A veces parece que el destino está escrito y, a estas alturas, no hay duda de que el Dakar es el sitio al que pertenece Josep Pedró Subirats (Barcelona, 1987). Ya se podía intuir al ser hijo de alguien que lo hizo dos veces, pero cuando dejó una sólida carrera como piloto de velocidad (de la Copa Telefónica al nacional de Supersport) para trabajar en la charcutería familiar, el mundo de las dos ruedas pareció alejarse.
Hasta que, años después, volvió a la práctica a través del offroad y acabó debutando en el Dakar 2024 formando parte de aquel precioso proyecto llamado ALL1, orientado a cumplir el sueño de Álex Llibre. Un sueño conjunto con diferentes bifurcaciones. Pedró, con la velocidad en las venas, no podía conformarse con terminar y acabó tirando hacia el monte: le fue dando cada vez más gas para acabar en el top 40.
Con el gusanillo dentro volvió en 2025 con el proyecto del Pedregá Team y Rieju -donde también hacía las veces de director deportivo-, pero fue una pesadilla breve con dos caídas y una lesión en los primeros días. Inasequible al desaliento, decidió regresar este 2026 para seguir dejando su firma en las dunas de Arabia.
De nuevo con el Pedregá Team, pero ahora a lomos de una Husqvarna y, sobre todo, con una particularidad que convertía su empresa en algo totalmente distinto a las dos anteriores: hacerlo en la categoría Original, un objetivo que tenía pendiente desde que decidió embarcarse en la aventura dakariana.
Después de haber estado muy cerca de ganarla al primer intento, con un segundo puesto entre los pilotos sin asistencia y un increíble 19º puesto en la clasificación general final -donde terminó como el segundo mejor de los pilotos españoles-, atiende a MOTOCICLISMO.
¿Qué es lo más diferente desde dentro en la categoría Original respecto a ir con asistencia?
Para mí, la gran diferencia ha sido la exigencia de organización personal que requiere. En un Dakar normal, ya de por sí, acostumbras a ir justo de tiempo. Si además le sumas que tienes que hacerte la moto, organizarte la estrategia y los neumáticos que, además, cada día va cambiando, porque cada día nos dan el briefing de la etapa siguiente, y hasta pocas horas antes de dormir no sabes la etapa del día siguiente. Todo eso afecta mucho a la estrategia de neumáticos. La gran diferencia es el ‘estrés’ organizativo que tienes para lograr dormir las horas correctas para el día siguiente ser competitivo. Fuimos a competir y a intentar ganar la categoría y eso supone un nivel de exigencia física muy alto: si no descansas bien, al día siguiente no rindes.
Debutaste en el Dakar hace dos años con el proyecto ALL1. ¿Cómo lo viviste?
El debut con All1 fue un debut muy bonito, muy luchado y remado. Estuvimos dos años y medio para tirar adelante un proyecto muy difícil de lograr, nadie tenía expectativas en nosotros y, si ya tirar adelante un Dakar de una persona es un reto tremendamente difícil, imagina de seis. Desde fuera podía verse como un proyecto muy bonito y que podía generar mucha difusión, pero eso fue lo que se vio al final del proyecto. Hasta llegar a ese punto en el que se nos diera conocer -porque en un principio era muy cerrado- fue un proyecto muy duro, pero que a mí me sirvió para hacer un máster increíble a la hora de cómo comunicar, de cómo buscar sponsors y de cómo competir; aunque, evidentemente, en ese proyecto el objetivo principal era poder acabar el máximo de nosotros, para nada la competición, así que para mí fue muy positivo.
De ahí pasaste al Pedregà con Rieju y lo compaginaste con ser director deportivo. ¿Cómo fue ese paso?
Fue un salto increíble. A mí, a título personal, me motivó muchísimo que una marca como Rieju confiara en mí en tantas cosas: no solo como piloto, sino para ‘dirigir’ el equipo, organizarlo entero, conseguir sponsors, conseguir pilotos… Fue un súper reto personal. Es verdad que eso me hizo sacrificar en muchos momentos mi preparación como piloto para el Dakar y el resultado fue bastante malo. En parte no fue mi culpa porque el primer día tuve una avería eléctrica en la moto y eso es algo muy difícil de prever. Eso es una lotería, y luego eso me supuso una lesión. Pero, es verdad, que me fui de ese Dakar con el sentimiento de haber dado mucho por el equipo y haberme centrado poco en mí o en mis ambiciones deportivas. Además, cómo acabó después el proyecto, me supo un poco mal. Pero bueno, las cosas van así a veces y saqué muchas cosas a nivel de aprendizaje. Tenía claro que, de cara al año siguiente, si no había un proyecto más sólido o en el que yo pudiera dar un paso al lado a nivel directivo, prefería hacer una categoría en la que sólo tuviera que centrarme en mí. Y creo que, en parte, Original la he llevado como la he llevado porque he estado acostumbrado a llevar proyectos que recaían sobre mi espalda de una forma muy grande. He estado acostumbrado a gestionar muchas cosas a la vez y eso me ayudó en Original a saber gestionar ese tipo de carrera que era diferente.
Aquel Dakar no acabó bien, pero después fuiste campeón de España de Rally Raid. ¿Qué balance haces de 2025?
