«Fue un accidente muy duro. Un doblado se desvió de su trayectoria y se me llevó por delante. Estoy muy enfadado con la organización, pues los “wild car” no eran profesionales y les sacábamos 30 segundos por vuelta. Un verdadero peligro. Sin duda, ha habido polémica sobre este tema. Era me encuentro en Padova intentando recuperarme, por suerte, de las magulladuras. Hubo un instante, cuando estaba en el suelo, que pensé lo peor al no poder mover las piernas. La verdad es que he tenido bastante suerte».