MotoGP

Españoles en MotoGP: cuando el pasaporte se convierte en un problema

El debate sobre la necesidad de recortar el número de pilotos españoles e italianos en MotoGP ya está sobre la mesa. Son el 60 % de los inscritos y esto representa un problema a Liberty Media.

Juan Pedro de la Torre

13 minutos

Los pilotos españoles son mayoría en MotoGP.

En 2026, el Mundial de MotoGP, en el conjunto de sus tres categorías, tiene inscritos a 32 pilotos españoles y 12 italianos, lo que representa el 57,8 % de los 76 pilotos que compiten en Moto3, Moto2 y MotoGP, con un total de 21 nacionalidades diferentes. El debate se centra, principalmente, sobre la excesiva presencia de pilotos españoles en el campeonato. No cabe duda que es una cifra elevada, que se ha incrementado especialmente en el último decenio.

Pero se trata de un debate antiguo. Desde hace tiempo se oye esta queja, un exceso de españoles -y de italianos- entre algunos medios de comunicación, pero entonces Dorna, por boca de Carmelo Ezpeleta era tajante: en ningún caso se iba a reducir. En 2010, Ezpeleta declaraba en Motoworld.es: “Si los españoles viven ahora una época así es porque las cosas se han hecho las cosas bien, pero han vivido muchos más años sin ganar nada y viendo como otros ganaban. Y desde luego ni desde España en este caso, pero no desde los propios países, se hacían estas preguntas. Nunca en la época de dominación italiana nadie preguntaba: ¿cómo es que hay tantos pilotos italianos dominando? No lo preguntaban fuera de Italia, pero desde luego no lo preguntaban desde Italia. Ni lo preguntaban desde Inglaterra ni lo preguntaban desde Alemania. Lo único que da es la sensación de que las cosas se hacen bien”.

Carmelo Ezpeleta, máximo responsable de MotoGP.

En ese momento, la nacionalidad española ya era dominante en MotoGP, con un 26,5 % de los pilotos, y junto a Italia componían el 45,7 % de la parrilla total del campeonato. Y en ese punto, Ezpeleta alababa el trabajo bien hecho en nuestro país, y con su firmeza habitual reafirmaba que esa situación no le parecía preocupante: “Evidentemente, soy el que más se preocupa, no se preocupa nadie más que nosotros de que hayan pilotos no españoles ganando, pero eso nunca debe ser menoscabo de los españoles”.

¿Te sorprende que haya muchos comentarios críticos a esta situación dentro de España?, le pregunté.

“Mucho. Me sorprende muchísimo; me parece completamente idiota. El único español que debe plantear esto soy yo y el resto de la gente de Dorna, pero que la opinión pública se plantee que hay demasiados españoles… Entendería que fuera de España se dieran comentarios de este tipo, pero desde dentro los comentarios de este tipo me llenan de estupor”.

Ahora el discurso oficial ha cambiado, y Motorsport.com ha repescado unas declaraciones realizadas meses atrás por Ezpeleta: “Lo que queremos es tener a los mejores pilotos del mundo. Pero si son de muchas nacionalidades diferentes, mucho mejor. Tener pilotos de más países no es algo que nosotros, como Dorna, impongamos; los equipos entienden que es importante y beneficioso".

No hay duda que hay nutrida representación española en MotoGP, pero antes de extender la queja, conviene analizar el por qué de esta situación, los aciertos y los errores, porque el haber llegado hasta aquí es también consecuencia de los errores que Dorna ha cometido en estos años.

Pluralidad

Una de los argumentos más extendidos es que MotoGP necesita tener un mayor número de nacionalidades. Es cierto: al tratarse de un campeonato con una proyección global cada vez mayor, sería ideal que la competición tuviera pilotos de un mayor número de países. Y lo cierto es que en estos momentos MotoGP goza de una pluralidad de nacionalidades que antes nunca tuvo. Conviene revisar la tabla 1. Haciendo un repaso histórico al campeonato desde su creación en 1949, hemos cruzado datos de años significativos, y podemos comprobar dos cosas: que desde 2010 ha ido mermando el número de pilotos que compiten en el Mundial al tiempo que se incrementa el número de nacionalidades.

