Viernes: Primera de Justin Barcia
No habÃa pasado ni una hora, cuando Justin Barcia y Gautier Paulin empezaron a vérselas en los entrenamientos cronometrados. Ambos fueron los primeros en levantar la liebre al marcar los mejores tiempos para llevarse la «Superpole». El primer «cara a cara» entre franceses y americanos al final se decantó hacia el piloto local para el agrado de su público. Además, Paulin no dejó pasar la oportunidad para vencer al americano en la última manga «L’Americaine» (se disputan tres carreras donde se eliminan a los cuatro últimos clasificados hasta que, en la tercera serie, sólo quedan los cuatro mejores en liza).
Lo cierto es que ambos llegaban a ParÃs bastante calientes por una disputa que tuvieron la semana anterior en Génova. Al parecer, Barcia tuvo un «calentón» y le soltó un puñetazo a Paulin, por lo que fue interesante ver a éste último salvar los violentos ataques del americano.
Una vez en la final (15 vueltas), que se hizo muy tarde por culpa de un retraso en el horario, el cansancio empezó hacer mella entre los pilotos, lo que propició multitud de caÃdas. Además, el trazado de Bercy no era precisamente un camino de rosas. Paulin lideró la serie hasta la cuarta vuelta, momento en el que se fue por los suelos al impactar contra una de las protecciones que habÃa en el salto de meta. Él y la moto se fueron directos al coche anuncio que habÃa aparcado justo al lado… En ese mismo lugar también besaron el suelo, Aranda, Anstie, Byrne y De Dycker.
Con Paulin fuera de escena (se quejaba de dolor en el cuello), Barcia dominó a placer por delante de Musquin y Chisholm. Cairoli rodó nada cómodo, pues no estaba totalmente recuperado de una anterior caÃda. «Tengo suerte de correr aquÃ. Esta semana he tenido una caÃda brutal mientras entrenaba», comentó el campeón del mundo.
Sábado: ¡Qué no pare la fiesta!
El primer dÃa pasó factura a varios de los grandes: Langston se fue para casa con la pelvis dislocada y Byrne y Anstie con una fractura en la muñeca y en la rodilla, respectivamente, tuvieron que hacer una inesperada visita al hospital. Asà pues, Barcia se quedaba sin rivales y ganó las tres mangas «L’Americaine» gracias a tres extraordinarias salidas. La verdad es que a Justin se le veÃa mejor y con una mayor confianza sobre la pista, ahora más dura.
La final del sábado fue la más emocionante del fin de semana. Barcia, que hizo una mala salida, dio rienda suelta a su agresividad en pista y se pegó con cuatro pilotos -Paulin, Rouis, Morais y Izoird-. Por supuesto, el público enloquecÃa con las barbaridades del americano, mientras que, los pilotos, muy, muy enfadados, acudieron a su box para recriminarlo. «¡Se lió una buena allà dentro!», declaró Justin. Lo cierto es que Izoird se tomó la justicia por su mano aprovechando que su moto y la de Barcia se habÃan enganchado en una curva, por culpa de un adelantamiento nada limpio de éste. El francés, simplemente, aprovechó la inercia de la curva para echarlo de la pista.
El «holeshot» fue para Marvin Musquin, pero fue perdiendo rápidamente posiciones hasta que, inesperadamente, se fue a su box. El campeón del mundo de MX2 alegó que se sentÃa mal al dolerle mucho la rodilla. Luego tomó el camino del hospital de Caen a hacerse una resonancia magnética.
Domingo: Traca final
Barcia no bajó el nivel y siguió repartiendo leña a diestro y siniestro en la pista. Arrogancia que le valió la admiración de todos aquéllos que el viernes decÃan barbaridades sobre él. Con una nueva victoria, ésta más contundente respecto a las anteriores jornadas, Barcia se coronaba «Rey de Bercy». No obstante, sólo un punto le separaba de su compatriota Kyle Chisholm, que fue segundo a tan sólo dos segundos de diferencia. Y es que Kyle aprovechó la desdicha de Barcia con Musquin para liderar el computó total de las dos primeras noches.
Una ventaja que Jastin Barcia sólo podÃa remendar con una victoria. Sea como fuere, los dos americanos fueron los más rápidos y consistentes durante todo el fin de semana, al igual que el francés Soubeyras que, al manillar de la única 2T de la carrera, subió al podio. Cairoli, por su parte, alcanzó su mejor resultado con un cuarto puesto. El siciliano cruzó la lÃnea de meta junto con Coulon, pero fue incapaz de arañarle la décima que les separaba.