El Mundial de MotoGP ha visto la llegada de todo un campeón de Superbike como es Toprak Razgatlioglu con mucha expectación, sin embargo, todo se ha complicado más de lo que parece. El piloto turco ha aterrizado en Yamaha en quizás uno de los momentos más difíciles de su historia en la categoría reina. Pero pese a todo, el tres veces campeón de SBK pone la vista en positivo.
Tras el Gran Premio de España analizó lo ocurrido en un fin de semana que podía contar con cierta comodidad, ya que el circuito de Jerez lo conoce más que muchos otros del calendario. Pero todo se torció el sábado en la Sprint, cuando se llevó puesto a Lorenzo Savadori y se cargó las posibilidades de ambos en carrera. Esto le obligó a cumplir una penalización el domingo que también lastró sus opciones de puntuar.
"No disfruté nada tras cumplir mi penalización. Pero, aunque no me hubieran penalizado, no tenía el ritmo para estar en el otro grupo [el que tenía delante de él]. En cambio, al final de la carrera tenía un buen ritmo, marcaba tiempos similares a los de Fabio. Pero eso ocurre al final, y ya es demasiado tarde. Tengo que conseguir demostrar mi potencial al principio, con neumáticos nuevos, pero es difícil", explicó en rueda de prensa.
A pesar de ya contar con varios test y Grandes Premios en los que ha tratado de adaptarse y evolucionar sobre el prototipo, sigue sin soluciones: "Sigo teniendo el mismo problema, ya era así al principio de la temporada".
"Hemos mejorado en algunos aspectos, pero en cuanto al freno motor, la moto no nota el impulso. Es uno de los mayores problemas para mí. En muchas curvas, noto que la parte trasera empuja y la moto no se detiene", dijo el piloto de Pramac Yamaha.