Tabla 1: Participantes y nacionalidades*

  1957 1967 1977 1982 1987 1992 1997 2002 2010 2017 2022 2025 2026
Participantes 54 82 100 89 91 73 76 78 86 85 80 79 76
Nacionalidades 8 17 21 19 20 14 14 17 22 20 18 20 21

 *1957 4 categorías / 1967-1982  5 categorías / 1987 4 categorías / 1992-2026 3 categorías.

Por tanto, hay una contradicción en el hecho señalado de que hay necesidad de que lleguen pilotos de más nacionalidades al Mundial de MotoGP. Esta temporada hay 21 países representados, de los cinco continentes, la segunda cifra más alta de la historia del campeonato. Eso quiere decir que Dorna ha conseguido extender el campeonato a un mayor número de países. Enhorabuena por ese trabajo bien hecho.

Pero el problema es que hay demasiados españoles y muchos italianos, ¿verdad?

Dominación

A lo largo de los 78 años de historia del Campeonato del Mundo de Velocidad, siempre ha habido una nación dominante (tabla 2). Los fue Reino Unido, hasta mediados de los años 70, con una superioridad aplastante, similar a la que tiene España en estos momentos, pero en aquellos días nadie se planteaba que fuera malo para el campeonato. Al contrario, se miraba a la Pérfida Albión con envidia. Luego le llegó el turno a Italia, que dominó por títulos, victorias y presencia en las parrillas. La verdad es que los italianos siempre fueron muchos, pero a nadie les pareció mal. Y era lo lógico: con el hundimiento de la industria británica, el soporte que aportaban las fábricas se echaría en falta. Además, los motores de dos tiempos, apenas desarrollados en el ámbito de la velocidad en Reino Unido, copaban la tecnología de los Grandes Premios, dejando fuera de juego a lis fabricantes británicos.

Y así fue, mientras que en Italia, aunque no había muchos grandes fabricantes implicados, siempre hubo pequeños y artesanales productores e infinidad de equipos italianos dedicados a la competición, y luego apareció Aprilia, que fue el soporte fundamental del motociclismo italiano por espacio de casi dos décadas. Y cuando Aprilia dejó las carreras de base (2012), eso se hizo notar.  

Tabla 2: Paises con mayor representación (%)

Años 1957 1967 1977 1982 1987 1992 1997 2002 2010 2017 2022 2025 2026

Reino Unido

38,8 %

Reino Unido 37,7 % Italia 23 % Italia 20,2 % Italia 15,3 % Japón 23,2 % Japón 25,5 % Japón 24,2 % España 26,5 % España 27,8 % España 32,9 % España 43,1 % España 42,1 %
Italia 29,6 % Italia 7,3 % Francia 14 % Francia 17,9 % Francia 7,6 % Italia 17,8 % Italia 18 % Italia 22,2 % Italia 19,2 % Italia 25,7 % Italia 23,5 % Italia 19,3 % Italia 15,7 %
Alemania 9,2 % Japón y Australia  7 % Reino Unido 11 % Suiza 10,1 % Japón y EE.UU 5,4 % Alemania 13,6 % España 15,9 % España 19,1 % Francia 9,6 % Reino Unido y Japón 8,2 % Japón 10,5 % Japón 5,6 % Japón 6,5 %
Suma 77,6 % 59 % 48 % 48,2 % 33,7 % 54,6 % 59,4 % 65,5 % 55,3 % 69,9 % 66,9 % 68 % 64,3 %

En los ’90, Japón era el país que más pilotos aportaba al campeonato, aunque su dominio en el censo no siempre estuvo acompañado de una superioridad absoluta en el palmarés. A raíz de la muerte de Daijiro Kato se produjo una desconexión entre Japón y MotoGP, aunque en el último decenio hay una evidente recuperación, un hecho que se debe, sin duda, a la acertada política de Dorna con la creación de la Asian Talent Cup, que ha traído de vuelta al Mundial a muchos jóvenes japoneses.

Y luego llegaron los españoles. La clave de su éxito ha sido el trabajo bien hecho, desde la base, creando una infraestructura que ningún otro país posee: circuitos grandes y pequeños, seguros y con calidad; campeonatos de formación, escuelas de pilotaje y campeonatos de alto nivel; y una disposición general que no se encuentra en otros países, donde los menores de edad encuentran enormes dificultades, especialmente para entrenar. Y que no se me olvide: una generosidad que ha permitido competir a pilotos internacionales incluso en las competiciones más básicas. Es difícil encontrar a un piloto del Mundial de MotoGP que no haya pasado por España. Así ha sido y así lo sigue siendo. De hecho, si echamos un vistazo a las listas de inscritos del ESBK, el Campeonato de España, en algunas categorías los pilotos españoles son minoría. ¿Y alguien ha oído alguna queja? Ninguna.

