MotoGP

El enorme fantasma de Jorge Martín

El español consiguió rehacerse en Indonesia, pero todavía le quedan cinco pruebas por delante.

Swinxy

2 minutos

Jorge Martín se llevó la victoria en Indonesia tras caerse en el Sprint

Otra vez. Fue el pensamiento colectivo del mundo del motociclismo el sábado a las nueve de la mañana cuando Jorge Martín se fue por los suelos en la primera vuelta del Sprint; después de una salida frenética y un fin de semana en el que se había mostrado como el más rápido. Como reconocería un día después, había cometido el error de salir a tirar como si fuese un entreno sin tener en cuenta las condiciones de pista.

Un error que le persiguió durante algo más de 24 horas y que se añadió al que arrastraba desde hace un año, cuando ganó el Sprint de Mandalika para colocarse como líder de la general… durante apenas un día, ya que el domingo se cayó en la vuelta 13 cuando lideraba con más de dos segundos de ventaja. Pecco Bagnaia, que salía 13º, remontaba hasta la victoria y recuperaba el liderato de MotoGP… para no soltarlo hasta el final de temporada.

Caerse en Mandalika cuando lideraba la carrera y la general -mientras Bagnaia se llevaba el triunfo- fue una especie de ‘déjà vu’, con la diferencia de que esta vez no iban a pasar seis días para volver a verse en una parrilla.

Un día después volvía a estar allí, sin nadie entre su Ducati Desmosedici GP24 y el semáforo y con la cabeza llena de fantasmas: uno en la vuelta 13 y hasta 27 en la curva 16, como él mismo confesó después. Una curva en la que decidió guardar la ropa en cada vuelta, nadando a velocidad de crucero en le resto del circuito.

Jorge Martín ha contenido a Pedro Acosta para ganar en Indonesia

Y todo ello sintiendo en la nuca el aliento de un Pedro Acosta desatado y sin casi nada que perder. El murciano, por mucho que viniera de dos ceros consecutivos y se marcarse como prioridad cruzar la línea de meta, se vio realmente cerca del sueño de su primera victoria, algo que no le sucedía desde Austin. Y por detrás venía Enea Bastianini con un ritmo endiablado.

Hasta tres pilotos parecían tener opciones reales de ganar y el que más tenía que perder era él. En un momento dado, quedar por detrás de Acosta y/o Bastianini hubiese sido un resultado positivo en términos globales, dado que Pecco Bagnaia -que tenía un gran ritmo- había perdido todas sus opciones de victoria al quedarse atrapado tras sus amigos Marco Bezzecchi y Franco Morbidelli.

Al final, Bastianini se cayó y Martín pudo controlar a Acosta para cruzar la línea de meta en primera posición para hacerse con su tercera victoria del curso (poniendo fin a una sequía de nueve carreras) y la octava en total, recuperando además gran parte de la renta perdida el día anterior con Pecco.

Jorge Martín se muestra aliviado tras ganar en Indonesia

Martín pudo vencer los fantasmas de Indonesia, pero la realidad es que todos esos fantasmas son solo ‘fantasmitas’ enviados por el enorme fantasma que sobrevuela su cabeza desde el año pasado y que se ha hecho todavía más grande sabiendo que el próximo curso estará en Aprilia y quizás no vuelva a tener una oportunidad así.

El enorme fantasma de Jorge Martín es saberse el piloto más rápido del momento en MotoGP y la sensación es que todo lo que no sea proclamarse campeón del mundo será una enorme derrota.

Así que sí, Jorge Martín consiguió vencer a los fantasmas de Indonesia; pero todavía quedan cinco grandes premios y en todos ellos estará su enorme fantasma adquiriendo variopintas formas, a cada cual más y más terrorífica.

Por ejemplo, en Motegi tendrá que derrotar, al menos, a dos fantasmas: el de no haber ganado dos carreras consecutivas de MotoGP y el de no solo no haber ganado dos años seguidos en el mismo circuito en MotoGP, sino haberla liado allí donde defendía la victoria como le sucedió en Sachsenring, donde se cayó, o en Misano, donde terminó 15º.

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