El exceso de velocidad sigue siendo una de las principales preocupaciones en carretera, y los últimos datos lo dejan claro: no todas las vías se controlan igual, ni en todas se sanciona lo mismo. De hecho, hay un tipo de carretera donde se concentran la mayoría de las multas en España.
Según los datos más recientes de la Dirección General de Tráfico (DGT), más de la mitad de las infracciones por velocidad se registran en autopistas y autovías. En concreto, 41.772 conductores fueron denunciados en este tipo de vías, lo que representa el 53,5% del total. Una cifra que confirma una tendencia que se viene repitiendo en campañas anteriores: las vías rápidas concentran cada vez más sanciones.
Por detrás se sitúan las carreteras convencionales, donde se registraron 34.215 denuncias, lo que equivale al 43,8%. Aunque tradicionalmente han sido consideradas más peligrosas, lo cierto es que el volumen de infracciones en autopistas y autovías ha ido ganando peso con el tiempo. Mucho más lejos quedan las travesías, donde se formularon 2.058 denuncias, apenas un 2,6% del total. Un dato que refleja que, aunque son entornos sensibles por la presencia de peatones y tráfico urbano, el grueso del control de velocidad se centra en otro tipo de vías.
Para los motoristas, estos datos tienen una lectura clara. Aunque las carreteras secundarias sigan siendo el escenario habitual de rutas y escapadas, es en autopistas y autovías donde más se está sancionando actualmente. Esto obliga a prestar especial atención en estos tramos, donde la sensación de seguridad puede llevar a relajarse con el acelerador. En definitiva, respetar los límites de velocidad sigue siendo una de las medidas más efectivas para reducir la siniestralidad. Sin embargo, los datos demuestran que el exceso de velocidad continúa siendo una conducta muy extendida, especialmente en vías rápidas, donde cada vez se concentran más controles… y más multas.
