Eso sÃ, previo paso por la taquilla para pagar la entrada de 5 euros. Hoy han comenzado en Mugello y junto a Valentino han asistido su padre Graziano, su jefe de equipo y amigo Davide Brivio y el director deportivo de Ferrari, Stefano Domenicalli.
Las primeras vueltas han sido prudentes para habituarse el coche sin control de tracción, pero luego Valentino se ha ido animando.
TodavÃa no se saben los tiempos, pero Domenicalli ha dicho que: "Si Valentino se hubiera pasado a la F-1 habrÃa sido uno de los protagonistas. Nosotros le habrÃamos dado un coche y estoy convencido de que visto el talento que tiene, habrÃa podido intentar ganar".