La temporada 2026 será la última de la historia de la categoría reina del Campeonato del Mundo de MotoGP con presencia de wild cards: a partir del próximo 2027, estarán totalmente prohibidos, tal y como ha anunciado la Grand Prix Commission.
Una decisión que termina con un elemento histórico clásico de MotoGP y de 500cc, que vio irrupciones como la de Norick Abe en Suzuka y que ha dejado grandes momentos en los últimos años como el retorno de Dani Pedrosa a parrilla tras su retirada.
La mencionada GP Commission, integrado por Paul Duparc (FIM), Mike Webb (IRTA), Biense Bierma (MSMA) y Carmelo Ezpeleta (Presidente de MotoGP SEG), en presencia de Jorge Viegas (Presidente de la FIM), Carlos Ezpeleta (MotoGP SEG), Corrado Cecchinelli (Director de Tecnología), Paul King (Director del CCR de la FIM) y Dominique Hebrard (Director Técnico del CTI de la FIM), ha tomado una serie de decisiones tras diversas reuniones celebradas entre marzo y abril.
La más importante y sorprendente es la eliminación completa de los wildcards a partir de la temporada 2027, una medida cuya aplicación será para la totalidad de los fabricantes, con independencia del rango en el que se encuentren dentro del sistema de concesiones. De igual forma, se prohíbe también la utilización de motos de 2027 en los wildcards que se vayan a realizar en este 2026.
Dicha decisión afecta solamente a la categoría de MotoGP, por lo que los wildcards seguirán estando permitidos para las categorías de Moto2 y Moto3.
Otra decisión es la continuación del polémico actual sistema de control de presiones de neumáticos de cara a la próxima temporada 2027. Aparte de eso, también han ampliado de tres a cinco minutos la cuenta atrás para la vuelta de calentamiento tras declararse una salida retrasada en MotoGP; y a partir de ahora se permitirán los monitores de frecuencia cardiaca en Moto2 y Moto3.
