La firma Alpinestars ha decidido dinamitar los códigos visuales convencionales del motocross con el lanzamiento de su nueva edición limitada Beast Coast, una colección que se posiciona en la intersección exacta entre la rebeldía del punk rock y el legado competitivo de la marca italiana.
Este conjunto, que irradia una actitud cruda y desenfadada, no es solo una apuesta estética arriesgada; es un homenaje a las raíces más viscerales del deporte, donde el ruido, la velocidad y la libertad de expresión se funden en una sola identidad.
Mestizaje
El diseño de esta edición limitada se nutre de la rica iconografía de Alpinestars, rescatando y reinterpretando el icónico logotipo de la espiral, una pieza fundamental de su historia vintage. Además, el conjunto luce con orgullo el lema fundacional de la compañía: “ONE GOAL. ONE VISION.”, recordándonos que, tras la fachada rebelde, late un compromiso inquebrantable con el rendimiento de élite.
La gráfica se caracteriza por el uso de logotipos modernizados y amplificados en alto contraste, creando un dinamismo visual que evoca el movimiento constante y la energía explosiva de un concierto de punk en plena efervescencia.
En cuanto a su composición técnica, la serie se basa en la contrastada línea Techstar, reconocida por su ligereza y su capacidad para ofrecer una movilidad sin restricciones a los pilotos de primer nivel. El conjunto se completa con el casco SM7, coordinado cromáticamente para ofrecer una protección integral con un perfil aerodinámico que respeta la agresividad del diseño. Esta combinación asegura que el piloto no solo luzca una estética imponente, sino que cuente con las herramientas necesarias para competir al más alto nivel.
El debut en pista de la colección Beast Coast no podía haber tenido mejores embajadores en este mes de abril de 2026. El dos veces campeón de Supercross y líder del campeonato 450SX, Eli Tomac, fue el encargado de estrenar este equipamiento bajo las luces del estadio en San Luis. Asimismo, veremos esta explosión de color naranja y negro en el mundial de MXGP de la mano de Simon Längenfelder en Cerdeña, y en las competiciones de Hard Enduro con el incansable Mani Lettenbichler.
En definitiva, Beast Coast es una celebración de la libertad sobre dos ruedas, pensada para aquellos que entienden que el motocross es, ante todo, una cuestión de actitud.
