Si los marcianos vieran a invadir el planeta sin duda lo harÃan en una máquina de estas caracterÃsticas que mucho tiene de alienÃgena y poco del mundo real. A todas luces no es una custom práctica, de hecho podrÃamos decir que prácticamente es inconducible, pero sus soluciones estéticas y mecánicas bien merecen este espacio.
Si os fijáis carece de mandos en su anguloso manillar –las marchas se accionan por palanca con embrague integrado y no dispone de freno delantero-, mientras que la horquilla, telescópica de mÃnimo recorrido, se encarga de sujetar una inmensa rueda delantera de llanta desmontable. El disco trasero está integrado en el piñón de ataque para dejar solo a la vista la corona trasera que se encuentra a la sombra de un gran balón de 240 mm.
El propulsor, no podÃa ser de otro modo, es un bicilÃndrico en V a 45º y, aunque esto es mera especulación porque no tenemos datos ciertos, cubicará más de litro y medio y destaca por un escape tan espectacular como ruidoso y peligroso. Ya sabéis, no intentéis hacerlo en casa…es cosa de marcianos.