He aquí otra moto con un par de años de presencia en el mercado, la NX 500, lanzada en 2024 como sustituta de la anterior CB500X.
La marca japonesa recuperó entonces las siglas "NX" para evocar a la legendaria Dominator bajo un enfoque denominado "New X-Over".
En este enlace podéis consultar la ficha técnica completa de la Honda NX500.
Continuidad
La base técnica era prácticamente la misma que la de la CBX pero con intervenciones concisas en varios apartados. Honda logró reducir el peso del conjunto en 3 kilogramos, gracias principalmente a unas nuevas llantas de aleación de cinco radios que ahorraban 1,5 kg. También se trabajó en la puesta a punto de las suspensiones sobre el conocido material Showa.
El motor bicilíndrico de 471 cc también se mantenía sin variaciones mecánicas, más allá de las necesarias para la homologación Euro5+. En el apartado electrónico, la NX 500 daba un salto cualitativo con la adopción del sistema de control de tracción HSTC con opción de desconexión (mediante botón específico en el manillar).
Además, el gigante nipón incorporó una pantalla TFT de 5 pulgadas con sistema de conectividad Honda RoadSync y emparejado con un nuevo mando en el manillar.
Para la frenada se confiaba a un doble disco delantero de 296 mm con pinzas Nissin. Apuntad, también, que para este 2026 se espera la incorporación del innovador sistema de embrague automático E-Clutch.
Denominación de origen
Dinámicamente, la Honda NX 500 confirma la maestría de la casa japonesa para conseguir motos polivalentes y muy prácticas. El motor bicilíndrico es un ejemplo de suavidad y refinamiento, ofreciendo un tacto lineal y predecible que lleva a la mayoría usuarios a describirlo como "pura mantequilla".
Este propulsor destaca no solo por su entrega de potencia constante en toda la curva, como así lo demuestran las mediciones en el Dynojet, sino por una eficiencia sobresaliente; con consumos reales que bajan de los 4 litros a los cien kilómetros, la autonomía supera con facilidad los 400 km, lo que la convierte en una gran compañera de aventuras de largo recorrido.
Al situarse a los mandos, el asiento de 825 mm resulta muy accesible gracias a su estrechez, permitiendo que pilotos de diversas tallas lleguen al suelo con total confianza. La ergonomía trail es natural y relajada, con una protección aerodinámica de la cúpula que cumple con solvencia en vías rápidas, aunque pueda resultar algo estrecha a la altura de los hombros.
En carretera abierta, la NX 500 se siente mucho más ligera de lo que indica la báscula (199 kg), mostrando una agilidad envidiable y una maniobrabilidad excepcional en el tráfico urbano y carreteras reviradas. Gran parte de esta agilidad se debe al diseño de su chasis y a un ángulo de giro generoso que facilita las maniobras en espacios reducidos y el serpenteo entre coches.
Equilibrio
Las suspensiones Showa presentan un tarado ligeramente firme, lo que le otorga un aplomo y precisión en conducción asfáltica, pero pecan de falta de absorción cuando salimos de la carretera. salimos de la carretera. Aunque, en el fondo, y a tenor de la rueda delantera de 19 pulgadas y las llantas de aleación, está claro que las capacidades off-road de la NX se han pensado más bien como recurso esporádico para salvar una pista de tierra de corte sencillo.
En este escenario campero, se agradece el poder desconectar el control de tracción pero se echa en falta la opción de hacer lo mismo con el ABS trasero. Unos frenos que, por cierto, ofrecen una potencia de frenado firme y segura, acorde a las prestaciones de la moto.
En resumen, la Honda NX 500 se comporta como una herramienta total: es suave y económica para el día a día, estable y divertida en carreteras secundarias, y una capacidad off road suficientemente para no tener que darnos la vuelta cuando nuestra aventura nos lleve a tener que salvar algún trayecto sin asfalto.















