Valentino, con Carlo Casina como copiloto, hizo las delicias de los más de 15.000 asistentes al evento y tuvo la «delicadeza» de doblegar a todos los pilotos que competÃan contra él en las carreras clasificatorias. En la final tuvo que vérselas con Didier Auriol, campeón del mundo de rallys en 1994, que conducÃa un Peugeot 207 WRC, y consiguió ganarle por 5 segundos.
«Tengo que admitir que ganar un rally me da la misma clase de emoción que hacerlo en MotoGP. El coche estuvo perfecto y no cometà errores, que es lo que cuenta. Ahora quiero experimentar sobre nieve. Espero que sea en febrero en Noruega, en la prueba del Mundial», afirmó el italiano. Asimismo, ha manifestado su intención de correr el año que viene el Rally de Gran Bretaña.
Después de coquetear con Ferrari y probar varios coches WRC el heptacampeón inclina la balanza hacia los revirados trazados de los rallys: «La Fórmula Uno también estarÃa a mi alcance, pero tuve mi oportunidad y opté por otra alternativa. El rally podrÃa ser una buena solución. No para una temporada completa, aunque sà tal vez con un programa de ocho carreras.»