La crisis energética derivada del conflicto en Oriente Medio no frena las ventas en el sector del vehículo ligero. Las matriculaciones en el mes de marzo se incrementaron en un 40,3 %, alcanzando las 27.012 unidades, de las cuales 25.993 corresponden a motos y triciclos. En el conjunto de este primer trimestre el crecimiento acumulado del sector alcanza el 26,6 % con respecto a las mismas fechas de 2025, superando ampliamente las previsiones de Anesdor, la asociación gremial de la industria motociclista.
En estos tres primeros meses se han vendido ya 63.537 unidades, un registro verdaderamente espectacular que refleja el apoyo de los usuarios a las motos, ya no sólo como vehículo de ocio o para turismo, sino también como opción preferida de transporte para el día a día.
En marzo, la motocicleta fue la categoría con mayor incremento, con un notable avance del 42,9 %, impulsado por la fuerte demanda de modelos de carretera. Los scooters también evolucionaron muy positivamente, con un alza del 36,1 %. El mercado del ciclomotor mostró igualmente un comportamiento muy favorable, con una subida del 59,1 %. El triciclo cerró marzo con un avance del 36,3 %.
La Yamaha NMAX 125 fue el modelo más vendido en marzo con 1.111 unidades, por delante de la Honda PCX 125 (1.071), la Voge DS 800 Rally (886) y la Zontes 368 G (819), y son precisamente los cuatro modelos que lideran el mercado en este trimestre. Se mantiene la presencia de cinco modelos de más de 125 cc entre los diez más vendidos, ya que junto a los antes mencionados también se encuentran la Honda ADV 350 (6ª con 1.067 unidades), Voge 900 DSX (9ª con 1.028), y Rieju Rally 307 (10ª con 909 unidades).
Honda, Yamaha, Voge, Zontes y BMW, por este orden, son los fabricantes con mayor número de matriculaciones, copando entre los cinco casi el 53 % del mercado.
Para José María Riaño, secretario general de Anesdor: “Es una realidad que cada vez más ciudadanos eligen la moto y los vehículos ligeros para su movilidad por las múltiples ventajas que aportan: su agilidad en los desplazamientos y su menor ocupación del espacio público, que permiten descongestionar las ciudades y mejorar la fluidez del tráfico. Además, su reducida huella ambiental contribuye de forma directa a la reducción de emisiones y su accesibilidad en términos económicos facilita su elección por parte de muchos usuarios”.
“También destaca el crecimiento significativo de las motos de ocio. Este incremento responde, entre otros factores, al auge del turismo en general y, dentro de él, al creciente interés por el mototurismo, una opción recreativa en expansión que está ganando adeptos tanto entre turistas nacionales como entre visitantes extranjeros”.
“A pesar de los positivos datos de matriculaciones durante los últimos meses, en el actual contexto internacional, marcado por una elevada incertidumbre en los mercados energéticos, desde Anesdor mantenemos una perspectiva prudente de cara a los próximos meses. Aunque el mercado de la moto y los vehículos ligeros ha demostrado ser especialmente resiliente en situaciones de crisis recientes, como fue la pandemia de la Covid-19, el contexto internacional puede afectar a la economía, y por tanto al sector. Tanto en cuestiones logísticas y de suministro de componentes como en la posible volatilidad que puedan experimentar las materias primas, que impactarían en los costes finales”.
