El propulsor que será de nueva factura y no una evolución de el motor que monta la actual F4, augurá una auténtica explosión de prestaciones. Con una cilindrada de 1.079 cc. desarrollará 200 CV, cifra nunca antes alcanzada por una moto de serie. Las nuevas bielas y pistones, más ligeros y cortos, las válvulas radiales de titanio D31 o la fabricación a mano de muchos de los elementos del motor son en parte los responsables de estas extraordinarias prestaciones.
Su nivel de equipamiento estará en lÃnea con el conjunto, incorporando las mejores suspensiones y frenos que se pueden encontrar en el mercado, que la carrocerÃa será, como no podÃa ser de otra manera, de fibra de carbono mientras que el magnesio y el titanio abundarán en su estructura.
La velocidad máxima que podrá deasrrollar esta moto nunca la conoceremos pues, para no exceder las homologaciones de los neumáticos, se limitará a 315 km/h.
Claudio Castiglioni, padre de esta criatura, que siempre quiso crear una moto tan exclusiva como la «Cento», verá materializados sus sueños en la moto más cara, más potente y más exclusiva del mercado.