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Radares "invisibles", la nueva incorporación de la DGT para multar en Semana Santa

La DGT comienza su campaña de Semana Santa en busca de prevenir accidentes y lo hará desplegando sus novedosos radares "invisibles" en busca de controlar la velocidad en los tramos de mayor desplazamiento

Álvaro González

1 minuto

Nuevos radares de la DGT

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha un nuevo refuerzo de vigilancia de cara a la Semana Santa, uno de los momentos con mayor volumen de desplazamientos del año, y lo hace con una herramienta que ya está generando conversación entre los moteros: los radares “invisibles”. Estos dispositivos, mucho más pequeños y discretos que los tradicionales, están diseñados para pasar prácticamente desapercibidos en carretera, lo que supone un cambio importante en la forma de controlar la velocidad.

A diferencia de los radares fijos o los clásicos móviles, estos nuevos sistemas destacan por su tamaño compacto y su facilidad para camuflarse en distintos elementos del entorno. Pueden instalarse en guardarraíles, señales de tráfico, trípodes e incluso en vehículos, lo que hace que detectarlos a simple vista sea muy complicado. Precisamente ahí reside su principal ventaja: el conductor ya no puede anticiparse a su presencia, lo que incrementa su eficacia a la hora de sancionar excesos de velocidad.

Además, estos radares utilizan tecnología láser, similar a la de los conocidos Velolaser, lo que les permite medir la velocidad con gran precisión incluso a larga distancia. Esta tecnología, unida a su capacidad de conexión remota, facilita que los agentes puedan controlar el dispositivo sin necesidad de estar visibles en la vía, reforzando así la vigilancia sin aumentar la presencia física en carretera.

La DGT ya ha integrado estos radares dentro de su operativo especial para Semana Santa, un periodo en el que miles de motos se desplazan por toda España. El objetivo es claro: reducir la velocidad media, prevenir accidentes y aumentar la seguridad vial en uno de los momentos más críticos del año en términos de tráfico.

En este contexto, confiar en detectar radares a simple vista deja de ser una estrategia válida. La recomendación sigue siendo la misma que repite Tráfico año tras año: respetar los límites de velocidad y mantener una conducción responsable. Con la llegada de estos radares “invisibles”, la vigilancia da un paso más hacia un modelo en el que la tecnología juega un papel clave y en el que evitar una multa depende, más que nunca, del comportamiento al volante.

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