que las estriberas, elevadas como acostumbran las TM, ofrecen un muy buen tamaño. En efecto, el puesto de mandos de la «azzurra» destila una notable calidad, propia de las motos grandes, y de hecho nos parece muy apropiada para los chavales más espigados.

En marcha, la MX 85 deja entrever los genes de sus hermanas mayores, con un propulsor lleno de carácter. En esta ocasión, la unidad que probamos, cedida por el madrileño de doce años, Oscar Peinado, hijo del propietario del concesionario TM en Madrid, HPB Motos, mostraba una carburación ideal que nos ha permitido conocer a fondo sus cualidades. En bajos, responde con la típica ausencia de fuerza de las «ochenta y cinco», algo peor que las mejor dotadas de su clase en este aspecto, como la KTM y la Yamaha, aunque al mismo nivel que la «Kawa» y la Suzuki. Pero, si nos ayudamos con el embrague, la transalpina desata fácilmente su carácter y nos enseña toda su casta. La patada de empuje llega con ganas a medio régimen, de forma muy enérgica y hasta casi agresiva. A partir de ahí, la subida de vueltas se torna en muy progresiva y elástica, con caballos suficientes para sentirse satisfecho y plantar cara a sus rivales, aunque sin parecernos la más potente en altos. Ahora bien, esa combinación de agresividad en medios con progresividad arriba, hacen de la «Teme» una moto muy divertida, incluso para practicar enduro, que es uno de los usos que le da su propietario Oscar. El cambio hace gala de un tacto y escalonamiento muy acertados, mientras que el embrague ofrece buena precisión aunque con un accionamiento algo duro, sobre todo para chavales pequeños.

Por su parte, el bastidor de la MX 85 destaca por su prodigiosa estabilidad, que seguramente la sitúe como la mejor de su categoría en ese aspecto. Incluso con un adulto a sus mandos, la «azzurra» avanza por las rectas como atornillada al suelo, y con total naturalidad, sin necesidad de colgarnos del manillar y sentarnos en el guardabarros trasero. En contrapartida, luego en curva se muestra menos inmediata para iniciar el giro, pues el balance de la moto tiende a una configuración tipo «chopper».

Eso sí, el apartado ciclo de la TM puntúa al alza gracias al gran rendimiento que ofrecen los frenos y las suspensiones. Los primeros, destacan por su buena potencia y su tacto de moto grande, especialmente el delantero. Por su parte, las suspensiones ofrecen una respuesta muy refinada, con un tacto más confortable que deportivo. Así nos hablaba de las suspensiones el experimentado técnico de HPB, Oscar Peinado –padre-, más conocido por «Cobi»: «a nivel técnico te puedo decir que son unas suspensiones muy buenas. El sistema hidráulico es parecido al de las otras marcas, pero el material, el acabado y las tolerancias de los componentes interiores es ejemplar. Con una sencilla puesta a punto adecuada al peso y nivel del piloto, sin necesidad de material a mayores, son válidas para competir». Sólo añadimos nosotros que, además, también ofrecen una gran posibilidad de ajustes: compresión y extensión, en la horquilla Formula; y extensión y compresión en alta y baja velocidad, en el amortiguador Extreme Tech.

CONCLUSIÓN

Estamos ante una autentica moto infantil de capricho que engatusa con sólo mirarla. Sus componentes de calidad justifican su sobreprecio, y aunque el motor y el chasis son buenos, en la práctica sólo el rendimiento de los frenos y las suspensiones están por encima de la media.

Lo más

  • Motor con carácter.
  • Frenos y suspensiones «top».
  • Imagen espectacular.

Lo menos

  • Precio elevado.
  • Embrague duro.
  • Agilidad.

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