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Hace tiempo que Marc Márquez entendió que el título de MotoGP 2026 iba a ser imposible de ganar por KO técnico, tal y como hiciera el año pasado. Quizás empezó a sospecharlo en pretemporada, pero cuando lo tuvo clarísimo fue a partir de la caída de Le Mans, donde seguramente llegó a darlo por perdido.
Pero sus rivales no supieron aprovechar su ausencia y, a su vuelta, se dio cuenta de que podría encontrar un resquicio para ganarlo a los puntos. Desde ahí, fue encadenando victorias contundentes y derrotas contenidas para ir enjugando la desventaja de puntos hasta nivelar el combate contra Marco Bezzecchi y Jorge Martín, erosionando su resistencia a base de certeros ataques e inteligentes defensas.
Aprilia tenía la ocasión de dejar aturdido al español en Mandalika, seguramente su asalto más débil desde aquí hasta final de temporada. Pero en el Sprint se confundieron tanto que se hirieron a sí mismos y fue Marc el que golpeó. En la carrera sí le tocó defenderse, pero el ataque de la marca italiana no estuvo bien coordinado y el daño fue superficial.
Y así llegaron a Phillip Island.
Quizás el asalto más importante del resto de la temporada, por una sencilla razón: ambos lo sentían favorable. Un circuito de izquierdas es territorio Marc, pero lo sucedido en 2025 invitaba al optimismo en Noale.
Márquez decantó la Q2 hacia su lado con un baile memorable sobre la Desmosedici, evocando poles mágicas como aquella de Brno 2019. Martín salvaba otro pequeño descalabro en Aprilia situándose cuarto en parrilla.
El de San Sebastián de los Reyes salió a morder desde el inicio y el de Cervera no rehuyó el intercambio. Abandonado a su suerte por el resto de los pilotos de Noale, Martín buscaba los huecos en la numantina defensa de Márquez para asestar el golpe definitivo y llenar su cabeza de dudas.
Pero no lo encontró. Cada intento del de Aprilia encontraba la inmediata réplica del de Ducati, que hizo de la defensa su mejor ataque. Hasta que, víctima de las prisas que entran a cualquier deportista que se siente superior y no encuentra el modo de ganar, cometió un paso en falso y cayó sobre la lona. Y, para colmo, se hizo daño.
Aprilia se temió el KO.
Por momentos, creyeron decir adiós al título. Con Márquez rumbo a la victoria, Martín yéndose en camilla y Bezzecchi cediendo más puntos tras su mala clasificación, sintieron cómo el árbitro iniciaba una cuenta atrás que podría haber sido la definitiva si el domingo Márquez añadía 25 puntos más a su casillero.
No fue así. La lluvia anuló el combate dominical mientras se iba filtrando la noticia de que Martín podría intentar reaparecer en Sepang, donde llegará a ‘solo’ 10 puntos de su rival y con la posibilidad de cancelación de Qatar, lo que le daría tiempo para recuperarse de cara a Portimao y Valencia.
Eso sí, por más que hayan evitado el KO en Phillip Island, saben que Márquez tiene todas las de ganar a los puntos, que están contra las cuerdas y que ya cualquier otro paso en falso puede ser el último. Necesitan que les toque la lotería si no quieren ver cómo es Márquez el que se queda con el décimo.
