Kawasaki ha apostado por un bastidor ultraligero compuesto por tubos de aluminio, que contrarresta el exceso de peso de la marcha atrás y el arranque eléctrico. Por si fuera poco monta un único larguero frontal en la parte frontal del chasis lo que repercute directamente en la suavidad de manejo y permite montar unos trapecios más largos y suspensiones de mayor calidad.
Un detalle que será sin duda muy valorado por los «quaders» es el manillar Renthal Fat Bar con soporte universal.
Otro atractivo del KFX es su agresivo diseño que combina a la perfección con los colores disponibles: Verde lima / Negro y Blanco / Negro. El precio aún no está definido, pero la marca asegura que competirá con los deportivos de Yamaha y Honda.
En el próximo número de Quads Extreme encotrarás un amplio reportaje sobre este nuevo miembro de la familia Ninja.