Después de uno años en los que las Voge de cilindrada media se han restringido a la categoría A2, con sus modelos de menos de medio litro basados en el motor de la CB500, la firma china ha decidido ampliar su gama con esta Voge DS 625 X, cuya ficha técnica tienes en este enlace, que aumenta la capacidad de su motor bicilíndrico hasta 581 cc, y se plantea únicamente como una moto para los usuarios del carnet A, dejando a su predecesora, la DS 525 X en el espacio A2.
El aumento de cilindrada ha traído consigo también uno de la potencia, que asciende a 64 CV declarados en el cigüeñal, 60 CV en el embrague en nuestro banco, y que como novedad cambia el calado de 180º a 270º como se ha vuelto casi imprescindible en los bicilíndricos en línea de nueva generación. También se ha mejorado la distribución, el embrague y otros elementos, de manera que se trata más que de un simple aumento de cilindrada, que se complementa con un mejor equipamiento.
Muy equipada
Aunque siga sin modos de conducción, si que dispone de control de tracción y ABS desconectables, y como es habitual en la marca, una larga lista de opciones de serie: cámara de vídeo frontal, navegación, faros antiniebla, protecciones tubulares y de cárter, caballete central, pantalla regulable, indicador de presión de los neumáticos, tomas USB y de 12 V o piñas retroiluminadas, y todo ello por menos de 6.600 €, lo que la convierte en una moto con una relación calidad precio realmente notable.
Una vez que te subes a ella, te encuentras sobre una trail media adaptada a cualquier talla, con un asiento a sólo 835 mm con la moto en el suelo, algo posible porque los recorridos de la suspensión son limitados, rondando los 180 mm, aunque el peso de 233 kg en nuestra báscula está más acorde con el de los modelos de mayor cilindrada. Vas sentado muy dentro de la moto, y como también es habitual en una posición bastante neutra, cómoda para la ruta, pero sin un gran control de la rueda delantera. Hay una buena protección y las manos están altas, lo que permite una posición de pie en la que no te cansas en recorridos algo largos.
Tendente al asfalto
En cualquier caso, como le ocurre a su hermana mayor, esta 625 es una moto que, aunque tenga una X en su denominación, tiende más a la carretera, en esta ocasión con una llanta de 19” delante que permite tener un neumático de mayor sección.El funcionamiento general es bastante neutro, sin puntos flojos ni especialmente destacables, unos frenos Nisson sin brusquedades y una potencia de frenado suficiente, una respuesta al acelerador y un funcionamiento del motor bicilíndrico en paralelo bastante suaves, y un comportamiento dinámico que en general resulta convincente.
Es una moto estable que se mueve con decisión y mantiene la línea, que se mueve ofreciendo confort, un aspecto en el que parece centrada, pero sin resultar demasiado blanda ni imprecisa, que ofrece una buena estabilidad en curva y un aplomo impecable en línea recta. No es una moto para aquellos que busquen una conducción deportiva, pero sí una gran recomendación para todos los que quieran una moto de presupuesto ajustado y carácter tranquilo.
Capaz en campo
Fuera de la carretera, la DS 625 X enseña sus limitaciones, por una parte, unas suspensiones demasiado blandas y de corto recorrido, una altura libre contenida y un motor, que, sin brusquedades, tampoco tiene una excesiva pegada en medios. Por terrenos sencillos, aunque repletos de grava y con zonas algo más complicadas, ha podido transitar con el resto de la expedición sin problemas, pero con tranquilidad y sabiendo que ese no es su ambiente. Tampoco se le puede criticar tampoco por sus acabados, y en resumen, hablamos de una moto que sabe hacer muchísimas cosas bien, quizás con la excepción de ofrecer mucho dinamismo, y que cuesta realmente poco., un verdadero ejemplo de excelente relación calidad-precio.
