Sí, la situación se ha calmado algo en las gasolineras. No porque el precio de los combustibles esté realmente barato, porque cuando hemos estado repostando este año por debajo de los 1,40 € por litro en muchas estaciones, ver ahora como hoy el diésel cotiza a 1,774 euros y la gasolina a 1,564 € no puede, ni mucho menos, considerarse una ganga. Sin embargo, el hecho de que lleve ya 5 días ligeramente a la baja y, sobre todo, que nos hayamos alejado de esa peligrosa barrera de los 2 € por litro que hace apenas una semana amenazaba con extenderse por hasta el 40% de estaciones de servicio, ha invitado al optimismo.
Pero no te confíes, puede que solo sea un espejismo. La realidad es que esta contención del precio de los combustibles ha sido, en realidad, forzada, gracias al paquete de medidas que aprobó a inicios de esta semana el Gobierno, con la reducción del IVA de los carburantes y del impuesto de hidrocarburos. Porque la situación real, lejos de mejorar, casi podríamos decir que ha empeorado.
El conflicto en Irán y la Semana Santa encarecerán los combustibles
El conflicto en el Golfo Pérsico y el bloqueo en el Estrecho de Ormuz no mejora y parece lejos de solucionarse en las próximas horas, lo que está llevando, de nuevo, a que el barril de petróleo escale: tras situarse hace unos días en el entorno de los 90 dólares, hoy cotiza otra vez rozando los 110 dólares. Es previsible, por tanto, que el combustible siga subiendo y las medidas fiscales aprobadas por el Gobierno cada vez se noten menos por carburantes más caros en su origen.
Pero a ello se suma ya otro gran problema que te hemos ido contando estos días: la llegada de Semana Santa, un período estacional que es habitualmente en el que más se encarecen los combustibles en España, debido al aumento de la demanda y del número de desplazamientos, ya que la DGT prevé desde hoy cerca de 17 millones de vehículos en las carreteras.
Por eso, ante el anuncio de las asociaciones de consumidores como Facua o la OCU, que apuntan además a que las gasolineras están empezando a incrementar precios ante estas situaciones para ampliar márgenes de beneficios, la probabilidad de que el precio del diésel y la gasolina vuelva a subir notablemente en próximos días es muy elevada. Ante ello, ¿qué podemos hacer?
Los consejos para repostar lo más barato posible: hazlo ya
Un análisis de precios publicado en Europa advierte, del mismo modo, del encarecimiento habitual de los combustibles en las gasolineras en Semana Santa, y prevé que esto suceda especialmente a partir de la próxima semana, con más incidencia entre los días 2 y 6 de abril. Por ello, el primer consejo es claro: hay que repostar antes. Es decir, ya.
Los expertos aseguran que el mejor momento, si vas a viajar en Semana Santa, para llenar el depósito se producirá entre hoy y mañana, antes del 29 de marzo, cuando se prevé que los precios sean más altos. Por tanto, la recomendación es que llenes el depósito lo antes posible y en horario de 18.00 a 22.00 de la tarde, que es cuando el análisis concluye que se producen las tarifas más baratas, que por lo normal se encarecen en el horario de mañana, cuando hay más demanda.
No reserves combustible, pero tampoco dejes vacío el depósito de tu moto
Conocido así el mejor momento para repostar, otro consejo empieza a extenderse por toda Europa: hay que comprar combustible, pero con moderación, en función de lo que se vaya a utilizar y sin hacerlo para almacenar o guardar bidones ante el temor a que los precios suban. Esta realidad, que ya se produce en muchos países, está provocando problemas de suministro que alertan de una posible escasez en el mercado, de continuar.
Ante esto, países como Eslovenia han comenzado a racionar el combustible, no permitiendo a los particulares repostar más de 50 litros al día como máximo, mientras que países como Alemania recomiendan no almacenar grandes cantidades de combustible, pero al mismo tiempo no vaciar tampoco completamente los depósitos para uso diario y mantener un mínimo nivel de carburante ante la posibilidad, ya avisada, de que a finales de abril puedan empezar a sentir escasez de combustible si se prolongase el conflicto en Oriente Próximo. Hay que recordar que Alemania es el mayor consumidor de petróleo de Europa.
