La moto en Europa, un negocio de 21.400 millones de euros

La industria de la moto en Europa tiene un valor considerable, tanto en volumen de negocio como en número de usuarios y su impacto en la economía y el empleo.

Juan Pedro de la Torre

La moto en Europa, un negocio de 21.400 millones de euros.
La moto en Europa, un negocio de 21.400 millones de euros.

Un informe elaborado por Oxford Economics por iniciativa de ACEM, la asociación europea de la industria de la motocicleta, ha puesto de relevancia el importante impacto que genera la industria de la moto en Europa, un negocio que alcanza los 21.400 millones de euros y que genera nada menos que 389.000 empleos directos en el sector, ya sea en factorías, industria auxiliar, accesorios y equipamiento, y distribución. Aunque el mercado europeo no es el mayor del mundo, el volumen que alcanza es muy importante.

El objetivo de este estudio es poner en valor y destacar la importancia del sector motociclista en el conjunto de la industria y la economía europea, y como vemos tiene unas dimensiones mucho mayores de lo que a priori se podía imaginar. El informe de Oxford Economics revela que el parque motociclista europeo supera los 40 millones de unidades, con más de un millón de motos fabricadas en Europa, y más de 1,4 millones vendidas en 2019, el último dato fiable de referencia, previo a la pandemia.

En la Unión Europea y Reino Unido hay 43 fábricas, y el impacto económico de la actividad industrial convierte cada euro de inversión en 1,8 euros. Es, por tanto, un generador de actividad. El comercio internacional de recambios y componentes alcanza un volumen de 2.100 millones de euros, una cifra nada desdeñable, desde luego.

Pero la actividad industrial no es el único foco de beneficios que genera la moto en Europa. Los eventos deportivos y sociales desarrollados en torno al mundo de la moto generan 2.100 millones de euros y producen 38.000 empleos a lo largo del año. Los aficionados que acuden a las carreras gastan 319 millones de euros al año, una suma importante que se distribuye en diferentes partidas, como viajes y alojamientos, merchandising, alimentación, combustible y, claro está, el acceso a los eventos. Es decir, que el impacto de las carreras no solo se queda en las carreras sino que alcanza a un variado número de actividades.

Según Oxford Economics, hay un creciente interés por el motociclismo, como revela el creciente uso de la moto por parte de usuarios habituales de los automóviles: un 5 % ha abandonado el coche para trasladarse diariamente en moto. Esto tiene dos beneficios directos: en la economía y en la salud. El uso de la moto genera un ahorro de 3.300 millones de euros al año, porque el consumo de combustible es menor en una moto que en un coche. El gasto de combustible en moto se fija en una media de 545 euros al año, mientras que en coche asciende a 1.435 euros/año. Es decir, casi el triple.

Y en materia de salud, el uso de la moto reduce la contaminación, mejora la calidad del aire, libera espacio en las ciudades y contribuye a disminuir los atascos y las complicaciones del tráfico. La moto tiene muchas menos emisiones: mientras que un coche genera una media de 210 gr CO2/km, la moto emite menos de la mitad, 99 gr CO2/km. Lo cual es un beneficio para todos.

La Unión Europea reconoce en la moto un elemento fundamental de la movilidad sostenible, y así lo ha hecho constar en los documentos de trabajo sobre movilidad por todos los beneficios antes mencionados: movilidad urbana, reducción de atascos, reducción de las emisiones contaminantes… En definitiva, la industria de la moto contribuye muy positivamente en la mejora de nuestra sociedad.

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