El primer contacto de Valentino con los WRC fue en el año 2002, durante el rally de Inglaterra, donde no logró acabar. Cuatro años después, en el rally de Nueva Zelanda, Rossi se propuso terminar el rally con un Subaru Imprezza del 2005 asistido por el equipo oficial. A Rossi le separaron 18”8 de la décima plaza que ocupó el neozelandés Mason y cinco puestos y 16'02” del piloto oficial de la marca Subaru, Petter Solberg, finalizando en una sorprendente undécima plaza.
“A mitad de la segunda etapa empezé a entender el coche y al final del rally empezamos a evolucionar a menos de dos segundos por kilómetros de los mejores (en dos tramos) y los de Subaru me han dicho que es un tiempo muy bueno para un debutante”, reconoció Rossi. Acabó a 20'38”8 del ganador Marcus Gronholm, pero su progreso fue constante. Tras la primera jornada perdió 5” respecto al finlandés, aunque después de la segunda recortó a 2”6 y el tercer día a 2”5 y todo esto tras realizar dos trompos.
Por todo lo anterior se puede esperar cualquier cosa del de Tavullia el próximo fin de semana en el Rally Monza Show, donde intentará sacar toda la potencia del Ford Focus WRC, al menos Rossi aportará la chispa y el desparpajo característicos del piloto italiano.
Y CRIVI TAMBIÉN
Álex Crivillé ha aprovechado las dos últimas pruebas del Campeonato de España de Tierra para adaptarse a su Seat Córdoba WRC. Durante la primera carrera saltó la sorpresa, ya que Crivillé consiguió acabar segundo a un minuto y diez segundos de Dani Solá (Mitsubishi), no tuvo la misma suerte en la segunda carrera, donde se vio obligado a abandonar debido a problemas mecánicos en su Córdoba WRC.