La crítica situación a la que se enfrenta el Grupo Volkswagen, propietario de Ducati, que encara una reestructuración empresarial con un plan de despidos que afectará a 100.000 empleados de la marca –el gigante de la automoción tiene 625.000 empleados- y el cierre de cuatro factorías en Alemania, vuelve a poner sobre la mesa el futuro de Ducati. Según medios económicos, como el prestigioso Financial Times, el Grupo VW podría desprenderse de algunos atractivos activos de su grupo para financiar su transformación industrial y apoyar la inversión en la electrificación, que resultará clave para garantizar la existencia de la empresa. Ducati y Lamborghini serían esos activos que se podrían poner a la venta.
Por ahora, Volkswagen ha vendido el 51 % de Everllence, la división especializada en grandes motores diésel y turbinas para centrales eléctricas y barcos, que ha sido adquirida por el fondo Bain Capital por un importe aproximado de 7.400 millones de euros.
La hipótesis de la venta de Ducati no es algo nuevo. Ya en 2017, sólo cinco años después de su compra, esa posibilidad fue planteada, pero quedó bloqueada por el Consejo de Supervisión del grupo. En 2020, el entonces director ejecutivo Herbert Diess propuso una revisión en la cartera de marcas del grupo, al considerar que no era necesario mantener la inversión en aquellas que no resultaran fundamentales en los planes de futuro del gigante de la automoción, como era el caso de Ducati. Pero tampoco prosperó su iniciativa.
Actualmente, el valor de mercado de Ducati se cifra en 1.500 millones de euros, y su venta reportaría una importante liquidez a VW, que en 2012 adquirió la marca italiana, a través de Audi, por 860 millones de euros. De confirmarse, Ducati se enfrentaría a su enésimo cambio de propietario, algo que también parece formar parte de su ADN, porque a lo largo de su historia ha ido cambiando de mano prácticamente de década en década.
