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El negocio de las motos robadas

Te pones la chaqueta, coges el casco y los guantes y vas a por tu moto. Pero no está: te la han robado. ¿Por qué se roban motos? ¿Cuáles? ¿Qué pasa con ellas? ¿Cómo evitarlo? Aquí tienes un completo especial para que lo sepas todo sobre el negocio de las motos robadas.

Pablo Bueno / Andrés G. Dorado. Fotos: Lluís Llurba / J. De Diego / Marcas -
El negocio de las motos robadas
El negocio de las motos robadas

Nos gustaría empezar este informe con una buena noticia: los robos de motocicletas y ciclomotores en España se han reducido a la mitad en los últimos cinco años, según los datos que maneja el Ministerio del Interior. En 2006 se interpusieron ante la Policía Nacional, Guardia Civil, Mossos d’Esquadra, Ertzaintza y Policía Foral de Navarra casi 37.000 denuncias por robo. En 2010 no llegan a 18.000 (48 al día). Aunque es una buena noticia... solo si no estás entre esas dieciocho mil víctimas.

Conocemos muy poco sobre cuáles son las motos más robadas en España (el Ministerio del Interior no nos da más detalles), pero buceando por internet hemos encontrado datos escalofriantes como que «En Barcelona desaparecen ocho Yamaha T-Max cada día». Cifra que nos ha sido imposible confirmar, pero que no sería de extrañar. Sí tenemos, por ejemplo, la lista de 10 motos más robadas en Francia, el país más avanzado en materia de antirrobos. La mitad son scooter y entre las cinco restantes encontramos tres naked, una deportiva y una 125 de marchas. Por cierto, que la número uno es el T-Max.

¿Qué conclusión podemos sacar de ello? Que las motos más robadas son las que más se venden en las tiendas, por lo que no vamos muy desencaminados si afirmamos que muchísimas motos se roban porque hay una gran demanda (bien completas, bien de sus piezas) en el «mercado negro». Y si hay gente sin escrúpulos que quiere comprar motos o recambios por debajo de su precio de mercado (de primera o segunda mano), alguien tiene que hacer el trabajo sucio...

Según los datos que manejan los fabricantes de antirrobos, en torno al 85% de los robos de motos son fortuitos, ocasionales, motivados normalmente por un descuido del propietario, que deja la moto desprotegida en un lugar poco concurrido, en el que el ladrón puede hacer su trabajo con facilidad. El 15% restante, la inmensa minoría, son robos «profesionales», es decir, que el ladrón sigue o controla al propietario y elige el momento más conveniente para llevarse la moto o bien perpetra el robo por encargo directo de alguien.

La mala noticia es que según datos del Ministerio de Interior solo se recupera un 10% de los vehículos robados. La clave de su recuperación está en la celeridad con la que se denuncie y se den a conocer los datos del vehículo robado (matrícula, chasis, características, etc.) y de la existencia de dispositivos de localización GPS, sumamente efectivos a la hora de seguir la pista del vehículo robado.

Con estas estadísticas en la mano, la mejor solución es la prevención: tener un buen seguro con cobertura de robo, utilizar siempre el antirrobo más acorde al uso que le demos a la moto y estar siempre alerta y no bajar la guardia nunca.

Pero antes de hablarte sobre los dispositivos antirrobo, queremos que conozcas más a fondo el problema de los robos de motocicletas, incluso desde el punto de vista del ladrón: qué hacer en caso de robo, cuánto cuesta el seguro de robo, etc.

El Código Penal español recoge, en sus artículos 237 a 244, tres tipos de apropiación indebida de un vehículo (con fuerza, con violencia y sustracción), que suponen un atentado contra la propiedad privada. En el caso de robo con fuerza (rompiendo un antirrobo o haciendo un puente), se establece una pena de prisión de uno a tres años. Si el robo se produce con violencia, amenaza o intimidación, el ladrón puede ir a la cárcel de dos a cinco años.

Si la sustracción no se hace con ánimo de apropiársela, sino que una vez puesta la denuncia la moto es devuelta, la pena consiste en trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días o multa económica de 6 a 12 meses a razón de unos seis euros al día.

  • Las más vendidas. Cuantas más motos haya de un mismo modelo, más demanda hay de piezas en general, y en particular también en el mercado de piezas robadas. De ahí que en Barcelona sea el Honda Scoopy 125 uno de los modelos más robados.
  • Motos deportivas (600 y 1.000 cc). Son uno de los objetivos preferidos de los amigos de lo ajeno, principalmente por dos motivos: uno, tienen componentes caros, fáciles de vender por separado y de los que pueden sacar un buen dinero; y dos, son motos que pueden ser utilizadas en circuito sin que nadie les pida la documentación. Eso sí, se exponen a que en los traslados un guardia les pida la documentación, aunque vayan en un remolque o dentro de una furgoneta.
  • Motos no matriculadas. Motos dedicadas exclusivamente a la competición, tanto de asfalto como de campo (motocross o trial). Se utilizan en circuitos cerrados en donde nadie les pide la documentación, incluso pueden ir con el número de bastidor raspado. Es difícil que alguien se de cuenta. El único riesgo que corren es en los traslados, es ahí cuando te pueden pedir la documentación de la moto.
  • Ciclomotores. Aunque en la actualidad han perdido popularidad, hace unos años -justo antes de la crisis y de la subida de edad del carné de ciclomotor de 14 a 15 años- eran las motos más vendidas, sobre todo los scooter. El Yamaha Jog era el más vendido y también el más robado.
  • Por encargo. Suelen ser motos caras y exclusivas. Las buscan hasta que localizan una y proceden a robarla en el momento oportuno, ya sea en la calle o en un garaje.

Sin sorpresas: el Honda Scoopy 125 es con diferencia el vehículo de dos ruedas más robado en España. Y no solo el año pasado, también ocupa el primer puesto del ranking en los cinco anteriores. Esto viene a confirmar que las motos más vendidas son también las más robadas. La gran mayoría de los Scoopy se venden en Cataluña, más concretamente en Barcelona, donde ya se ha convertido en un símbolo de la ciudad, pero también en el objetivo preferido de los ladrones. El Yamaha T-Max ocupa el segundo lugar, también superventas cuyo recambio se cotiza al alza en el mercado paralelo de piezas robadas.

  • HONDA Scoopy 125.
  • YAMAHA T-Max 500.
  • HONDA Scoopy otras versiones (300, 150...).
  • YAMAHA Jog 50.
  • YAMAHA YZF-R6.
  • KAWASAKI Z750.
  • HONDA CBR600RR.
  • KAWASAKI ZX-6R Ninja.
  • YAMAHA X-MAX 250.
  • TRIUMPH Street Triple 675.

Fuente: www.motosrobadas.com

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