El balance del año pasado es increíble. A pesar de que el Dakar saliera muy mal a nivel personal, creo que, a nivel de marca, de equipo y del proyecto que preparé de Rieju estuvo muy bien. Rieju lo que demandaba era impacto mediático y expectación delante del mundo y creo que hicimos un trabajo de comunicación muy bueno. Salimos más que nunca en medios y, a pesar de que, a nivel deportivo, los pilotos no tuvimos el mejor año del mundo (Marc y yo por averías mecánicas y Silvia, que era quien iba a competir de verdad, tuvo un accidente en la Etapa 8 aunque estaba haciendo un buen Dakar) el proyecto estuvo muy bien hecho. Y culminar el año con una victoria en el Campeonato de España ganado en la última carrera con una emoción tremenda. Ha sido un año increíble.
Antes de empezar el Dakar dijiste que tu sueño era disputarlo en Original. ¿Por qué?
Porque llevaba dos años compitiendo en el Dakar con asistencia, pero cada vez que me iba a comer al catering, pasaba por delante de los chicos de Original y se me caía la baba. Tenía muchas ganas de demostrarme a mí mismo que era capaz de hacer eso, además de que la mecánica de la moto me gusta, pero no la tenía muy controlada y era una excusa perfecta para aumentar mi nivel mecánico y así ha sido.
¿Qué retos físicos y mentales esperabas de Original y cuáles te ha supuesto finalmente?
Me esperaba que fuera muy duro a nivel mental: el hecho de llegar destrozado al final de la etapa y saber que la moto es cosa tuya al cien por cien, que no tienes ayudas externas y que es algo que no has hecho nunca. Eso te genera un estrés previo a llegar a la carrera, porque es algo que desconoces. Es a lo que me intenté prepara al máximo. Intenté hacer una carrera previa como el Rally Addax haciéndome yo todo sobre la moto para intentar preparar mi cabeza para los momentos duros de llegar tarde y no saber qué hacerle a la moto porque hay algo que no va bien. Intenté prepararme al máximo y creo que lo logré. Tuve varios imprevistos mecánicos, pero solo un día me supuso un día de agobio psicológico porque estaba acabando más tarde de la hora que tenía planificada en mi cabeza, pero solucioné el problema y reparé la moto. Al día siguiente tuve una de mis peores etapas mentalmente, porque no conseguí irme a dormir a la hora que quería, pero acabé segundo de la etapa. Creo que, hasta en mis peores días, hicimos un buen papel.
¿Cuál ha sido el mayor choque entre lo que te esperabas encontrar y lo que te has encontrado?
La verdad es que me encontrado bastante lo que me esperaba. Lo más duro es cuando te sale un imprevisto que te desorganiza un poco el día, pero eso no se escapa de las cosas que me esperaba encontrar. Supongo que he tenido un año muy bueno en todos los aspectos. Obviamente es mejorable, porque ganar ocho etapas y no ganar la categoría es que algo podemos mejorar obviamente. No con la velocidad, sino con otras cosas, aunque también influye mucho el factor suerte.
Decías que el objetivo era acabar, pero sabías que eras rápido. ¿En qué momento pensaste que podías ganar la categoría Original en tu primer año?
Creo que en la Etapa 5, cuando ya llevaba dos o tres etapas ganando y veía que estaba recortando los tiempos al primero; aunque tenía muy claro a nivel mental que, hasta la segunda semana, no iba a plantearme si atacar o no. Yo simplemente iba haciendo mi ritmo y estaba ganando etapas, así que ahí empecé a ser consciente de la posibilidad de ganar la categoría.
Después de haberte quedado a las puertas, ¿quieres volver a completar el trabajo?
Sin duda, me motiva muchísimo volver, prepararlo mejor, entender mejor la moto, intentar que esos errores que he podido tener se puedan evitar y ojalá salga un año igual de bueno que este, pero puliendo algunos detalles.
Tras haber probado en Original, ¿te planteas regresar alguna vez con asistencia?
No, para nada. A día de hoy no. Creo que si algo me motiva de verdad es esta categoría y hemos demostrado que podemos ser muy rápidos los pilotos que lo preparamos bien. Me motiva terriblemente seguir en esta categoría. Descarto al 99% ir con asistencia, a no ser que fuera una oferta de un equipo muy puntero de esas que no puedes rechazar. Pero no es el caso, ni estoy en la situación ni en la edad y considero que Original para mí es la categoría idónea, una categoría que le da mucho valor a mi experiencia y donde puedo aportar muchísimo.
¿Qué planes tienes para esta temporada 2026?
Los planes están aún en el aire. Nos faltan aún confirmaciones de algún sponsor. Como sabéis, soy un piloto privado y dependo de los sponsors. Pero el objetivo principal sería ir a correr a la categoría de Rally3, que se basa en tres carreras: Argentina, Portugal y Marruecos, e intentar ir a por el campeonato del mundo.
¿Te ves corriendo el Dakar en moto muchos años más?
Me veo corriendo el Dakar muchos años más. Ahora mismo, sin exagerarte, me siento más en forma que nunca. Me siento seguro, fuerte, más preparado que nunca a nivel de navegación y estoy muy contento en la categoría de Rally – Raid en moto, creo que encaja muy bien en mi perfil como piloto. Ahora mismo no veo el momento de dejarlo.
¿Y pasándote a las cuatro ruedas en el futuro?
Parame a las cuatro ruedas sería un sueño, pero todos sabemos de lo complicado que es ese salto. Si la moto, a nivel económico, nos cuesta llegar, el coche es una barbaridad. La respuesta es sí, pero aún tenemos que demostrar más cosas en moto para poder dar ese salto.
