Las motos deben pasar la ITV al cumplir cuatro años –tres años en el caso de los ciclomotores- desde su matriculación, y a partir de entonces cada dos años.
La documentación a presentar es el Permiso de Circulación, la Tarjeta de Inspección Técnica del VehÃculo (Tarjeta de ITV), y el recibo del seguro del vehÃculo en vigor.
Son muchos los elementos que se examinan. Los más evidentes son las luces (la trasera, además, con la luz blanca para la matrÃcula, la de freno delantero y trasero, y con catadióptrico), asà como los intermitentes si la moto es posterior a noviembre de 1999.
La matrÃcula debe estar bien colocada (si es con remaches, mejor), asà como los guardabarros (no se admiten roturas en éstos), el guardacadenas y el protector de la corona.
La moto debe llevar montados los retrovisores (sólo el izquierdo en el caso de que no supere los 100 km/h) y los neumáticos homologados (o medida equivalente).
También te revisarán el claxon, el velocÃmetro y, por supuesto, el escape, que debe estar homologado. El ruido que éste emite no debe pasar de 91 db a 5000 rpm.
Un punto en el que no deberÃas tener problemas es el de la emisión de CO2, al igual que el de la frenada, el de las pérdidas de lÃquido o las suspensiones.
En cambio, a veces surgen inconvenientes con el dispositivo antirrobo y con los elementos para el pasajero (estriberas, asas,...) en las motos off road.
Recomendaciones.