La Kawasaki Z650 se incorporó a la familia Z en 2017, como la evolución de la ER-6n. Su paso al lado Sugomi le hizo cambiar su apariencia, mucho más agresiva, y apenas queda nada del diseño que aquella moto funcional que tuvo su público. Lo que sí se mantiene es la base de su motorización bicilíndrica, su chasis tubular y su razón de ser: una moto accesible para todo tipo de usuarios.
Desde el recién llegado al carnet de motos, con la posibilidad de limitar su potencia para el A2 y perfecta para aprender los secretos de la conducción en carretera; hasta el que busca una moto ligera, ágil y divertida, muy válida para la ciudad y para una escapada dominguera para hacer curvas. Incluso el público femenino tiene una amplia cuota en las ventas de este modelo.
De cara a este 2026 Kawasaki ha presentado la nueva Z650 S, cuya letra final ya te va anunciando de por dónde van los tiros. Manteniendo la base de su Z650 ‘a secas’, se le han hecho pequeñas revisiones en la carrocería y en la ergonomía, con alguna mejora a nivel tecnológico y en la electrónica.
El cambio más evidente es el estético, con la adopción del agresivo faro LED de sus hermanas mayores, que recuerda al de la Z900, pero también con el rediseño de los plásticos que recubren el depósito, mucho más angulosos, en sintonía con el frontal.
Este nuevo look se ve reforzado por detalles de calidad, como las cubiertas de aluminio del radiador o unos nuevos discos de frenos redondeados, en lugar de lobulados, y una parte trasera más compacta y elevada, que en este caso se ha fijado en su hermana pequeña, la Z500.
Dominante
Como te decía, la ergonomía también ha sufrido variaciones. Equipa un manillar plano más grueso que es 10 mm más alto, 30 más ancho y que está 40 mm más inclinado hacia delante. Además, el asiento del piloto se sitúa 15 mm más elevado gracias a un mayor acolchado, que también se le aplica al del pasajero, que además es 20 mm más ancho. Por último, se han reposicionado las estriberas un punto más elevadas y deportivas.
Todo en su conjunto modifica la posición de conducción, con más espacio para moverte sobre la moto, y un mejor equilibrio entre confort y deportividad. Se podría decir que, entre el nuevo diseño y los cambios ergonómicos, el carácter de la nueva Z650 S es más el de una streetfighter que una naked al uso.
Para cerrar con las novedades de esta versión S, habría que mencionar las novedades en el apartado electrónico y tecnológico. Por un lado, con la inclusión de serie del control de tracción KTRC que se regula en dos posiciones. Por otro, con la llegada de un quickshifter que solo funciona para subir marchas, pero que se comercializa como accesorio.
Además, incorpora un nuevo panel de instrumentos TFT a color de 4,3 pulgadas, que se adapta automáticamente a la luz ambiental, que utiliza el mismo interfaz que el de la Z900 y por el que te puedes mover a través de los botones que tientes en la piña izquierda. Y, por supuesto, cuenta con conectividad total con tu smartphone, a través de la aplicación Rideology, propia de Kawasaki.
Obediente
Kawasaki nos convocó en Girona para la presentación internacional de su nuevo modelo. Tengo que reconocer que la primera impresión que tuve en directo es que me subía a la ‘novecientos’, por esa a nueva estética y por la decoración negra con los tubos del chasis dorado, que fue la versión que utilizó la marca para realizar la ruta.
Sigue siendo una moto muy accesible en altura, pese a esos milímetros que ha ganado el asiento y salvo porque el motor es el mismo, las sensaciones deportivas sí que se aprecian a la primera. Antes incluso de arrancar la moto porque la posición a sus mandos es más agresiva, cargando más sobre el tren delantero y con los brazos mucho más separados.
La mañana amaneció fresquita y se notaba la ausencia total de un carenado que nos pudiera quitar algo de aire y de frío. Pero estamos sobre una naked y no podíamos pedirle mucho más. Lo que sí nos permitió es convertir el asfalto en un auténtico patio de recreo.
Juega a su favor la corta distancia entre ejes, el amplio radio de giro del manillar y la ligereza de su conjunto, brindando a la Z650 S de una maniobrabilidad extraordinaria que se agradece a la hora de sortear las trampas del entramado urbano de una ciudad. Ya sean en forma de semáforos, atascos o de cualquier elemento imprevisto en el suelo.
Buena parte del mérito hay que dárselo al chasis multitubular en acero, que abraza al motor formando parte éste de la propia estructura, ahorrando así unos valiosos kilos al conjunto, que se remata con un basculante asimétrico que ya es marca de la casa.
El bicilíndrico en línea no tiene ninguna variación con respecto a la Z650. Tampoco es que lo necesite, si acaso le pudiera faltar un acelerador electrónico que abriera la puerta a distintos modos del motor. Pero, de momento, tenemos que conformarnos con un modo que abarque todo tipo de condiciones. Y está bastante equilibrado, porque tiene una buena aceleración desde parado, con un embrague de accionamiento dulce, lo que redunda en su eficacia en el ambiente urbano.
