Kawasaki Versys 650

Segunda generación de la Kawasaki Versys 650. Ya está en las tiendas la segunda generación de la Versys 650. Económica y fácil de manejar, gana en atractivo y tacto del motor, ofreciendo a su propietario una interesante alternativa a las motos medias para todo uso.
Texto: Óscar Pena | Fotos: Juan Sanz |Acción: Carlos de La Fuente -
Kawasaki Versys 650
Kawasaki Versys 650

La nueva Kawasaky Versys 650 es, a los mandos, realmente muy parecida a su predecesora. Sin embargo, y dejando a un lado la nueva  estética con el doble faro y el rediseñado semicarenado, ha mejorado perceptiblemente en la forma en que se comporta el conocido propulsor bicilíndrico en paralelo refrigerado por agua que tiene su origen en la ER-6.

El tacto en el primer golpe de gas es más suave y la entrega de potencia más lineal. Todo ello, conseguido a base de trabajo en la electrónica, mejora el confort general en cualquier  ambiente. En la ciudad entre el tráfi co urbano, o en la carretera aprovechando toda la potencia a máximas revoluciones efectuando una  conducción medianamente deportiva. Tanto es así, que no notas baches o estancamiento de potencia en ningún momento, y sí un  pequeño aumento del vigor del motor a partir de las 6.000-7.000 rpm y hasta el corte de encendido. Además, el propulsor posee nuevos anclajes con «silentblocks» en su parte trasera, por lo que las vibraciones que llegan a conductor y pasajero se han reducido tanto como para no  percatarse de que pudieran haber existido alguna vez.

El gasto de combustible se mantiene contenido, como debe ser una moto accesible y popular, y en nuestra prueba ha necesitado 7,2 litros para recorrer 100 km en un consumo medio de la prueba (parece alto, pero es que el ritmo fue realmente muy rápido), y 5,4 litros a 120 km/h mantenidos en autopista. Lo que no cambian son otras características que, mejorables o no, forman parte de su forma de ser. Así,  encontramos, por ejemplo, un sonido algo estridente y elevado cuando el motor gira alto de revoluciones. Además de un tacto del cambio algo duro y ruidoso en las primeras velocidades.

Versátil
Como indica su nombre, la Versys trata de ser una moto útil y práctica vayas a donde vayas. Su aspecto moderno no esconde una moto de configuración tradicional, con una posición de conducción bastante turística y confortable a la que te adaptas en dos metros. Circulas  erguido y alto, facilitando la visión de lo que ocurre delante, y el asiento de formas muy marcadas ofrece un mullido muy correcto. El frontal protege en carretera más de lo que aparenta y no genera turbulencias a alta velocidad, y además en ningún momento, ni si quiera con la pequeña cúpula regulable en su posición más elevada, entorpece la visión del conductor.

También es muy buena la vista de lo que ocurre a tus espaldas ofrecida por unos retrovisores posicionados con eficacia, pues se ha tenido en cuenta la altura de los mismos para evitar que puedas tocarte con los de los coches rodando entre ellos. Por su parte, el manillar, elevado pero nada ancho,  también te permite reptar con facilidad entre el tráfi co más congestionado. Los acabados son en general correctos y los componentes económicos, y su concepción de moto "barata" no está en absoluto reñido con un tacto agradable, aunque no tan fi no como el de  modelos de escalones superiores, y un comportamiento general muy eficaz...

Equilibrada
La Versys no es especialmente brillante en ninguna faceta desde el punto dinámico, y tampoco tiene puntos débiles claramente marcados. El chasis, en conjunción con un amortiguador trasero colocado en posición lateral y una horquilla convencional, ofrece una rigidez correcta y aporta toda la estabilidad que puedas necesitar, por ejemplo, rodando a máxima potencia en autopista. Mientras, en zonas viradas no se descompone hasta que realmente lo pones en aprietos, que son las menos de las veces y depende además del  nivel de conducción del piloto. La dirección es bastante precisa y el tacto de las suspensiones consistente, aunque el amortiguador  trasero no es progresivo y se nota al pasar sobre asfalto rizado. Los frenos cumplen por potencia, aunque el tacto es mejorable. El ABS es bastante primitivo, a la vista de la forma brusca en la que actúa. No obstante es recomendable porque siempre puede sacarte de un apuro en condiciones de adherencia escasa, y además, como es poco intrusivo, no actúa habitualmente.

En tierra media
Estamos ante una moto a medio camino entre las trail, con las que comparte arquitectura y ergonomía, y las utilitarias con  semicarenado, con las que tiene en común las llantas y neumáticos de asfalto, y las suspensiones de carretera. Con respecto a las  primeras, es superior en consistencia general y confort, pero carece de la faceta aventurera que les confi ere su posibilidad de rodar por pistas de tierra. Mientras que con respecto a las segundas, es algo más voluminosa y sus prestaciones no son tan elevadas. Si estos  aspectos no son imprescindibles para ti, y buscas una moto práctica, económica y diferente para usar a diario, salir a hacer curvas y de vez en cuando darte una alegría rutera, sin duda la Versys tiene que estar en tu baraja de posibles motos a elegir.

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