La propuesta aboga por asociar la velocidad a los registros reales de siniestralidad. De esta manera los tramos con alta accidentalidad se verÃan penalizados con una velocidad genérica reducida, y en caso contrario los lÃmites podrÃan verse ampliados. También se establecerán reducciones adicionales cuando haya condiciones meteorológicas o de luminosidad adversas.
Como la señalización de los lÃmites en nuestro paÃs se establece conforme al tipo de vÃa, intersecciones o tipos de curva el informe señala que no siempre son coherentes con la realidad de las vÃas.
Por eso, aunque toda apunta que en un futuro próximo las señales –que serán luminosas- funcionen de manera inteligente de acuerdo a las condiciones de tráfico y meteorológicas, el estudio propone que, hasta que se llegue a esa fase de desarrollo, se establezca un nuevo sistema de regulación de los lÃmites de velocidad.
El estudio ha sido elaborado por un grupo de expertos en el que, además de la AEC, han participado Arancha Pato y Máximo Sant – de Motorpress Iberica- asà como numerosos especialistas y catedráticos especialistas en el tema.