Hasta ahà todo normal, pero en su interior aloja un sistema de airbag muy evolucionado. Éste cuenta con una botella de CO2 en la parte frontal, que se activa mediante un tirador, el cual se ancla a la moto mediante un cable de acero.
El gas infla la toda la parte trasera de la prenda y la zona del pecho, con una presión de tres kg. Asà el cuello, la columna y la zona lumbar quedan totalmente protegidas. Ante un impacto ofrece una absorci?n 38 veces superior al de una chaqueta convencional. El airbag se activa una vez la moto y el piloto se separan, asà que hay ejercer cierta tracción sobre el cable para que esto suceda evitando de este modo la activación involuntaria. Una vez ha saltado el gas va perdiendo presión y en unos minutos la chaqueta vuelve a su posición inicial.
El cambio de la botella es bastante sencillo y los recambios cuestan 20 euros. Sin duda es una prenda muy interesante que aumenta considerablemente la seguridad del motorista.