Divertida
En carretera, especialmente en los tramos revirados por donde nos recreamos en la ruta, se aprecia muy poderosa en el primer golpe de gas, con muchos bajos y sin vibraciones. Quizás en la parte alta del cuentavueltas le falte algo de pegada, pero cuando te metes en faena lo solucionas pilotando en marchas cortas. La unidad de pruebas que ves en las fotos llevaba el quickshifter opcional y es un accesorio muy recomendable a la hora de llevar al límite esta Z650 S.
En esta parte de la ruta, por carreteras de montaña, vuelva a destacar por su agilidad. Es fácil de manejar y obedece a la mínima en los cambios de dirección. Así es como explota su faceta más divertida, porque es una moto con la que puedes disfrutar mucho en marcha, independientemente de tu nivel. Frena muy bien y el ABS no es nada invasivo, sin que se resienta lo más mínimo la seguridad.
Una vez más, en esta Kawasaki Z650 S encontramos el equilibrio en las suspensiones, porque son lo suficientemente suaves como para sortear los baches o badenes de la ciudad sin poner tu espalda en riesgo; y al mismo tiempo, ambos ejes tienen un tarado muy agradable en una conducción tranquila y no se descomponen cuando apretamos el ritmo y nos aplicamos a fondo practicando una conducción deportiva.
Conclusión, colores y precio
La nueva integrante de la familia Z se basa en un modelo que ya contaba con un paquete técnico muy sólido y equilibrado. Sigue siendo esa moto de acceso al carnet A2 y la puerta de entrada para muchos al universo Sugomi, con una motorización muy contrastada y una parte ciclo ligera y ágil.
Lo que pasa que ahora Kawasaki le ha aplicado un punto de picante, con unas pinceladas muy sutiles que entran por los ojos, pero que justifican los escasos 100 euros de diferencia entre la Z650 estándar y esta nueva versión S.
El precio final de esta Kawasaki Z650 S es de 7.850 euros, con seguro gratis y mantenimiento de tres años incluidos. Se comercializa en tres colores, este negro-gris con detalles dorados, el habitual verde-lima característico de la marca de Akashi y en negro carbono; con una gran cantidad de accesorios para personalizar una moto para todos los públicos.
DETALLES
Se mantiene el bicilícilindrico en paralelo de 649 cc, que alcanza 68 CV a 8.000 rpm y 64 Nm a 6.700 rpm, con embrague asistido y antirrebote, y se ha optimizado el sistema de escape para reducir emisiones.
El manillar es de nueva factura y se sitúa 10 mm más alto, es 30 más ancho y está 40 mm más inclinado hacia delante, con una postura más dominante del piloto, y una apariencia más de streetfighter que de naked.
Sigue confiando en el ligero chasis multitubular, con una horquilla convencional con barras de 41 mm y un monoamortiguador regulable en precarga de muelle y extensión. Y neumáticos Dunlop Sportmax Roadsport 2.
Aunque su diámetro no varía, se actualizan los discos de freno de diseño redondeado, con un doble delantero de 300 mm y siempre trasero de 220; y una moderna unidad de ABS firmada por Continental.
Su nuevo frontal y carrocería lo asemeja a la silueta inconfundible de la saga Z. La instrumentación TFT 4,3” es completamente digital y con un nuevo diseño de pantalla.
FICHA TÉCNICA
Precio: 7.850 €; Motor: 2 cil. en línea. Refr. líquida; Distribución: DOHC 4 V; Diámetro x carrera: 83,0 x 60,0 mm; Cilindrada: 649 cc; Compresión: 10,8:1; Potencia máx. dec.: 50,2 kW (68 CV) a 8.000 rpm; Par máx. dec.: 64 Nm a 6.700 rpm; Alimentación: Inyección. Toberas de 36 mm; Modos de conducción: No; Ayudas electrónicas: TC; Acc. Embrague: Cable; Cambio: 6 relaciones; Transmisión sec.: Cadena; Chasis: Multitubular de acero; Basculante: Doble brazo de aluminio; Geometría: 24°/ 100 mm; Suspensión del.: Horquilla convencional; Diámetro barras: 41 mm; Reglajes: No; Suspensión tras.: Monoamortiguador; Reglajes: Precarga y extensión; Freno del.: 2 dIscos de 300 mm; Pinzas: 2 pistones; Freno tras.: Un disco de 220 mm; Pinza: Un pistón; ABS Tipo / Desconec.: Estándar / No; Rueda del.: 120/70-17"; Rueda tras.: 160/60-17"; Cap. Depósito: 15 l; Peso lleno: 190 kg; Dist. entre ejes: 1.410 mm; Altura asiento: 805 mm.
