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Dice un refrán español muy popular que una imagen vale más que mil palabras, y Marc Márquez se ha encargado de confirmar la veracidad del mismo a través de una publicación en su cuenta de Instagram que no está dejando indiferente a nadie.
Antes de llevarse la victoria en Aragón que le ha aupado al segundo puesto en la clasificación de MotoGP 2026, el propio Márquez dijo que le cansa hablar del brazo, que es lo que hay. Que, después de tantas operaciones, tiene el brazo que tiene y con esas cartas tiene que jugar la partida de pilotar una MotoGP. Ya en la previa de Mugello, después de la última operación, dijo que era imposible cuál sería el nuevo cien por cien de su brazo.
Claro que, durante los últimos meses, no han faltado haters, hooligans y antis que se han llenado la boca asegurando que el piloto del Ducati Lenovo mentía sobre su estado físico, que ya se encontraba perfectamente y que lo utilizaba como excusa para sus malos resultados en carreras como Silverstone, donde reveló que no tenía control sobre su brazo derecho.
Mientras tanto, él ha reconocido los puntos débiles del brazo hasta después de victorias como la de Sachsenring y, después de sumar los 37 puntos en Motorland -con lo que acumula ya cuatro victorias de domingo y tres de sábado en los últimos siete grandes premios-, ha subido un carrusel de imágenes de las que una ha captado la atención de todo el mundo, ya que en ella se puede apreciar el deteriorado estado de salud de su brazo derecho.
Una foto que debería servir no solo para que se deje de hablar de su brazo, tal y como él ha pedido; sino, sobre todo, para dos cosas: acallar de una vez por todas cualquier conspiración sobre su estado físico y para admirar, todavía más si cabe, lo que está haciendo en este 2026: plantar cara a la Aprilia con la Ducati pese a estar lejos de una plenitud física que ya no va a volver.
