Hoy es uno de los pilotos más exitosos de la historia del motociclismo, pero los inicios de Marc Márquez estuvieron marcados por los sacrificios económicos de toda su familia. El piloto de Ducati ha recordado recientemente cómo fueron aquellos primeros años en los que perseguía el sueño de llegar al Mundial.
Márquez explicó en 'Automoto' que recibió su primera moto cuando tenía apenas cuatro años y que comenzó a competir incluso antes de cumplir la edad mínima permitida. "Empecé con cuatro años, pero la edad mínima para competir era cinco. Hice una carrera con cuatro años y diez meses", recordó.
Durante sus primeros años practicó motocross y enduro antes de dar el salto al asfalto. Fue entonces cuando empezó a aparecer el gran problema de muchas familias que intentan abrirse camino en el motociclismo: el dinero. "Comprar una moto pequeña para un niño ya era un esfuerzo. Era el dinero de las vacaciones que se gastaban en las motos. Y en casa no había vacaciones, solo carreras", explicó el ocho veces campeón del mundo al recordar las prioridades de la familia Márquez.
Sin embargo, la frase que más le marcó llegó de su padre, Julià Márquez, que siempre quiso enseñarle el valor de las cosas desde muy pequeño: "Si quieres ir en moto, no podemos ir a Disneyland. Tienes que elegir. Si quieres ir en moto, no puedes hacer otras cosas", le repetía cuando era un niño.
Aquella filosofía no solo afectaba al dinero. Marc también quería jugar al fútbol con sus amigos, pero su padre le obligaba a decidir dónde quería invertir su tiempo. "¿Quieres usar tu tiempo en las motos o en el fútbol?", le preguntaba. Y la respuesta siempre era la misma: motos. Con el paso de los años, aquellos sacrificios terminaron dando resultado. A los nueve años un equipo apostó por él y comenzó a competir sin que su familia tuviera que asumir todos los costes.
Ahora, después de nueve títulos mundiales, decenas de victorias y una carrera que le ha convertido en una leyenda de MotoGP, Márquez sigue recordando aquellas enseñanzas: "Ahora puedo decirte que tengo dinero, pero conozco el valor de la vida. Y mi padre me lo enseñó así", confesó el piloto de Ducati.
Porque mucho antes de ser campeón del mundo, Marc Márquez fue un niño que tuvo que elegir entre las vacaciones y las motos. Una decisión que terminó cambiando la historia del motociclismo español.
