Hace apenas un par de años que la marca de Hinckley sorprendía con la apertura de una nueva vía en su gama de motos, en este caso la saga 400 destinada indudablemente a usuarios con carnet A2 que se inician en la conducción de motos de media cilindrada.
Las Speed 400 y Scrambler 400 fueron las primeras integrantes de esta nueva línea, dos modelos que emulaban la imagen, el carácter y el espíritu de sus hermanas mayores, pero que venían impulsadas por un inédito motor monocilíndrico.
La saga fue ampliada hace poco con la variante Scrambler 400 XC y ahora se vuelve a hacer con la llegada de las nuevas Tracker 400 y Thruxton 400, que proponen nuevos enfoques y llegan con mejoras en la mecánica TR-Serie.
Triumph Thruxton 400
La firma británica recupera la denominación Thruxton para esta nueva 400 de la que ya conocimos detalles hace unos meses, y cuya versión definitiva llegará al mercado español en marzo de 2026. Este modelo parte de la base de la Speed 400 pero ha recibido cambios considerables en el apartado ciclo y el motor, sin olvidar la incorporación de un llamativo carenado frontal que remarca el carácter café-racer de la moto británica. La genuina estética retro se refrenda con las formas esculpidas del depósito, el faro frontal redondeo (LED), los espejos en los extremos del manillar y la tapa del colín.
Sus reminiscencias sport no se acotan a la cosmética, sino que también se reflejan un puesto mandos con tintes deportivos, con mayor carga de peso en el tren delantero, gracias a la monta de unos semi-manillares y la reubicación de unas estriberas que están que más elevadas y atrasadas (27 mm y 86 mm más, respectivamente, en comparación con la Speed). Pese a ello, la altura del asiento se mantiene en unos comedidos 795 mm.
La ciclística también recibe pequeñas variaciones con respecto a la Speed. La suspensión delantera se confía a una horquilla invertida con barras de 43 mm y 135 mm de recorrido (sin ajustes), mientras que detrás encontramos un monoamortiguador regulable en precarga y con 130 mm de recorrido.
Los frenos confían en un disco delantero de 300 mm mordido por una pinza ByBre de anclaje radial, y otro disco trasero de 230 mm. Para el contacto con el suelo, Triumph recurre a unas llantas de aleación de aluminio (17”) calzadas con neumáticos Pirelli Diablo Rosso IV.
La Thruxton llega impulsada por una primera evolución del motor monociclíndrico de Triumph, que supone un incremento del régimen de giro máximo para elevar la potencia máxima en un 5 % hasta los 42 caballos a 9.000 rpm, y un par motor de 37,5 Nm. Un motor que destaca el uso de acelerador electrónico y control de tracción, y que no presenta variaciones en su caja de cambios de 6 velocidades ni en el sistema de embrague (con mecanismo antirebote).
Triumph ha concretado unas tarifas desde 6.495 € para una Thruxton que estará disponible en cuatro combinaciones cromáticas, a cuál más llamativa.
Triumph Tracker 400
La segunda propuesta de Triumph introduce el estilo flat-track en la gama de 400 cc de la marca, ofreciendo una estética minimalista inspirada en la competición sobre óvalos de tierra. Su diseño destaca por los portanúmeros laterales, un depósito de líneas cuadradas y un silenciador de doble salida elevada.
La ergonomía se ha personalizado con un manillar más ancho y bajo, junto a estriberas retrasadas que favorecen una postura al ataque.
Estructuralmente, estrena un chasis específico y una evolución del motor TR-Series de 398 cc, que incrementa su potencia un 5 % y ofrece 37,5 Nm de par. La parte ciclo incluye horquilla invertida de 43 mm, frenos radiales de cuatro pistones y neumáticos Pirelli. Tecnológicamente, incorpora control de tracción desconectable, embrague antirrebote y toma USB-C. Disponible a partir de marzo de 2026 por un precio desde 6.245 €, se presenta con decoraciones exclusivas que simulan salpicaduras de barro.
