Motos clásicas: Rickman CR 750

Los hermanos Rickman se hicieron famosos en los años 60 y 70 gracias a sus chasis y preparaciones. Primero trabajaron con modelos británicos para después dirigir sus esfuerzos hacia las motos japonesas. La Rickman CR 750 con propulsor Honda sorprende por su actualidad.
G.E./Ildefonso García. Fotos: J.B. -
Motos clásicas: Rickman CR 750
Motos clásicas: Rickman CR 750

Los grandes inventos e ideas geniales muchas veces vienen de mentes preclaras y abiertas que se han hecho la siguiente pregunta: “¿por qué no existe esto?”. Otra cuestión que suele ayudar a ir más allá es aquella de: “¿por qué no se ha buscado una solución mejor?”.

Los hermanos Don y Derek Rickman no estaban de acuerdo con lo que había y esta insatisfacción fue uno de los motores que los llevó a hacerse famosos. El buen nombre y la fama de la marca que fundaron tienen su base en su manera eficaz e imaginativa a la hora de encontrar soluciones. Estos pilotos de motocross tenían tanto talento como ambición pero no se sentían a gusto con la parte ciclo de sus monturas. Motos que en el fondo eran modelos de carretera adaptados para la ocasión. Ejemplos como la BSA Gold Star 500 de finales de los 50 un poco preparadas para andar por el campo.

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En realidad no eran capaces de aguantar el duro trabajo por el monte, pues no habían sido diseñadas para ello. Los chasis acababan doblándose o incluso rompiéndose. Así que muy pronto comenzaron con sus “inventos” utilizando piezas de distintas marcas: motor de Triumph Tiger 100, chasis BSA y horquilla Norton, a la que se le llamó Mark I (1959) y Mark II (1960). Bautizadas con el nombre Métisse, que en francés significa “mestizo”, “chucho” o incluso “bastardo”, por lo que parece que los Rickman no estaban exentos de sentido del humor.

Los hermanos llegaron a ser muy conocidos en España a raíz de sus relaciones con Bultaco para fabricar las Bultaco Métisse, además de por sus participaciones en las carreras de motocross españolas a mediados de los años 60. En dos años el dominio de la Métisse en el campo de la moto verde animó a los Rickman a lanzarse a otros sectores del motociclismo.

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Chasis propios

En 1962 comenzaron a hacer sus propios chasis, a partir de lo cual fundamentaron su éxito comercial y deportivo, fabricando además diferentes kits. El chasis se realizó utilizando los famosos tubos Reynolds 531, una aleación de magnesio, molibdeno y acero. La filosofía para la construcción de los bastidores Rickman era hacerlos lo más cortos posibles y con tubos rectos. La pipa de dirección y el eje del basculante debían estar unidos de la forma más derecha posible.

Las motos británicas dominaban el universo motociclista, pero la coyuntura iba a cambiar en 1969 con la llegada de la Honda CB 750 Four propulsada por un potente y fiable tetracilíndrico en línea pero con un chasis que no estaba preparado para digerir tal cantidad de caballería. Los Rickman ofrecieron un kit con chasis propio para la Honda y luego harían lo mismo con la Kawasaki Z1.

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“Da igual el valor que tenga, un vehículo clásico es para disfrutarlo. La verdadera conexión con la moto la tienes cuando la usas”, dice su propietario. “Está en un estado absolutamente original, es decir, no ha sido restaurada. Todas las piezas han envejecido al mismo tiempo. Bueno, excepto los frenos de disco perforados, con los que se ha ganado eficacia. De hecho había quien lo hacía en aquella época aunque quizás para los más puristas habría sido mejor dejarlos absolutamente de serie. La RC 750 no es la típica moto de museo. No deja de sorprenderme cómo va con solo los 67 CV de serie, se siente de maravilla”. En seco no pesa más de 200 kg, así que la Rickman es ligera pero tampoco es que sea un peso pluma.

La moto es de lo más espectacular y a ello ayuda la decoración John Player Special en negro y oro. Un diseño que no solo la hace atractiva, sino que nos recuerda que estamos ante auténtico oro negro.

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1959 Métisse Triumph

Los hermanos comenzaron haciendo chasis propios para motores británicos de la época: Triumph, Norton, AJS, Matchless con lo que participaban en pruebas de fuera de carretera… Además de hacer el bastidor podían usar piezas (horquillas y demás) de otras motos.

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1964 Bultaco Métisse

Los Rickman le echaron el ojo a Montesa pero don Paco Bultó enganchó a los hermanos para que hicieran una moto de cross con el motor de la moto española. Así nació en 1964 la Bultaco Métisse. Estos dos hombres incluso llegaron a correr en España.

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1974 Rickman Honda CR 750

En 1974 Norton Villiers Triumph fue declarado en bancarrota. Derek y Don empezaron a trabajar con motos japonesas, que en aquella época tenían motores muy potentes pero una parte ciclo claramente insuficiente.

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1975 Rickman Kawasaki Z1

Estos hermanos británicos no pudieron evitar la tentación de trabajar en la todopoderosa Kawasaki Z1 de 900cc que a principios de los años 70 era la moto más potente del mercado mundial. Más adelante también fabricaron una Rickman Suzuki GS1000.

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