Clásica: SWM 175 ER / V Silver Vase 1976

En 1976 la italiana SWM celebraba su éxito en los ISDE del año anterior con este modelo Silver Vase, equipado con un nuevo motor Sachs de siete velocidades.
Joan Carles Orengo -
Clásica: SWM 175 ER / V Silver Vase 1976
Clásica: SWM 175 ER / V Silver Vase 1976

Nacida en el año 1971 en la localidad italiana de Rivolta d’Adda, la  marca SWM (Speedy Working Motors) es un perfecto ejemplo de la filosofía que permitió en muy poco tiempo a una serie de firmas italianas ponerse en primera línea  de la industria motociclista del «off road», sustituyendo a fábricas mucho más establecidas, entre ellas, las españolas. El secreto no era otro que dedicarse a crear un producto artesanal, combinando diferentes componentes ya existentes en el mercado y fabricando el mínimo de piezas propias, lo que las hacía económicamente viables sin una inversión excesiva.

Las SWM aún tardarían tres años en llegar a nuestro país, de la mano de Gas Gas, que antes de ser marca de motos fue concesionario oficial, primero de Bultaco y después de esta firma italiana.

 

Publicidad

Esta política era especialmente eficaz por lo que se refiere a los motores, sin duda el elemento más complejo de diseñar y de producir de una motocicleta. Así, estos nuevos fabricantes italianos, entre ellos, SWM, junto a otros ahora de reconocido renombre como Aprilia, Beta, Accossato o Fantic, se alimentaban de auténticos especialistas en propulsores, como podían ser Sachs, Rotax o Minarelli, ahorrándose un tiempo y dinero precioso en la creación y evolución de nuevos modelos.

Esta filosofía permitía que emprendedores particulares lograsen poner en marcha toda una fábrica de motocicletas tan solo con un mínimo de capital, mucha ilusión y una cuidada elección de proveedores, como fue el caso de Pietro Sironi, creador de SWM.

Publicidad

Prioridad en Sachs

 En tan solo cuatro años la trayectoria de SWM fue siempre ascendente, logrando situarse entre las mejores marcas del mundo en el panorama «off road» y creando una asociación especial con la firma alemana Sachs, que le permitía una atención preferente por su parte para ser los primeros en incorporar las novedades de sus motores.

Publicidad

Tal fue el caso en 1976 con un nuevo propulsor dotado de un cambio de siete velocidades, que se estrenó con este modelo apellidado Silver Vase en honor al Vaso de Plata –actual Trofeo Junior- logrado por la escuadra italiana el año anterior en los Seis Días celebrados en la Isla de Man con el mítico Gualtiero Brissoni formando parte de la misma a los mandos de una SWM.

Aparte del cambio, este motor incorporaba otra serie de novedades, como un cigüeñal muy reforzado, previsto para una futura versión de 250 c.c., o un embrague que permitía poner en marcha el motor con una marcha engranada.

Publicidad

El chasis era un clásico, pero a la vez sofisticado doble cuna, con detalles como los tubos delanteros que giraban en su extremo superior hacia la parte trasera, por debajo del depósito, reforzando mucho esta zona. Otro detalle interesante era la sujeción inferior de los amortiguadores de gas, mediante un tornillo pasante a través del propio basculante, que permitía un mayor recorrido de la suspensión trasera sin necesidad de elevar la altura del asiento.

Motocicleta restaurada propiedad de Andreu Boronat

Publicidad

EL DATO

Este modelo no llegó a importarse en España. Su propietario lo adquirió en Alemania cuando trabajaba en aquel país, reimportándolo a su regreso

Los acabados de esta SWM son excepcionales, dignos de una moto artesanal y equipada con componentes de primera calidad. La horquilla delantera es una Marzocchi de 35, con  220 mm. de recorrido, y los frenos de tambor cónicos, unos Grimeca. A destacar el sistema de anclaje inferior de los amortiguadores traseros Marzocchi de gas. Los plásticos están firmados por Acerbis y el escape, por Lafranconi. El depósito incorpora en su parte superior un alojamiento para el carnet de ruta.

 

Publicidad

Galería relacionada

SWM 175 ER / V Silver Vase 1976

Te recomendamos

Como habrás podido comprobar por ti mismo ya tenemos aquí al frío, y que como cada añ...