Novedades 2009: Yamaha V-Max

Ya se han vendido 200 unidades de la nueva V-Max antes de que llegue al mercado. La presentación dinámica del nuevo modelo de Yamaha se ha realizado en San Diego (EE.UU). Hasta allí nos dirigimos para probar este legendario modelo: la V-Max. Estamos ante un modelo de 1.679 cc con casi 200 CV. Se trata de una moto que es una combinación de custom, naked y deportiva. No es fácil poner en palabras la rapidez con la que esta bestia acelera.
Texto: Paul Carruthers/G.A./I.G Fotos: Nelson & Riles -
Novedades 2009: Yamaha V-Max
Novedades 2009: Yamaha V-Max

La V-Max le ha dado un nuevo significado a la palabra par motor. La aceleración que produce la sientes en el pecho, pero no se trata de una moto que tenga una potencia enorme, pero que luego te deje indefenso ante los problemas. Pese a su apariencia más bien custom, en su interior late unos genes de deportiva. Es decir, que puedes ir a 150 km/h, pero frenar con seguridad cuándo y dónde quieras. También puedes negociar las curvas con total confianza. Aunque, no nos engañemos, sobre todo la disfrutaremos en los tramos rectos, pero es mucho más que eso. Es una gran moto que funciona en su conjunto, pese a que tiene una aceleración que es casi capaz de arrancarte los brazos…


Los ingenieros partieron de una hoja de papel en blanco, con el objetivo de conseguir una aceleración capaz de quitar el hipo, unida a una cómoda posición de conducción. El V4 de 1.679 cc, tiene unos 500 cc más que el modelo anterior, pero al mismo tiempo es 7 mm más corto. Las culatas actuales son más pequeñas, lo que le permitió mover el motor para cargar más peso en la rueda delantera. La V-Max no tiene a levantar la rueda cuando estás quemando el "donut" trasero a una buena velocidad. Las tomas de aire también recuerdan a la "abuelita", pero ahora el "air box" tiene 13 litros de capacidad, es decir, el doble.

Una centralita controla todo el motor, incluidas las tomas de admisión de longitud variable. A bajas revoluciones miden unos 150 mm y arriba se acortan hasta unos 45 mm. Lo que se traduce en una amplia gama de par motor. Casi puedes ir en cualquier marcha a cualquier velocidad. Una inyección Mikuni se encarga de darle de comer a la bestia, atrás quedan los carburadores de 35 mm. Tampoco falta el acelerador electrónico que se emplea en algunos modelos deportivos de la marca. El sistema también permite que un poco de combustible se quede en los cuerpos de los inyectores para reducir algo el freno motor.

El cambio de cinco relaciones se acompaña con un cardán muy bien resuelto. El embrague, con sistema antibloqueo, es hidráulico. Lo que permite grandes reducciones sin que la rueda trasera se bloquee o la moto pierda la trazada. El accionamiento del embrague es algo duro, pero es algo que hay que pagar al tener un motor con tanta potencia.

En el apartado de las suspensiones contamos con una horquilla de 52 mm, acompañado con un monoamortiguador posterior. Una moto de esta potencia necesita frenos acordes: dos discos Brembo de 320 mm con pinzas radiales de seis pistones. Además cuentan con ABS, algo muy aconsejable en esta moto. El freno trasero mide 299 mm. Los Brembo destacan por su potencia y taco, y son capaces de detener una moto de tanto peso y potencia.

Los neumáticos son Bridgestone BT28, el trasero es un enorme 200/5. Lo normal sería que la V-Max fuese un poco remolona a la hora de tomar las curvas, pero no es el caso. En los virajes se comporta más como una deportiva que como una custom.

El asiento del nuevo modelo es más ancho y cómodo, lo que alegrará a los pilotos más altos, aunque para mí se quedaba algo grande. Me tenía que echar bastante para adelante, sin poderme apoyar en el pequeño respaldo con el que cuenta el asiento. Aunque llegar al suelo no era problema, aunque el asiento es aproximadamente un cm más alto que en la "vieja".

Los reposapiés van más bajos y retrasados, pero no tanto como para comprometer la distancia libre al suelo. Para tocar con los avisadores hay que ir realmente rápido. Tampoco te tienes que preocupar de que el escape llegue a rozar con el suelo.

La consola de mandos tiene mucha información: posición del acelerador, consumo, cronómetro… pero es difícil de leer, pues está demasiado baja encima del falso depósito.

Tiene esa imagen de moto "cabreada" que ha conquistado los corazones de todos los aficionados a la V-Max… Una figura que no llega a cansar. Los nuevos radiadores cambian un poco la imagen de la moto y el escape no deja frío a nadie. Al igual que las tomas de aire cromadas junto al depósito.

La moto viene con un limitador de velocidad que actúa una vez alcanzados los 220 km/h.

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p> La V-Max tiene una electrónica y unos componentes más típicos de una moto deportiva que de una custom. Pero lo que realmente la separa del resto de las custom es su infernal potencia. No es una MotoGP Custom, pero casi. Una cosa sí te puedo asegurar, no se parecerá a ninguna moto que hayas pilotado antes.Si quieres conocer más detalles sobre la nueva Yamaha V-Max, los encontrarás en el número 2.114 de MOTOCICLISMO que desde hoy está en tu kiosco.

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