Lógica

Por tanto, con esta argumentación podemos entender el por qué de la superioridad española –en número y en resultados- en el Mundial de MotoGP. Y por eso, porque los pilotos españoles en líneas generales tienen un nivel superior a la media, resulta atractivos contratarlos. Y no disfrutan precisamente de más apoyo que los demás. Al contrario: Ezpeleta dijo abiertamente años atrás que harían lo posible para ayudar a llevar al campeonato de pilotos de todas las nacionalidades, pero que no ayudarían a españoles e italianos. Era lógico y nadie se lo reprochó.

También hay que señalar que este elevado número de pilotos españoles contrasta con la menguante cifra de escuderías españolas presentes en el campeonato. Llegamos a tener hasta tres equipos en MotoGP, pero ya no hay ninguno, y en el resto de categorías las formaciones españolas se cuenta con los dedos de una mano. Pero es no impide que equipos internacionales busquen pilotos españoles. Porque otro de los éxitos del motociclismo español es que ha sabido atraer patrocinadores: cuando un piloto español llega al Mundial, lo hace con un pan debajo del brazo.

Esta evolución se refleja en la tabla 3, en la que podemos ver desde 1990, cuando el Mundial adquiere el formato actual de tres categorías, cómo ha ido evolucionando el rendimiento de los diferentes países en cuanto a títulos y entre los cinco mejores (top 5), comprobando el salto cuantitativo y cualitativo de España desde la introducción de la categoría de MotoGP.

Tabla 3: Top 5 y títulos*

  Alemania Argentina Australia Bélgica Brasil Colombia España EE.UU Finlandia Francia Holanda Hungría Italia Japón Portugal Reino Unido Rep.Checa San Marino Sudáfrica Suiza Turquía
1990 3   2       1 3 (2)     2   3 (1)     1          
1991 2   2       1 3 (1)     1   4 (2) 2              
1992 2   1         4 (1)         8 (2)                
1993 2 (1)   2         2 (1)         5 4 (1)              
1994 3   1 (1)       1 2         4 (1) 4 (1)              
1995 2   2 (1)       2     1     2 (1) 6 (1)              
1996 2   1 (1)   1   3     1     2 (1) 5 (1)              
1997 1   1 (1)       1     1     2 (2) 9              
1998     1 (1)   1   2     1     5 (1) 5 (1)              
1999             3 (2) 1         6 (1) 5              
2000     1   1   1 1 (1)   1 (1)     4 (1) 6              
2001         1   2           6 (1) 5 (1)       1 (1)      
2002 1 1     1   4     1 (1)     5 (2) 1       1      
2003             5 (1) 1   1     6 (1)         2 (1)      
2004   1 1   1   5 (1) 1   1     4 (2)         1      
2005     1       2 (1) 2 1     1 6 (1) 1           1 (1)  
2006             5 (1) 1 (1) 1       6 1       1      
2007     1 (1)       5 (1) 1       1 (1) 4 1     1 1      
2008 1           5           4 (2) 1              
2009     1       8 (1) 1         3 (1) 1 (1)   1          
2010     1       8 (3)           4     1       1  
2011 2 (1)   1 (1)       6 (1) 1         2         1   1  
2012 1 (1)   1       8 (2)           2     2       1  
2013 1           9 (3)   1       1     2       1  
2014     1       8 (3)   1       3             2  
2015             5 (1)     1 (1)     5   1 2 (1)       1  
2016             6 (1)     1 (1)     5     1     1 (1) 1  
2017             7 (2)           6 (1)   1         1  
2018             5 (2)           8 (1)   1       1    
2019             8 (2)     1     3 (1)     1     1 1 1
2020             6 (2)           7 (1) 1   1          
2021     2 (1)       6 (1)     2 (1)     4     1          
2022     1       6 (2)     1     4 (1) 2              
2023           1 6 (2)     1     3 (1) 1   1     1   1
2024           1 (1) 9 (1)       1   2 1 (1)         1    
2025       1 1 (1)   10 (2)           2     1          

*5 primeros puestos en las tres categorías del campeonato. Campeones entre paréntesis.

