El informe reconoce que cualquier actividad en el medio ambiente supone un impacto; las motos no son una excepción, pero su impacto se puede considerar medio-bajo en comparación con otras actividades o con el provocado por otros usuarios.
Se puede considerar que lo que realmente existe es un impacto social. Por diversas circunstancias la moto padece mala imagen, y esto es achacable en parte a la conducta incÃvica de un reducido grupo de personas que no corresponde al comportamiento respetuoso de los usuarios habituales de la moto de campo, que son los primeros interesados en conservar el medio ambiente.