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El 5 de junio de 2024 fue uno de esos días que se recordarán por siempre en la historia del Mundial de motociclismo. Y no, no hubo carrera. Ni siquiera una qualy o un entrenamiento. De hecho, era el primer miércoles de un parón de casi un mes entre los grandes premios de Italia y Países Bajos.
Ese día, Ducati Corse hizo oficial la contratación de Marc Márquez como piloto oficial del Ducati Lenovo para las temporadas 2025 y 2026, confirmando tanto el adiós de Enea Bastianini a la estructura oficial como los peores presagios de un Jorge Martín que tan solo unos días antes se había visto prácticamente vestido de rojo.
Una decisión cuestionada desde ciertos sectores en el momento, pero que se demostró acertada durante el pasado 2025, cuando Marc Márquez volvió a demostrar que está uno o dos pasos por encima del resto cuando dispone de un material ganador.
Sin embargo, el motivo real del fichaje de Marc Márquez por parte de la marca de Borgo Panigale no fue lo que se vio en 2025. Más bien, fue lo que no se vio en 2025 que, al mismo tiempo, es algo muy parecido a lo que se está viendo en este 2026.
En este 2026, la Desmosedici ha dejado de ser la mejor moto. Resulta más que evidente. Aprilia ha trabajado muy bien durante los últimos años y, en algún lugar entre mediados del pasado curso y comienzos de este, se produjo ese invisible 'sorpasso' de la RS-GP por ser la mejor máquina del mundo.
Eso ha propiciado que la marca de Noale esté en clara disposición de conseguir su primer título en MotoGP, tanto en pilotos como en constructores y equipos. Ya sea con los oficiales Marco Bezzecchi y Jorge Martín, o con la pareja del Trackhouse formada por Ai Ogura y Raúl Fernández.
En otras circunstancias, Aprilia -que ha igualado un hito de Honda y Yamaha- podría incluso permitirse 'decidir' quién de sus pilotos se lleva el título, como hacían hace menos de dos décadas en el cuarto y el octavo de litro. Pero no pueden. Y el motivo tiene nombre y apellidos: Marc Márquez Alentà.
Venía de perderse todo el final de 2025 por lesión, llegó más que justo a pretemporada, corrió lastrado físicamente los cinco primeros grandes premios, volvió a pasar por el quirófano, se perdió un GP entero por ello y sigue estando muy lejos de su plenitud física, que seguramente no volverá a recuperar.
Con la mitad de todas esas vicisitudes, cualquier piloto estaría totalmente descartado en la lucha. Cualquier piloto menos Marc Márquez. El eneacampeón mundial marcha cuarto en la general, como mejor piloto no Aprilia, tras haber ganado tres de las cinco últimas carreras dominicales.
Precisamente por eso, en Aprilia están lejos de tenerlas todas consigo. Saben que tienen la mejor moto y cuatro excelentes pilotos capaces de ganar carreras, pero tienen enfrente al que probablemente sea el mayor depredador de la historia del motociclismo de velocidad.
En Ducati saben bien lo que es eso. Lo saben porque, en algún punto entre 2016 y 2017, la Desmosedici superó a la Yamaha YZR-M1 como mejor MotoGP del momento, estatus que mantuvieron varios años y que le sirvió para coleccionar tres subcampeonatos con Andrea Dovizioso.
Tres años seguidos con la mejor moto y un piloto excelente que no lograron cristalizar en forma de título mundial por una sencilla razón: Marc Márquez estaba enfrente. Compensando la inferioridad mecánica de su Honda con su explosiva mezcla de talento y ambición para 'birlarles' los títulos de 2017, 2018 y 2019.
En Ducati lo tienen muy fresco, y ese recuerdo fue capital para ofrecerle el puesto como compañero de Pecco Bagnaia; aunque eso implicase perder a Martín. Por dos motivos que, en realidad, son las dos caras de la misma moneda:
- 1) Si sale cara y siguen teniendo la mejor moto de la parrilla, saben que son muchos los pilotos que pueden ser campeones con Ducati y que la gran amenaza hubiera sido tener a Marc Márquez como rival.
- 2) Si sale cruz y es otra marca la que tiene la mejor moto, saben que prácticamente la única opción que tienen de conquistar el título es tener dentro del equipo a Marc Márquez.
En resumen: Ducati no fichó a Marc Márquez para ganar el título de 2025, porque lo podría haber ganado otro piloto con la Desmosedici GP25. Ducati fichó a Marc Márquez para ganar el título de 2026, porque parece ser el único capaz de hacerlo con la Desmosedici GP26.