Errores

Ahora, hablemos de los errores. No debemos perder de vista el hecho de número menguante de pilotos en la parrilla del campeonato. Desde 2010 hay 10 pilotos menos en el campeonato. Se ha ido reduciendo el número de participantes en las tres categorías, y esta merma, lógicamente, se produce por abajo. Es decir, que los peor clasificados, los que peores resultados obtienen son por lógica los que tienen que descolgarse. Por tanto, dado que el nivel medio de los pilotos españoles es más elevado –lo dicen los resultados-, como consecuencia de ello es más fácil que los españoles –y los italianos- aumenten su presencia, en número y porcentaje, ante la reducción de plazas.   

Sin embargo, es preocupante ver cómo ha habido países que han perdido presencia en el campeonato por puro desinterés. ¿Qué pasa con Francia y con Reino Unido? Eran dos pilares de la competición, pero el declive británico, muy complejo por diversos factores, se ha intentado paliar con una enorme inversión por parte de Dorna, con resultados desiguales. El hecho de que sólo haya una escudería británica en el campeonato, que sirva de puerta de acceso al Mundial, ya es un enorme límite, porque tal como está concebido el BSB, el campeonato británico, está más proyectado hacia el Mundial de SBK que hacia MotoGP. Un piloto se puede ganar muy bien la vida en el BSB, por eso la decisión que tomó un joven Jake Dixon en su día de dejar el BSB para hacer el Mundial de Moto2 tuvo un valor excepcional.

Jake Dixon, un caso atípico en el motociclismo británico.

¿Y los franceses? Viendo los cientos de miles de espectadores que año tras año baten los records de audiencia en Le Mans, cuesta creer que el Mundial no esté repleto de franceses, como sucedía en los años 70 y 80, cuando el motociclismo galo fue la mayor cantera del Mundial.

¿Y qué decir de Alemania? Tras Reino Unido e Italia, era el principal país del Mundial, pero las motos han quedado apartadas a un segundo o tercer plano, porque comparativamente aportaban poco en relación al éxito de la Fórmula 1 en Alemania. Schumacher, Vettel, Rosberg, Mercedes… El aficionado alemán tenía motivos de sobra para disfrutar con la F1, mientras que MotoGP seguía siendo un coto fuera de su alcance, porque la máxima categoría de las motos siempre ha sido la asignatura pendiente del motociclismo alemán. De hecho, el desarraigo alemán con las motos es evidente. Sachsenring se llena, pero es un fenómeno local, porque el motociclismo arraigó desde hace un sigo en Sajonia. Aunque la pista no sea la más adecuada para acoger un Mundial de MotoGP, es el único escenario donde el promotor alemán puede realizar con éxito el Gran Premio.

Alemania es la representación perfecta para entender el gran error de Dorna, porque el promotor es el mayor responsable de este desinterés generado en lugares donde el motociclismo estaba más que arraigado, como Francia, Reino Unido o Alemania. En su lógica de maximizar la categoría de MotoGP frente a las demás, menoscabando la importancia de Moto2 y Moto3, se ha generado una frustración en aquellos que consiguen acceder a MotoGP y no triunfan. Después de ganar en Moto3 o en Moto2 –Alemania triunfó en Moto2 con Stefan Bradl en 2011, y en Moto3 con Sandro Cortese en 2012- la necesidad de llegar a MotoGP y no triunfar genera una frustración enorme. No hablo de los pilotos, hablo de equipos, de patrocinadores, de instituciones públicas, que quizás no tienen la paciencia o la fe, o los medios que sí se han puesto a disposición de los pilotos españoles. Frente al repetido fracaso en MotoGP, los éxitos de la Fórmula 1 se han tragado al motociclismo alemán, y así hoy no tenemos ni un solo piloto alemán en el campeonato.

Stefan Bradl, la última esperanza alemana en MotoGP.

¿Qué culpa tiene Dorna? Toda. En el pasado no hacía falta maximizar la categoría de 500. Por pura decantación era la clase reina, algo que nadie ponía en duda ni era necesario hacer énfasis en ello. La categoría de 500 era la más importante, pero las otras categorías, de 50 a 350, eran igualmente reconocidas y los campeones se trataban de igual a igual. Como muestra, un ejemplo. Una de las figuras más importantes de la historia de este campeonato es Jim Redman, un piloto que no fue campeón de 500 pero es reconocido por todos como alguien esencial. Sin embargo, Liberty Media lo ha borrado de su historia y no forma parte del Hall of Fame de MotoGP.

