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La Ducati Streetfighter V4 S, cuya ficha técnica tienes en este enlace, es la mejor muestra de un segmento realmente especial, el de las naked hiperdeportivas derivadas directamente de los modelos de superbike de la marca. Con una potencia de 214 CV a 13.500 rpm, sería una moto incontrolable si no fuera por la electrónica, como también le ocurre a la moto de la que deriva, la Panigale V4S, recibiendo detalles internos tan exclusivos como el tambor de la caja de cambios de la Superleggera o el alternador y la bomba de aceite de la Panigale V4R; casi nada.
La nueva hiper naked se presenta con 6 CV más y 4 kg menos que su predecesora. Sus 189 kg sin gasolina proporcionan una relación peso/potencia 1,13 kg/CV, digna de las mejores motos deportivas de la historia.
Su mecánica es el Desmosedici Stradale V4 a 90º, obviamente desmodrómico en sus sistemas de admisión y escape, sin olvidar el cigüeñal contrarrotante, que tiene 1.103 cc, y con su característico encendido Twin Pulse, un motor de cuatro cilindros, pero con el aroma de un dos.
Motor superior
El gran mérito de este rendimiento recae en que lo hace pasando la Euro 5+, anunciando reducción de consumo en un 6 % y ahorro de peso del bloque motor de 1 kg, después contrarrestado por los catalizadores. También equipa nuevos árboles de levas y aporta la tecnología VIS de la Panigale V4 2025. Se trata del sistema variable de admisión que alarga y acorta las trompetas de los 25 mm a los 80 mm, consiguiendo mejorar la respuesta, entrega de par y en definitiva aumentar la potencia máxima.
El escape ha recibido más restricción con la nueva normativa y Ducati ha trabajado en una nueva válvula que la hace más silenciosa a bajo régimen, así como en ralentí. La refrigeración del motor también mejorado en un 7 %, lo mismo que el trabajo en la disipación del aire caliente, aislando los paneles interiores para que no le afecte al conductor. El desarrollo final se ha recortado respecto a la Panigale, de manera que se busca una diversión más clara, con facilidad para generar 'wheelies' en función del programa escogido.
Si el motor impresiona, la parte ciclo está a la par, el chasis en aluminio toma al propulsor como parte estructural, El basculante ahora es de doble brazo simétrico y hueco, que mejora la estabilidad al salir de las curvas respondiendo mejor ante las demandas de aceleración, y además es más ligero. Se ha reducido la rigidez lateral en un 43 %. Las llantas pesan casi un kilo menos entre ambas. Las suspensiones aportan lo mejor de Öhlins y de Ducati, con lo que los italianos bautizan como Ducati Electronic Suspension (DES) 3.0 combinado con el último software Öhlins Smart-EC 3.0. Así que la horquilla presurizada NIX30 de 125 mm de recorrido, se combina con el amortiguador trasero TTX36 de 130 mm. En el apartado de frenada, dispone de discos semiflotantes de 330 mm mordidos con las pinzas Brembo Hypure, todo combinado con la tecnología del eCBS que realiza una gestión combinada electrónica de la frenada.
Sensaciones
Podrías pensar que una moto como la Streetfighter V4 S tiene un ámbito de utilización que no puede salir de un circuito, que su potencia va más allá de lo utilizable en la calle, pero la verdad es que es una moto que te rompe los esquemas, resulta increíble poder rodar con este nivel de seguridad y acabar sacando provecho de más de 200 CV.
Una de las claves son los avances electrónicos, que puedes regular dependiendo de la situación y del terreno. El modo Sport, que no deja de ser lo mismo en caballería que el Race, ajusta las suspensiones de forma más suave, pero a régimen medio ya aúlla como pocas motos del mercado con escape de serie, y tiene una aceleración endemoniada. Aun así, puedes en carretera también emplear el modo Race en terrenos con buen asfalto y curvas conocidas, con una moto más rígida y directa si te ves con ánimos de apretar más.
En cualquier caso, sea cual sea el modo elegido, tienes motor mucho más que sobra fuera de un circuito. Sin necesidad de acelerar mucho, te encuentras con músculo inmediatamente, algo que se convierte en un festival desde medio régimen, entre curvas sólo tienes tiempo de abrir y cerrar el gas, jugar con un cambio cuyo asistente realiza las inserciones a la velocidad del rayo. Tienes que tener confianza en ti mismo para intentar aprovechar todo lo que una moto de carreras sin carenado puede ofrecerte.
Streetfigter
No es una moto que se sienta tan ligera como una supersport a pesar de su bajo peso, pero la inercia de los elementos internos de motor, la rigidez necesaria para soportar la caballería y la rigidez de las suspensiones, hacen que a baja velocidad tengas que ser decidido. Si lo haces te encuentras con una moto muy rápida en los cambios de apoyo, incluso con ese enorme 200 mm de la rueda trasera, y que ofrece una estabilidad y una precisión intachable conforme aumenta la velocidad y el radio de las curvas.
Con su ancho manillar tienes mucho control, pero también aumenta su sensibilidad si te apoyas más de lo debido sobre él. Según el terreno pierde calidad, la Streetfigter comienza a notarse más fuera de su ambiente. Los baches y el terreno irregular chocan con el tarado de las suspensiones y la falta de agarre obliga a las asistencias a trabajar más a menudo. Aunque tienes un manillar plano, la posición es deportiva, cargado hacia delante, lo acentúa la falta de sintonía con los baches.
Puedes pensar que una moto como esta tiene poco sentido en carretera, sobre todo teniendo en cuenta su precio, pero no te hace falta más que probarla un poco por un terreno conocido para comprender que te encuentras en otra dimensión respecto a cualquier naked “normal”.













