Lo que se pretende averiguar es si las marcas establecidas se adecuan a las necesidades de cada vía, ya que el próximo otoño se modificará el Código Penal y se incluirá como delito el exceso de velocidad. Con esta actualización, aunque no se prevén grandes cambios, se intenta evitar futuras sanciones injustas.
Uno de los artículos propuestos es la imposición de una pena de prisión entre 3 y 6 meses para los que excedan la velocidad máxima permitida en 80 km/h. Como aseguran desde Tráfico, el endurecimiento de las sanciones obliga a actualizar la señalización.
