La Macbor Montana XR5 510 se ha consolidado como el buque insignia de la firma española creada por el Grupo Motos Bordoy.
Tras su exitoso lanzamiento en 2021, el modelo fue renovado considerablemente en 2024, centrando sus mejoras en el rendimiento mecánico y la conectividad, pero manteniendo la filosofía de ofrecer una trail "hecha por moteros para moteros" con una relación calidad-precio sumamente competitiva.
Estirón
La principal novedad de la versión 510 es el aumento de cilindrada, que pasa de los 471 cc originales a los 498 cc. Este incremento del motor bicilíndrico Loncin no afecta al cifra de potencia máxima, que se mantiene en los 47 CV a 8.500 rpm (el límite legal para el carnet A2) pero sí que logra incrementar el par motor hasta los 45 Nm.
Además de la mayor respuesta, la mecánica incorpora ahora un embrague antirrebote y colectores de escape revisados. La gestión electrónica sigue confiada a un sistema Bosch con dos modos de potencia (ECO y Sport).
La parte ciclo sigue siendo uno de sus puntos fuertes, con un chasis en acero acompañado por componentes de marcas de primer nivel: suspensiones KYB multirregulables (con recorridos generosos de 196 mm delante y 210 mm detrás), frenos Nissin con discos flotantes y un ABS con tres modos de actuación: activación total, desactivación total y desactivación solo en la rueda trasera.
En el apartado tecnológico, estrena una pantalla TFT de 5” a color con la aplicación Carbit Ride, que permite proyectar el navegador del smartphone por "mirroring". Las piñas de mandos ahora son retroiluminadas, mejorando la manipulación de las mismas en condiciones de penumbra.
En este enlace podéis contemplar la ficha técnica de la Macbor Montana XR5 510.
Usabilidad
A los mandos de la Montana XR5 510, la primera sorpresa es la dualidad entre su apariencia y su manejo. Visualmente impone, con un porte de trail grande gracias al volumen de su depósito y su carenado frontal, pero una vez en movimiento resulta ser una moto sorprendentemente compacta, ligera y estrecha en la zona central.
Esta ligereza, sumada a un asiento de 840 mm (con opción a 820 mm), facilita enormemente las maniobras y genera una confianza inmediata tanto en conductores noveles como experimentados.
En carretera, la XR5 destaca por un aplomo sensacional. El chasis pisa con firmeza en ambos ejes y permite enlazar curvas con una naturalidad impropia de una trail de su precio. El motor empuja con salud en bajos y medios, permitiendo una conducción divertida y bajo control.
Sin embargo, en vías rápidas se perciben algunas vibraciones a partir del medio régimen, y su sexta marcha es notablemente larga; esto favorece consumos muy bajos y un rodar relajado, aunque obliga a bajar una marcha si buscamos recuperaciones fulgurantes.
Al monte
Los componentes Nissin posibilitan una frenada rotunda y sin síntomas de fatiga incluso en ritmos exigentes, trabajando en perfecta armonía con una suspensión KYB que ofrece una solidez y progresividad superiores a las de muchas de sus rivales.
Donde la Macbor realmente saca pecho es en el uso off-road. Aquí es donde se nota la herencia endurera de Motos Bordoy. Es, probablemente, una de las trail de 500 cc más capacitadas para la aventura fuera del asfalto gracias a la neutralidad de su bastidor y el excelente tarado de las suspensiones.
Permite moverse con mucha agilidad por pistas, sintiéndose robusta y capaz. Únicamente penaliza la lectura de la instrumentación cuando se pilota de pie -debido al tamaño de los grafismos, que son algo pequeños- y un tacto del embrague algo duro que puede cansar en tramos muy técnicos.
En definitiva, la Montana XR5 encarna fielmente en concepto de moto trail por su polivalencia real, siendo tan válida para el día a día urbano como para plantearse escapadas por pistas de tierra.