“Tenía la misma importancia para mí ganar en las cilindradas de abajo que lo que hacía Agostini”, me confesó en una ocasión Ángel Nieto. Antes se consideraba a todos los campeones por igual, entre ellos había una relación horizontal; ahora la relación es vertical. Porque Dorna, en su intento de jerarquizar el campeonato, lo que ha hecho ha sido infantilizarlo, estableciendo límites de edad y propiciando un precoz y en ocasiones forzado acceso al campeonato. Cuántas veces habremos oído decir que un chaval de 17 años es demasiado mayor para dedicarse a las motos. Y esa necesidad de llegar a MotoGP como objetivo único, como meta absoluta por encima de cualquier otro resultado, ha elevado el nivel de ansiedad en una generación que crece con la necesidad social de la inmediatez, de tenerlo todo, ya, ahora, lo más rápido posible. ¿Acaso no se puede desarrollar una notable carrera deportiva sin tener que llegar a MotoGP?

Italia

Metemos a España e Italia en el mismo saco cuando hablamos del excesivo número de pilotos, pero hay que ser justos y reconocer que no se le puede reprochar esto al motociclismo italiano. Al contrario: Liberty Media –ahora sí, este es su momento- tendría que preocuparse por el desinterés que se siente en Italia por MotoGP. En 2017, Italia contaba con una representación similar a la española en el campeonato, pero ahora tiene la mitad de pilotos.

El efecto Valentino se ha hecho notar. La retirada de Rossi ha hecho que muchos de los tifosi que se acercaron a MotoGP hayan dado la espalda al campeonato, y de nada han servido los títulos en MotoGP de Pecco Bagnaia –Italia no ganaba en MotoGP desde 2009- ni el dominio de Ducati en la máxima categoría, al que se suma esta temporada el éxito de Aprilia.

El efecto Rossi se ha dejado sentir en el motociclismo italiano.

El motociclismo italiano ha sido muy sensible a estos cambios. Cuando Aprilia dejó la competición, para sorpresa de todos en 2010, renunciando a su programa en Moto2, y posteriormente con su no participación en Moto3, se produjo una sensible pérdida de resultados del motociclismo italiano. Durante dos décadas Aprilia sostuvo la cantera italiana en 125 y 250, y el éxito de figuras como Loris Capirossi, Max Biaggi y Valentino Rossi ejercía de reclamo. La realidad era que la estructura deportiva del motociclismo italiano era un castillo de naipes. El CIV, el campeonato italiano, es un campeonato de nivel básico, y en Italia no es sencillo abrirse camino en las carreras si no hay una fábrica como era Aprilia que daba facilidades para ello. Ahora Aprilia y Ducati están en otro nivel, no en el motociclismo de base. Por eso no es de extrañar que los pilotos italianos más prometedores emigren… a España. Y el ejemplo lo tenemos en Rossi, que cuando su hermano Luca Marini quiso ser piloto profesional no lo formó en el CIV, sino que lo envió a España, al FIM CEV, primero con el equipo Aspar en Moto3, y luego con el Team Pons en Moto2, antes de dar el salto al Mundial.

Y así, de aquellos polvos, en Reino Unido, en Francia, en Alemania, en Italia, tenemos estos lodos. El problema no es tanto el incremento de presencia española, sino el retroceso de países que antes tenían un marcado protagonismo. Eso es lo que verdaderamente tiene que preocupar a Liberty Media.

Es cierto, hay más pilotos españoles que nunca en el Mundial de MotoGP. ¿Hay que reducir su número? Tal vez. Pero no se puede castigar a alguien por hacer bien su trabajo, sería conveniente que el promotor del campeonato, Liberty Media, analizara las causas de esta situación. Puede que decidan limitar el número de españoles en el campeonato, fijando un número máximo de inscritos, pero ¿sabéis una cosa? Va a dar igual: el motociclismo español sigue trabajando bien desde la base, cuenta con el respaldo de la afición, la atención de los medios, el interés de los aficionados, y el país disfruta de una buena situación económica. Mientras no cambie nada de esto, MotoGP seguirá estando bajo hegemonía española. ¿De qué se quejarán entonces?

 

 

 

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