Sentaos porque esto os va a volar la cabeza. Kove tiene una “bomba” con esta 800X Rally, y cuando os cuente las cifras vais a flipar en colores. ¿Preparados? 181 kilos, verificados en orden de marcha. Sí, habéis leído bien. Una trail de 800 cc con 90 caballos que pesa menos que muchas monocilíndricas del mercado. Esto es directamente una burrada china, y lo digo en el buen sentido.
Los chicos de Kove están obsesionados con quitar peso como si les fuera la vida en ello, y aquí han conseguido bajar 14 kilos a la 800X Pro.
¿Cómo? Pues metiéndole mano a todo: subchasis desmontable de aluminio y, atención, un solo disco delantero de 310 mm con pinza Taisko de doble pistón. Sí, has oído bien, un disco. Menos peso y más rollo off road puro y duro. El ABS lo configuras como te salga de las narices: en las dos ruedas, solo delante, o directamente fuera. Tú mandas.
Las suspensiones son Yuan, las mismas que montan en la 450 Rally, y aquí no han escatimado: horquilla invertida de 49 mm con 270 mm de recorrido que regulas en precarga, extensión y compresión. El amortiguador trasero, con 240 mm de viaje, te deja el asiento muy alto a 900 mm y una altura libre al suelo de 295 mm. Vamos, que pasas por encima de cualquier cosa.
El motor bicilíndrico de 799 cc escupe 90 CV y 70 Nm de par. Control de tracción desconectable, dos modos de conducción (Sport y Eco) que cambias desde el manillar, aunque ojo, aquí no hay acelerador electrónico. Esto es vieja escuela con tecnología moderna, una combinación que tiene su aquel.
La pantalla TFT de 7 pulgadas está en vertical para que las leas de pie sin torcerte el cuello, y opcionalmente la conectas al móvil. Tienes doble toma USB (conectores tipo A y C) para no quedarte tirado sin batería en mitad de la ruta en tus dispositivos. Las protecciones vienen de serie: barras laterales, cubrecárter de aluminio... Solo echas en falta los cubremanos, pero bueno, eso tiene fácil arreglo.
Y ese frontal con doble óptica LED pequeñita... madre mía, qué agresivo queda. El guardabarros elevado le da ese toque endurero de off road que te hace salivar, y en barro es más eficaz que el de tipo bajo.
Las llantas en este caso son de radios con cámara, más ligeras que las de tipo tubeless y mejores para montar mousses, de serie con neumáticos CST de tacos que en nuestra prueba hemos reemplazado por unos mucho más efectivos Bridgestone.
AGILIDAD SUPREMA
Con su peso el comportamiento de la Kove 800 Rally resulta ser el más dinámico del mercado entre las bicilíndricas en campo, entre las mejores de la clase, por encima de muchas rivales con más renombre. Es muy, muy manejable y por off road su peso contenido se aprecia.
Su bajo peso para una trail bicilíndrica, es una gran ventaja; en esta categoría, cada kilo cuenta cuando se trata de mejorar la maniobrabilidad fuera de carretera, rodando en pistas y zonas camperas, sobre todo en las más lentas.
Clara orientación off road en esta moto en la que la ligereza es su seña de identidad.
Para bajar el peso de forma notable la 800 Rally de Kove recurre a componentes como un único disco de freno delantero, dos en la versión estándar. No es la más cómoda de las trail bicilíndricas pero sí la más efectiva en campo.
La cúpula tiene una medida suficiente y buen diseño para ofrecer protección, no es la mejor, y dejar visibilidad cuando rodamos en campo, especialmente al ir de pie. La moto se presenta alta y esbelta, de buena ergonomía para rodar especialmente en campo, y gran parte de pie.
En resumen, Kove ha creado una trail de 800 cc que pesa lo que una pluma, va como un tiro y está lista para comerse cualquier pista con patatas. Las rivales que se vayan preparando, porque los chinos vienen pisando fuerte y con las ideas muy claras.
Esto, amigos, es futuro puro, nos guste o no, pero es así. Y Kove ha sido capaz de plasmar en una moto de serie lo que muchos querían y consiguen, en cuanto a peso, a base de hacer muchos cambios en sus motos.
